Lunes 22 DE Julio DE 2019
Inversión

El TLCAN, es un pacto comercial más complejo de lo que ve Trump

Trump ha dicho el acuerdo comercial de Estados Unidos y los países de América del Norte necesita ser renegociado o desechado por completo.

Fecha de publicación: 23-05-17
Los residentes fronterizos de México y Estados Unidos están asumiendo las consecuencias de este giro comercial.
Por: AP

Agitando los brazos y blandiendo una larga picana eléctrica, rancheros y conductores arrean a cerca de 400 terneros hacia los camiones, justo cuando el sol se asoma en las afueras de esta ciudad fronteriza mexicana. Después de haber pasado sus primeros ocho meses en los ranchos de Gildardo López Hinojosa, los animales están a punto de cruzar la frontera, con destino a Texas y luego a corrales de engorda en Estados Unidos.

En uno de los tres puentes internacionales que conectan a Reynosa con Texas, podrían cruzarse con los cargamentos de carne procesada de res y pollo que López importa de Estados Unidos para sus cadenas locales de carnicerías y restaurantes de pollo frito. Dice que le pagan un mejor precio por sus becerros en Estados Unidos y que le resulta más barato importar el pollo procesado en Estados Unidos que el pollo traído del interior de México.

López ha estado vendiendo terneros y comprando carne procesada a través de la frontera desde que entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la base de gran parte del comercio anual por US$500 millardos entre Estados Unidos y México.

Líneas de montaje

Trump ha dicho que el TLCAN (o NAFTA por sus siglas en inglés) necesita ser renegociado o desechado por completo. En sus propias palabras, el pacto vigente desde 1994 ha sido “un acuerdo comercial catastrófico para Estados Unidos”, pero la realidad es mucho más complicada, especialmente en la frontera, donde las comunidades viven una economía compartida que puede verse afectada por acciones o por palabras en cualquiera de ambos países.

“Es mentira lo que de repente tratan de decir que NAFTA no funcionó”, aseguró Rafael Garduño Rivera, un economista del Centro de Investigación y Docencia Económicas en Aguascalientes, quien estudia los impactos del acuerdo. “La verdad que sí funcionó y bastante bien y para ambos lados y en varias áreas. Como todo, hubo perdedores y ganadores, eso sí”.

Las maquiladoras, como se conoce a las plantas de montaje mexicanas, son las que reciben más atención. Producen de todo, desde televisores de pantalla plana y lavadoras hasta componentes para automóviles que pueden cruzar las fronteras una decena de veces antes de que un carro salga de la línea de montaje en Michigan.

Sin embargo, los minoristas de Estados Unidos –tanto las tiendas de descuento en el centro de las ciudades como las tiendas y centros comerciales de gama alta– también dependen de los consumidores mexicanos, especialmente aquellos cuyos trabajos en las ciudades fronterizas mexicanas les permiten comprar en Estados Unidos.

Durante casi 25 años, López ha estado enviando vacas a Estados Unidos e importando carne a México. Tres días a la semana carga entre cuatro y seis remolques con sus vacas jóvenes y los envía a través del puente que conecta Reynosa con Pharr, en Texas. Una vez autorizados por los veterinarios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés), compradores de Texas, Arizona o incluso de lugares cercanos a la frontera con Canadá adquieren sus vacas. Después de esa venta inicial, López no sabe dónde van a parar.

Base para el empleo dependencia entre fronteras

> Cerca de cinco millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio bilateral, según un estudio publicado el año pasado por el Wilson Center Mexico Institute, un centro de análisis de Washington.