[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Internacionales

ETA, el último grupo armado de Europa


La organización separatista vasca ETA anunció este jueves su disolución, en un comunicado que pone fin a la última rebelión armada de Europa occidental tras décadas de violencia que dejaron más de 800 muertos.

foto-articulo-Internacionales

El grupo separatista vasco ETA nació en España el 31 de julio de 1959, en plena dictadura de Francisco Franco (1939-1975). Durante casi medio siglo mató a más de 850 personas con
el objetivo de lograr, por la vía de lo que calificaba como «lucha armada», la independencia del País Vasco (norte) del resto del país.

Surgido de un grupo de estudiantes que publicaba un periódico nacionalista y antifranquista, su ideología se basó en los inicios en el anticapitalismo y el antiimperialismo. Sus siglas, que se
convertirían en sinónimo de medio siglo de terrorismo en España, significan «Euskadi ta Askatasuna» (Patria Vasca y Libertad).

Cuando el Ejército Republicano Irlandés (IRA) dio por terminada su «lucha armada», ETA quedó como el último grupo armado de Europa Occidental. En octubre de 2011 abandonó de forma definitiva la violencia y en abril de 2017 entregó sus armas, pero aún no se disolvía.

Este jueves anunciaron: «ETA quiere informar al pueblo vasco del final de su trayectoria», afirma la declaración, a la que puso voz el veterano dirigente Josu Ternera, fugado desde 2002 y presunto responsable de un atentado que causó 11 muertos en 1987.

El documento, también leído en la Fundación Henri Dunant de Ginebra, asegura que la organización «ha desmantelado totalmente el conjunto de sus estructuras» y «da por concluida toda su actividad política».

El primer atentado mortal del grupo separatista vasco tuvo lugar nueve años después de su fundación, el 2 de agosto de 1968, y terminó con la vida del comisario de Policía Melitón Manzanas.

Desde entonces, el grupo armado mató a 853 personas, según cifras del Ministerio del Interior, y dejó acciones que marcaron la historia de España como el asesinato del entonces presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco con un coche bomba en 1973 o la colocación de una bomba que dejó 21 muertos en un supermercado en 1987.

La principal reivindicación de ETA fue la creación de un Estado independiente formado no solo por las tres provincias vascas en el norte de España (Álava, Guipúzcoa y Vizcaya), sino también por una parte del departamento francés de los Pirineos Atlánticos y la vecina región de Navarra, un conglomerado que denomina «Euskal Herria».

Tras varios intentos frustrados de negociación y treguas quebradas, ETA anunció su adiós unilateral a las armas en 2011, poco antes de la llegada del conservador Mariano Rajoy al Gobierno.

El grupo intentó desde entonces negociar su desarme y su disolución a cambio de mejorar la situación de sus presos, casi en su totalidad alejados de cárceles del País Vasco, pero su fracaso lo llevó a escenificar la entrega de armas en abril de 2017.

 «Muertos para nada»

«Ni en Europa ni en otros lugares hay terroristas que hayan logrado sus objetivos políticos», considera Pascal Boniface, director del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS), «más allá, quizás, del extremista judío que asesinó a Isaac Rabin, que quería hacer descarrilar el proceso de paz y lo logró».

«El terrorismo tiene éxito a nivel mediático, deja huella, pero fracasa políticamente, es una constante», añade.

Para el español Diego Muro, del Centro Handa para el Estudio del Terrorismo y la Violencia Política de la Universidad de St Andrews, en Escocia, «el fin de ETA pone término a la ola etno nacionalista de terrorismo que comenzó con la violencia anticolonialista de la segunda mitad del siglo XX».

«La violencia indiscriminada ha demostrado ser tanto ineficaz como ir en detrimento de la causa nacionalista. Como sugieren campañas secesionistas pacíficas de toda Europa, el tiempo en el que se usaban métodos coercitivos para influir en las políticas públicas claramente quedó atrás», añade.

En Europa, las campañas antiterroristas funcionaron mejor en los lugares en los que las autoridades tuvieron la inteligencia de ofrecer vías de salida a los militantes arrepentidos o desalentados y a sus círculos.

«Cuando la violencia política fracasa, los terroristas necesitan encontrar una salida digna a su estrategia violenta», explica Jacco Pekelder. «Es un proceso largo y difícil, pueden considerar que es una dura derrota, que toda su vida se basó en una mentira, que quienes murieron lo hicieron para nada».

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Redacción
Desarrollador de ICQ expondrá experiencia
noticia P. Abramovich / AFP
“El violador eres tú”: arte, denuncia y movimiento social

La semana pasada, el performance originado en Chile llegó a Guatemala. Es ya una tendencia mundial contra la violencia sexual.

noticia
nora 6


Más en esta sección

Guatemala mantiene más de 7 mil 400 casos activos de COVID-19

otras-noticias

PNC se prepara para recibir manifestaciones

otras-noticias

Fundación Myrna Mack declina reunirse con delegados de la OEA

otras-noticias

Publicidad