Domingo 20 DE Octubre DE 2019
Inversión

Esquema de corrupción, difícil de romper en la SAT

Durante cuatro meses, jefes interinos dirigen la entidad y el relevo de cuatro directores está estancado.

Fecha de publicación: 22-08-15
Carlos Muñoz y Omar Franco, los últimos jefes que tuvo la SAT. Fueron capturados el pasado 16 de abril, acusados de ser parte de la red defraudadora La Línea.
Por: Lorena Álvarez elPeriódico

La ejecución presupuestaria durante esta administración ha estado marcada por la contención del gasto derivada de una crisis de ingresos que se atribuyó a la sobreestimación de las metas tributarias, pero que a partir de abril pasado también a la defraudación aduanera en la que se involucran a altos funcionarios y al mandatario Otto Pérez Molina.

Según el informe del primer semestre del año, el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) reporta un déficit fiscal de Q3.8 millones “derivado principalmente de la baja recaudación observada en el primer trimestre, situación que provoca una brecha fiscal de Q2.2 millardos entre lo recaudado y la meta definida”.

La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) sigue sin lograr las metas establecidas, aunque el mes pasado mostró una leve mejora en la recaudación. La entidad sigue con jefes interinos y sin realizar el relevo de dos directores titulares y dos suplentes, porque en abril el escándalo de la red de defraudación La Línea frenó el proceso.

Alex Franco, exsecretario de la Comisión de Postulación para el Directorio, comentó que se cumplió con entregar la nómina de ocho candidatos, pero “una semana después se dio el caso de La Línea y el Presidente no ha tomado la decisión”.

Decisión política

Los datos presentados ayer por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), revelan la supuesta participación de Pérez Molina dentro de la estructura de La Línea. Situación que, para el analista Erick Coyoy, evidencia “el interés directo” del mandatario en retrasar los cambios en la SAT para así mantener la estructura mafiosa que operaba.

Coyoy dijo que más allá de una reestructura técnica, la SAT necesita la decisión y voluntad política de combatir el crimen organizado y la corrupción para que los ingresos tributarios aumenten.

Datos de la investigación presentados ayer por las autoridades revelan que la estructura La Línea llevaba el control de los cobros y sobornos que identificaba como R2; mientras que los datos de la recaudación se consignaban como R1.

Sin terna

El Directorio de la SAT aún debe resolver el recurso de revisión planteado por Juan Francisco Solórzano Foppa, uno de los postulantes para superintendente, que busca la publicación de los resultados obtenidos de acuerdo a la tabla de gradación con la que se calificó a los candidatos. En el proceso solamente tres profesionales participaron y los directores aprobaron a Jorge Vielman Deyet, gerente de la Región de Occidente de la SAT.

Solórzano Foppa, actual director de análisis del MP, indicó que respondió por escrito a la audiencia convocada por el Directorio, pero desconoce si hay avances en el proceso. Esta semana Alex Toro Maldonado, otro de los aspirantes descalificados, fue nombrado director del Sistema Penitenciario.

Si el Directorio declara sin lugar el recurso podrá realizar una nueva convocatoria e integrar una terna, de lo contrario continuarán jefes interinos. Coyoy consideró que lo mejor será que el Directorio reinicie el proceso y que ante el poco tiempo que se tiene para que termine este Gobierno, sea la nueva administración la que nombre al titular de la SAT.

Renuncia viceministro


Ayer se conoció que Marco Antonio Gutiérrez, viceministro de Administración Interna y Desarrollo de Sistemas del Minfin, presentó su renuncia al cargo por problemas de salud.