Jueves 23 DE Mayo DE 2019
Inversión

Diseño y conciencia

La marca estadounidense Chick Boss apuesta por una joyería de producción nacional ubicada en Petén

Fecha de publicación: 15-08-15
Por: Edurne Navarro

Desafíe su zona de confort. Es el llamativo mensaje que lanza Chick Boss, empresa estadounidense de joyería cuya base es la responsabilidad social. De hecho, esta fue y es su razón de ser.

 

Una de las fundadoras, Pat Pannell, viajó a San Andrés, Petén, hace 14 años con un programa de inmersión linguística, donde fue recibida por una familia del lugar. Su hospitalidad hizo cada vez más frecuentes sus visitas a la región, al punto de apoyar la educación de los pequeños de la familia, tres de ellos están ya en la universidad. En 2009, se sintió preparada para emprender un proyecto de negocio que beneficiase a la zona. Un año después, su hermana Jeanne Sheridan y ella hacían realidad su idea: Chick Boss.

 

Patt Pannell, cofundadora de Chick Boss

 

Pannell reconoce emocionarse al recordar los inicios del proyecto: “Siempre me quedaba con esa familia y realmente me enamoré de ellos. Terminamos siendo muy cercanos. Cuando fueron creciendo empecé a pensar en el impacto de la tecnología y como esos padres no podían permitirse ofrecer esos avances a sus hijos”.

 

Jeanne Sheridan, cofundadora de Chick Boss

Jeanne Sheridan, cofundadora de Chick Boss

 

Así, el principal objetivo de la empresa sería “mejorar economicamente” a las familias del área rural de Petén. Bajo una premisa cuanto menos curiosa: emplear a gente que nunca hubiese trabajado en joyería. Lo que implica, como explicó Pannell, una gran inversión, ya que otra de sus bases es que las piezas sean una “obra” artesanal, hecha a mano: la textura, el corte, el acabado… todo.

 

 

“Al principio los trabajadores estaban asustados. No se creían capaces de realizar esas joyas. Cuando lo van consiguiendo, es increíble ver lo orgullosos que están de sus logros”, agrega la empresaria.

 

En la actualidad, cuentan con un taller de producción en San Benito, Petén, desde 2014, dos puntos de venta en el país (Flores y Ciudad de Guatemala) y un creciente nicho de mercado en Estados Unidos, en galerías, boutiques, museos y tiendas de regalos.

 

Las trabajadoras

Las trabajadoras

 

Entre sus proyectos de futuro, además de su expansión en Estados Unidos, está empezar a utilizar técnicas de producción más complejas, con materiales de alta calidad y una producción aún más sofisticada. También con el fin de que sus 22 empleados no dejen de “realizarse”. Además, donan el 5% de sus ventas al Fondo Unido de Guatemala.

En pocos meses saldrá a la luz una nueva colección Mar, “cada una es una pieza de arte y aseguro que la gente preguntará dónde conseguir esa joya”, afirmó Pannell.

 

 

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DETRÁS DEL DISEÑO

 

 

Si con algo trata de distinguirse esta marca es el significado de cada pieza. Por ejemplo, describe Marilyn Polanco, diseñadora jefe de Chick Boss desde 2012, “Ket Saq (su primera colección) significa círculo de luz en quiché, y está inspirada en las dos formas básicas de la arquitectura maya y del universo: el cuadrado y el círculo. El círculo es el infinito y el cuadrado simboliza lo humano. Es la unión de lo humano y lo sagrado”. Por la misma dinámica eligieron los colores: cobre y bronce, para otoño-invierno y aluminio y bronce para primavera-verano. Una de las versiones integra además el jade (por su alianza con Casa del Jade).

 

Con Lazo (2014) en cambio quiso representar la feminidad y homenajear a las mujeres que trabajan en Chick Boss, por lo que las piezas llevan sus nombres. “Por una parte estaba inspirada en esta tendencia de lo ecológico, lo sustentable. De ahí los materiales: aluminio, hilo de algodón y madera de Rosul. Es una colección orgánica, muy suelta y libre”, define la diseñadora. La idea del lazo representa la relación de las mujeres con el resto de seres humanos.

 

 

 

 

Polanco dio un paso más en su propósito de reflejar a la mujer con Selene, una colección cuyas piezas serían “armaduras” pensadas para adaptarse perfectamente al cuerpo femenino.

 

 

 

 

Jeanne Sheridan, cofundadora de Chick Boss

Jeanne Sheridan, cofundadora de Chick Boss

Por qué Chick Boss


 

Era el apodo que le puso a Patt Pannell un antiguo trabajador, quien se dirigía a ella como CB. Nombrar así a la empresa reflejaba su objetivo de “empoderar a las mujeres para que tomen las riendas de su vida”.