Domingo 24 DE Junio DE 2018
Inversión

“Guatemala necesita subir las bases y tasas tributarias” Esther Pérez Ruiz, jefa de misión del FMI para Guatemala

El Fondo Monetario Internacional (FMI) es una de las entidades que participa en la Cumbre de Prosperidad y Seguridad en América Central en la cual se busca dar un empujón al Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte.

Fecha de publicación: 15-06-17
Por: Manuel Silva elPeriódico
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La cumbre de Miami se centrará en la seguridad y la prosperidad económica del Triángulo Norte de Centroamérica. ¿Qué papel tiene el FMI?

– Desde el FMI creemos firmemente que el Triángulo del Norte está llamado a alcanzar mayores cotas de prosperidad, y consideramos que la conferencia es un foro valioso para debatir las políticas que pueden ayudar a lograr dicho objetivo. Por un lado, la evolución económica durante los últimos años y las perspectivas para 2017-18 son favorables, con tasas de crecimiento sostenidas (en torno al tres por ciento para Guatemala), unas tasas de inflación controladas, y una mejora en las cuentas externas. Por otro lado, desde una perspectiva histórica, el crecimiento en el Triángulo del Norte ha ido a la zaga del registrado por otros países con similares niveles de renta per cápita décadas atrás. Para acelerar el crecimiento y que este llegue a todos los segmentos de la sociedad, es necesario mejorar el clima de negocios. Se necesita fortalecer el Estado de Derecho, modernizar las instituciones, y elevar la educación y la provisión de infraestructuras. Superadas estas trabas, hay un gran potencial de prosperidad para el Triángulo Norte, como atestigua la experiencia internacional.

¿Creen que Guatemala está en una buena situación para lograr los objetivos que se buscan en la cumbre?

– Más prosperidad requiere estabilidad macroeconómica y claridad en la estrategia de desarrollo, ya que estos elementos contribuyen a reducir los costos financieros y estimulan la inversión y la creación de empleo. Guatemala tiene una trayectoria de gestión macroeconómica sólida, tanto en el ámbito fiscal como monetario, y esta estabilidad macroeconómica es un activo indispensable para alcanzar mayores niveles de prosperidad. El siguiente paso importante es fortalecer el Estado de Derecho y reducir las disparidades sociales vigentes. Esto incluye la regeneración institucional, liderada por las autoridades; y la puesta en valor, por parte de todos los segmentos sociales, de los bienes públicos esenciales para un mayor bienestar, como la seguridad, jurídica y personal, la educación y la salud, a la par que se estimula la inversión en infraestructura. La provisión de estos bienes públicos es importante para estimular la inversión, la cual generará a su vez más y mejores empleos, mayor productividad y mayores cotas de bienestar, generando un círculo virtuoso de crecimiento.

Desde hace tiempo el FMI apoya a Guatemala para mejorar su recaudación. ¿Se han logrado los objetivos?

– Para coadyuvar al desarrollo económico y social que Guatemala aspira a alcanzar se necesitan más recursos fiscales y ahí la reforma de la administración tributaria y aduanera es clave. Por eso estamos trabajando con el Ministerio de Finanzas en la regeneración de la SAT (parte de la estrategia anticorrupción en curso) y en la modernización de sus procesos de recaudación. Los resultados presentados por la SAT al final de 2016 fueron positivos, con un incremento razonable de la presión fiscal por la actuación de la SAT contra el fraude y destacadas actuaciones para mejorar la aduana. En 2017, los últimos resultados anunciados por la SAT hacen pensar que está cumpliendo sus metas de recaudación, con crecimientos considerables sobre los del año anterior. La SAT se encuentra en el buen camino, pero es mucha la labor que todavía queda por hacer hasta lograr ser una administración de referencia en la región, tal como dice su declaración de principios.

¿Es suficiente la recaudación actual para financiar los cambios que necesita el país?

– Efectivamente, Guatemala necesita más recursos fiscales para la provisión de servicios públicos esenciales. Parte de esos recursos han de venir de una administración tributaria que minimice la evasión de impuestos, de una mayor adherencia de la población al cumplimiento de las obligaciones tributarias y de una gestión del gasto corriente más transparente y más eficiente. Además, es esencial reorientar el gasto hacia usos productivos. Ahora bien, esto deja todavía una brecha fiscal importante. De ahí la necesidad de una reforma fiscal de alcance, como hemos reiterado en varias ocasiones, y que necesita tanto aumentar las bases como las tasas  tributarias.

¿Está contemplado que el FMI dé algún apoyo económico a los países de la región para impulsar su desarrollo y frenar la migración?

– La violencia y la criminalidad llevan a muchas personas en los países del Triángulo del Norte a emigrar a los países vecinos más prósperos, además de generar altos costos a las empresas. El FMI brinda asistencia técnica para movilizar recursos fiscales a utilizar en este y otros usos productivos. De hecho, el Triángulo del Norte es receptor de un gran flujo de recursos de asistencia técnica, muy superior a lo que cabría esperar dado el peso económico de estos países.