Martes 25 DE Junio DE 2019
Insólito

Monjas roban medio millón de dólares para apostarlo en Las Vegas

Las religiosas trabajaron durante décadas en la escuela y su orden aseguró que pagaría el dinero sustraído.

Fecha de publicación: 11-12-18
Por: Redacción elPeriódico

Las hermanas Mary Margaret Kreuper y Lana Chang, habrían robado medio millón de dólares de un colegio católico de California, Estados Unidos, para apostarlo en casinos en la ciudad que nunca duerme, según informa The Guardian.

Las religiosas trabajaron durante décadas en la escuela, Kreuper fungió como directora y Chang fue maestra. Sin embargo, mientras laboraban en ese lugar, sustrajeron el dinero de las tasas de las matrículas y las donaciones para pagarse viajes de apuestas, revela el medio.

Adrián Alarcón, portavoz de la archidiócesis de Los Ángeles, aseguró que el supuesto robo fue descubierto tras una auditoría realizada de forma rutinaria, luego de que los directores dejan los cargos.

Añadió que el total de los fondos malversados aún se contabiliza, no obstante, durante los informes preliminares conocen que fueron aproximadamente US$500 mil.

El monseñor Michael Meyers indicó que aparte de las monjas, nadie más está involucrado, según cita el medio británico.  Agregó que las hermanas aseguran que tenían un “profundo remordimiento” por sus acciones, además, pidieron perdón, y solicitaron que las mantengan en sus oraciones.

La orden a la pertenecen las religiosas se comprometieron a pagar el dinero robado. Aunque la arquidiócesis denunció ante la Policía el hecho, Meyers aseguró que no presentarán ninguna demanda en contra de las monjas, ya que pretenden reintegrar el dinero y sancionarlas bajo su orden.

Sin embargo, algunos padres que tienen a sus hijos estudiando en la escuela, están molestos y buscan presionar a las autoridades religiosas, para que realicen las investigaciones legales correspondientes.

Jack Alexander, uno de los padres de Redondo Beach, dijo durante una entrevista con el Grupo de Noticias del Sur de California, que él junto a otros papás consideran reclamarle a la Policía, pero sin el apoyo de la arquidiócesis el caso tal vez nunca prospere.

“Éramos un cajero automático, y la gente lo sabe y no pedirá justicia”, señaló. Agregó que “están tratando de recuperar dinero, no de obtener justicia”.