[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Internacionales

¿Cuáles son los enfoques de Trump y de Biden?


Elementos como la reactivación de la nación después de los meses de cierre y la promesa de la vacuna contra el coronavirus -la cual podría estar disponible en diciembre- han sido los argumentos más referidos por Trump.

foto-articulo-Internacionales

Las campañas de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 3 de noviembre en Estados Unidos, las cuales han sido catalogadas por muchos como las más importantes en la historia de la nación norteamericana, han servido para que Donald Trump, actual Mandatario, y Joe Biden, aspirante demócrata, contrasten sus perspectivas y propuestas en materias de interés público como la economía, la salud, la educación y el comercio.

A continuación, una muestra de los planteamientos que ambos candidatos han presentado ante el electorado estadounidense a lo largo la carrera por la Casa Blanca.

1.- Economía e impuestos

Antes del inicio del brote de Covid-19 en Estados Unidos, el país registraba uno de los más bajos índices de desempleo en su historia y sus mercados de valores estaban al alza. Estos dos hechos han sido presentados por Trump como grandes aciertos de su Administración, los cuales, ha expuesto, fueron dañados por el «virus de China».

Frente a este escenario, el Presidente ha asegurado que la economía de la Unión Americana presuntamente estará completamente recuperada para el cuarto trimestre del presente año.

Elementos como la reactivación de la nación después de los meses de cierre y la promesa de la vacuna contra el coronavirus -la cual podría estar disponible en diciembre- han sido los argumentos más referidos por Trump.

Por otro lado, analistas han estimado que el Ejecutivo podría volver a recurrir, con la finalidad de ganar adeptos, a una iniciativa de recorte de impuestos sobre la nómina que, durante el verano, fue descartada en el Legislativo.

En contraste con Trump, Biden ha enunciado que la economía estadounidense no podrá recuperarse hasta que la pandemia esté controlada por completo. En este sentido, el ex Vicepresidente ha propuesto el lanzamiento de un plan federal para supuestamente evitar una recesión prolongada y abordar el tema de la distribución desigual entre la población no blanca del territorio.

Conjuntamente, el demócrata ha señalado que firmará un impulso de cuatro años por 2 billones de dólares a fin de eliminar la contaminación por carbono al interior de la red energética del país norteamericano. Además ha puesto sobre la mesa nuevas inversiones en educación, infraestructura y ayuda a las pequeñas empresas.

Biden también ha dicho que aumentará el salario mínimo nacional a 15 dólares la hora.

En cuanto a la arena fiscal, el demócrata ha propuesto una tasa sobre la renta corporativa del 28% -más baja que la que había antes, pero más alta que la actual-, así como aumentos en los impuestos sobre la renta y la nómina para las personas con más de 400 mil dólares de ingresos gravables anuales.

2.- Educación

Trump ha presionado en múltiples ocasiones para que las clases presenciales se reanuden en todo el territorio de la Unión Americana y, para ello, ha sostenido que el Gobierno federal distribuirá millones de pruebas rápidas que deberán ser utilizadas en el marco de la reapertura de los colegios.

El Presidente ha utilizado este llamado para destacar las asistencias de su Administración a escuelas autónomas. La secretaria de Educación de EU, Betsy DeVos -defensora de los colegios autónomos y los programas de vales escolares-, ha sugerido que se permita a las familias llevar el dinero federal asignado a los distritos escolares que no han abierto y gastarlo en escuelas privadas que sí abran.

Desde su toma de posesión, Trump ha buscado importantes aumentos en las subvenciones federales para las escuelas autónomas.

Así como Trump, Biden ha abogado por que las escuelas obtengan más incentivos federales, por medio de la misma ley que se usa para canalizar recursos después de desastres naturales, para paliar el impacto que ha tenido la pandemia.

El otrora Vicepresidente ha aseverado que implementará un esquema conjunto entre el Gobierno central y los mandos regionales con la finalidad de hacer que la educación superior pública sea gratuita para cualquier estudiante perteneciente a un hogar que gane hasta 125 mil dólares anuales.

Igualmente, el que fuera la mano derecha del Presidente Barack Obama ha pedido el acceso universal a los programas de prekindergarten para niños de 3 y 4 años, así como avalar más fondos para las escuelas que tengan los índices más altos de alumnos de escasos recursos.

3.- Salud

Cuando se postuló para la Casa Blanca en 2016, Trump prometió que «inmediatamente» reemplazaría la ley de salud de Obama con un plan propio que proporcionaría «un seguro para todos». Dicho plan aún no se ha materializado.

A raíz de su manejo de la pandemia -la cual ya ha dejado más de 200 mil defunciones en EU-, Trump ha sido puesto nuevamente en el centro del escrutinio en relación con sus políticas de salud. Debido a que su Gobierno ha pugnado por la eliminación de la Ley de Atención Médica Asequible, la incertidumbre en torno a la distribución de medicamentos a precios no tan altos ha crecido.

Biden ha anunciado que pretende expandir la ley de Obama para presuntamente brindar una cobertura más general a un mayor número de personas. De igual forma, ha dicho que quiere agregar una «opción pública similar a Medicare» que competiría con las aseguradoras privadas y que estaría disponible para los estadounidenses en edad laboral.

Paralelamente, el candidato demócrata ha tratado de convertir el debate sobre la vacante actual de la Corte Suprema -la cual será tomada por la jueza conservadora Amy Coney Barrett, nominada por Trump- en un asunto de atención médica, ya que ha señalado que la nueva Ministra debería ir a favor de los marcos legales que defendió la difunta magistrada liberal Ruth Bader Ginsburg, quien luchó por la ley de atención médica de 2010.

4.- Pandemia

Aproximadamente 7 de cada 10 estadounidenses han criticado el manejo de la pandemia por parte de la Administración de Donald Trump -quien también resultó contagiado el pasado 2 de octubre- y sólo el 39% de la población, conforme a lo descrito por diversas encuestas, como la realizada por The Associated Press-NORC Center for Investigation, ha expresado su aprobación a la estrategia del republicano.

No obstante, el Presidente ha mantenido una narrativa en la que ha culpado a los dirigentes estatales de ser quienes han reaccionado mal ante la contingencia sanitaria.

Trump ha expuesto que quiere que el Congreso apruebe un nuevo paquete de alivio económico mayor a los que han sido aprobados anteriormente, el primero fue de 3 billones de dólares, y mayor a los propuestos por los demócratas y los republicanos. Estas declaraciones han contrastado con sus posturas anteriores, cuando ordenó presentar un estímulo menor.

El rol de Biden de cara a la crisis de salubridad se ha mantenido en la línea de cargar en contra de la estrategia de Trump y responsabilizar a su Administración por la muerte evitable de decenas de miles de ciudadanos.

De igual forma, el demócrata ha mostrado su respaldo a los paquetes de ayuda federal y se ha comprometido a utilizar la Ley de Producción de Defensa, pensada para ser usada en tiempos de guerra para redirigir recursos a ciertas actividades del sector privado.

Biden también ha hecho mención de la posibilidad de imponer un mandato ejecutivo general a fin de hacer obligatorio el uso del cubrebocas en todo EU, algo que ha sido puesto en duda por parte de analistas debido a la dificultad de su ejecución.

5.- Aborto

Desde que llegó a la Casa Blanca -y desde muchos años atrás- Trump se ha manifestado en contra del aborto, lo que le ha generado un gran índice de aprobación entre los sectores más conservadores de la nación.

A lo largo de su mandato, el jefe de Estado ha expresado constantemente su postura contraria a la decisión histórica del caso Roe vs Wade, tras el cual el Supremo resolvió que el aborto era legal en todo el país, pero que estaría sujeto a la determinación de cada una de las entidades.

Trump también se ha ceñido a lo descrito por la Enmienda Hyde, la cual prohibió el uso de Medicaid para pagar abortos en la gran mayoría de las circunstancias.

En contraste, Biden ha establecido que está a favor de la conclusión del icónico caso Roe vs Wade y ha abogado por que el Congreso codifique el derecho a las mujeres a abortar, de modo que esta acción quede completamente resguardada incluso si el máximo tribunal decidiera anular las protecciones constitucionales.

Biden -quien es un católico practicante- habló durante años del aborto como una cuestión moral y, como Trump, también apoyó la prohibición de la financiación federal de los contribuyentes para servicios relacionados con el aborto.

Sin embargo, desde principios de su actual campaña, el demócrata ha cambiado radicalmente su discurso, algo que ha sido adjudicado a la necesidad de ganar votos y a la presión de activistas y grupos de mujeres de su partido. No obstante, Biden ha mantenido que jamás cedió a ningún tipo de presión.

6.- Comercio

Para Trump, la firma del nuevo tratado de libre comercio de América del Norte entre EU, México y Canadá, así como la Fase 1 de un nuevo pacto comercial con China, han sido dos de sus más importantes logros en este rubro.

En palabras del Ejecutivo, la llamada Fase 1 llevó a Beijing a comprar aproximadamente 200 mil millones de dólares, durante dos años, de productos agrícolas, energía y otros artículos estadounidenses. A cambio, Washington canceló los aranceles previstos sobre teléfonos inteligentes, juguetes y laptops fabricadas en China.

Asimismo, el Gobierno de Trump redujo a la mitad, 7.5%, la tasa arancelaria aplicada a 120 mil millones de dólares en otras importaciones de China.

Se espera que la siguiente fase del convenio se centre en algunas de las complicaciones más notorias para ambas naciones, como el deseo de Trump de que China deje de subsidiar sus empresas estatales.

Biden se ha sumado a una creciente aceptación bipartidista en torno al «comercio justo» con el extranjero, un concepto que suplantaría la idea de «libre comercio» que ha predominado en la Unión Americana desde hace años.

El candidato por el Partido Demócrata ha adelantado que pretende destinar 400 mil millones de dólares -parte de este dinero sería canalizado a la adquisición de recursos para el combate a la pandemia- en compras del Gobierno federal a empresas nacionales durante un periodo de cuatro años.

Conjuntamente, ha propuesto que se inviertan 300 mil millones de dólares por concepto de una nueva ayuda para la investigación y el desarrollo de empresas de tecnología en EU.

 

7.- Política exterior

Trump ha construido su política exterior alrededor del slogan de «Estados Unidos primero». Pese a esto, el Mandatario ha fungido también como mediador en regiones como Medio Oriente con el objetivo de la apertura de nuevas relaciones comerciales y diplomáticas.

Por otro lado, el republicano ha mencionado que las relaciones de EU con México han mejorado, a pesar de que ha afirmado que ya se han construido más de 320 kilómetros de muro fronterizo con su vecino del sur. Muro que, ha insistido, será financiado por los mexicanos.

En el marco de la OTAN, Trump ha exigido a los miembros a incrementar al 2% su gasto interno bruto en materia de defensa. En cuanto a lo relativo con el cambio climático, el Presidente ha expresado su intención de retitar a EU del Acuerdo de París -que establece el objetivo de mantener el calentamiento global en un rango admisible-, algo que podría materializase el 4 de noviembre, un día después de las elecciones estadounidenses.

Por último, Trump ha catalogado sus avances con Corea del Norte como otro de sus grandes éxitos. Incluso ha llegado a decir que evitó «una guerra».

Por su parte, Biden ha asegurado que «el día después de las elecciones» comenzará a reconstruir las relaciones internacionales que se rompieron a raíz de los enfoques de Trump y ha referido que su principal prioridad será restablecer los cimientos de la OTAN y la alianza con las potencias occidentales, ya que, según él, estos componentes son necesarios para contrarrestar los objetivos agresivos y expansionistas de Rusia en Europa del Este y Asia.

Además, el ex Vicepresidente ha aseverado que se enfrentará de inmediato al Mandatario ruso Vladimir Putin a causa de la interferencia de Moscú en las elecciones estadounidenses. De igual forma, ha dicho que no se saldará del Acuerdo de París y que buscará presionar a China y a otras potencias para reducir la contaminación por carbono.

Incluso cuando ha prometido «poner fin a las guerras para siempre», Biden ha catalogado a las fuerzas especiales estadounidenses como una parte vital de la estabilidad mundial.

 

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Paola Guerra
¡Paris Hilton dice que la Selfie se inventó gracias a ella y Britney Spears!
noticia
Una enfermedad emergente

El médico Roger Gil es jefe del servicio de Infectología e Inmunología pediátrica del IGSS. Explica que el COVID-19 pertenece a una familia de aproximadamente 40 subtipos de coronavirus que está presente en los cerdos, gatos, murciélagos, y otros animales, pero no todos van a infectar a los seres humanos.

noticia Agencia Reforma
Dan por muerto a bebé ¡pero estaba vivo!


Más en esta sección

Guatemala mantiene más de 7 mil 400 casos activos de COVID-19

otras-noticias

PNC se prepara para recibir manifestaciones

otras-noticias

Fundación Myrna Mack declina reunirse con delegados de la OEA

otras-noticias

Publicidad