sábado 15 julio 2017
Inversión

Servicio postal sin empleados y logística de reparto cumple un año

La Dirección General de Correos y Telégrafos de Guatemala quiere tomar la operación pero no tiene personal y presupuesto.

 

Correos y Telégrafos de Guatemala tiene a 20 personas asignadas para recibir toda la paquetería que llega de terceros países. Por: Braulio Palacios bpalacios @elperiodico.com.gt 

En agosto próximo se cumple un año de que el servicio de correos pasó a cargo del Estado, luego de que venciera la concesión que se hizo a la empresa “El Correo” en 1996, durante el gobierno de Álvaro Arzú. El manejo de la correspondencia quedó bajo la responsabilidad de la Dirección General de Correos y Telégrafos de Guatemala (DGCYT).

Cuando sucedió el cambio de administración, la Dirección de Correos pasó de ser una entidad supervisora a operadora del servicio, pero no estaba preparada para continuar con la fluidez en el servicio, al menos no como la empresa concesionaria tuvo entre 2004 y 2016. Las razones: falta de personal y recursos.

Dany Thompson Larios, director general de Correos y Telégrafos, explicó que la concesionada tenía unos 275 trabajadores en la planta de recepción de paquetes y cartas, mientras ellos son 60 funcionarios, entre administrativos y operativos. “La diferencia entre personas y tecnología es abismal”, señala.

El acople gradual de la Dirección de Correos ha sido irregular en la entrega de paquetes y correspondencia, desde que concluyó el proceso de devolución en octubre pasado. El mismo ministro de Comunicaciones, Aldo García, pidió en su momento paciencia a los usuarios.

Entre las razones a las que se atribuyen la situación del correo también están los recursos. El año pasado la entidad adscrita al Ministerio de Comunicaciones, le fue asignado Q8 millones de presupuesto y recibió una ampliación de Q5 millones.

Este año, la entidad recibió la misma asignación (Q8 millones) y los usuarios lo han resentido en el servicio. Los reclamos por la lentitud en el despacho son habituales en las redes sociales de la entidad.

Las molestias no son ajenas a los oídos de Thompson. “El usuario me da palo porque cree que no se hace nada”, expresa al indicar que no se excusa, sino que trabaja con los recursos y personal disponible.

Según Thompson, con el recurso asignado y 20 personas en la planta no se puede esperar a que un paquete se entregue en siete días. “Si me dieran el presupuesto que necesito no estaríamos sufriendo y expuestos a que la gente nos dé palo”, señala. Agrega que en 2018 la entidad podría recibir un presupuesto más acorde, Q42 millones.

Manejo artesanal

Correos y Telégrafos de Guatemala tiene a 20 personas asignadas para recibir una de las 60 sacas -bolsas que contienen entre uno y 12 paquetes, dependiendo del tamaño de la encomienda- que en promedio llegan al país desde terceros destinos.

El operario extrae una a una las encomiendas y luego digita la información en un sistema. “Es un trabajo artesanal comparado a la infraestructura de la empresa que prestó el servicio por 12 años”, considera el director de Correos.

Con cuatro agencias disponibles -en Chimaltenango, La Antigua Guatemala, Quetzaltenango y la sede central en la ciudad de Guatemala-, el único servicio que se presta es la recepción de paquetes de destinos extranjeros.

Servicios pendientes

El envío de paquetería a lo interno del país se espera habilitar a mediados de septiembre. Para empezar a prestar el servicio se deben solventar dos temas. El primero es que la Dirección de Correos tenga personal con atribución de cuentadante, como exige la Contraloría.

Para cumplir con el requisito legal rescindirán 63 contratos en renglón 029. Luego el personal será contratado en 011. También esperan la autorización de una ampliación presupuestaria por Q1.6 millones para recontratar al personal.

El envío de paquetes a terceros países es un servicio pendiente. Para que se habilite, se deben resolver el déficit de operarios y firmar convenios, según Ángel Curley, vocero de la entidad.

Sistema de rastreo

En septiembre, Correos usará un programa de trazabilidad de paquetería que  por  medio de un número tracking (rastreo) permite la localización a detalle de las mercancías, desde el punto de salida hasta el punto de destino. El sistema completo de rastreo de envíos fue donado a Guatemala por la Unión Postal Universal (UPU). Está valorado en US$157 mil.

80%

De las encomiendas recibidas entre agosto y diciembre de 2016 ya fue entregado.

125

Mil  sobres y 60 mil paquetes se han entregado en lo que va de 2017.