Miércoles 22 DE Mayo DE 2019
Inversión

Cuando la educación se vuelve el enemigo

DEBATING POLITICS, ECONOMICS AND OTHER TIMELY TOPICS WITH PAUL KRUGMAN OF THE NEW YORK TIMES

Fecha de publicación: 24-07-17
Por: Paul krugman

El Centro de Investigación Pew informó recientemente que los republicanos, quienes ya tenían sentimientos mucho menos positivos que los demócratas con respecto a la educación superior, han adoptado una postura muy negativa sobre el papel de las universidades en Estados Unidos. Como de costumbre, esto preocupa a algunos comentaristas liberales, quienes están pidiendo compromiso; las universidades deberían examinar sus sesgos implícitos, hacer un esfuerzo por contratar profesorado más conservador, etc.

Y podemos entender su punto. Después de todo, entre los profesores universitarios, un 59 por ciento se identifica como demócrata y solo 13 por ciento como republicano. Y los profesores sénior son aún más liberales, con muy pocos identificándose como conservadores.

¡Pero esperen! Ese no fue un sondeo de profesores universitarios; fue una encuesta de 2004 de las fuerzas militares, y la comparación de 59-13 fue de republicanos contra demócratas. El apoyo por los republicanos en las fuerzas militares se ha erosionado desde entonces, pero el cuerpo de oficiales sigue siendo mucho más conservador que el país en general. No obstante, por raro que parezca, no he visto muchas columnas de opinión exigiendo que las fuerzas militares cambien sus prácticas de reclutamiento y participen de lo que sería una acción afirmativa a favor de los liberales.

El punto es que la orientación política de una persona no es algo que le sea transferido, como la raza o la etnicidad. Es una opción que refleja sus valores; y esos mismos valores probablemente influirán en la profesión que escoja y, posiblemente, en lo bien que se desempeñe en esa profesión. ¿Hay discriminación contra los aspirantes a académicos que expresan creencias conservadoras? Estoy seguro que sí, pero no es el principal motivo por el que los conservadores tienden menos que los liberales a unirse a la academia, de la misma forma que la discriminación contra los aspirantes a oficiales con puntos de vista liberales probablemente no es la principal causa por la que las fuerzas militares tienden a ser conservadoras.

¿Pero la inclinación anti conservadora de la academia no se ha vuelto más pronunciada con el tiempo? Sí, pero seguramente eso tiene mucho que ver con la naturaleza cambiante de lo que significa ser conservador. Cuando la negación del cambio climático y de la teoría de la evolución se convirtió en un marcador tribal, no debería sorprenderle que el mundo académico, incluyendo especialmente a las ciencias duras, se niegue a identificarse como miembro de la tribu.

Lo que me lleva a la abrupta declinación en la opinión republicana sobre las universidades. ¿De qué se trata? ¿Las universidades se volvieron mucho más liberales? Lo dudo.

Los republicanos han cambiado en la era de Donald Trump: la que ya era una fuerte tendencia contra el intelectualismo se ha vuelto completamente dominante. La noción de que hubo una época dorada de intelectuales conservadores es básicamente un mito, pero sí solía haber al menos cierta pretensión de tomarse en serio los hechos y el razonamiento. Ahora, cualquiera que señale los hechos incómodos —por ejemplo, que los inmigrantes no han traído un reino del terror, o que no se puede hacer que vuelvan los empleos carboníferos, o que Trump perdió la votación popular— es el enemigo. De hecho, yo sostendría que el anti intelectualismo fue, a su manera, un factor importante en la elección tanto como el racismo.

El significado de esto para el futuro es sombrío. Estados Unidos básicamente inventó la sociedad educada moderna, liderando en la educación universal, formando el mejor y más amplio sistema de educación superior del mundo. Esto, a su vez, fue un factor importante para explicar cómo nos volvimos líderes del mundo libre. Ahora, un poderoso movimiento político quiere básicamente hacer que Estados Unidos vuelva a ser ignorante.

Paul Krugman es ganador del Premio Nobel de Economía en 2008.

© 2016 The New York Times.

“Distribuido por NYT Syndicate”.