Domingo 15 DE Diciembre DE 2019
Insólito

Iba de copiloto en un avión, se eyectó porque entró en pánico ante un desperfecto

El hombre entró en pánico al momento que la cúpula de la cabina se desprendió. El otro hombre que iba de piloto siguió el viaje y dio la alerta luego de aterrizar.

Fecha de publicación: 26-02-18
Por: Paola Guerra

 

Durante un vuelo de prueba en Argentina, un hombre que viajaba como copiloto entró en pánico por un desperfecto y se expulsó de un avión militar.

El piloto, continuó su viaje hasta la base militar y, una vez en tierra, dio aviso de la situación. En menos de una hora, personal de Defensa Civil encontró al copiloto y lo rescató.

El hecho fue protagonizado por Renato Juárez, un ingeniero de 41 años que realizaba un vuelo de mantenimiento de un avión. En un momento del viaje, se desprendió la cúpula de la aeronave y, aparentemente, el hombre tuvo un ataque de pánico al quedar expuesto en un avión que puede alcanzar los 600 kilómetros por hora de velocidad.

En ese momento, decidió accionar el asiento eyectable y literalmente salió volando. Se salvó de milagro: pudo utilizar el paracaídas de emergencia y caer sobre un maizal de dos metros de alto que aminoró el impacto. Después, salió caminando hacia una zona rural más despejada y fue visto por un vecino.

“Está bastante golpeado, pero no se le veían fracturas. Fue trasladado al hospital. Lo pude ver ayer a la tarde y ya hablaba, sonreía, estaba en buenas condiciones”, informó Diego Carinci, director de Defensa Civil, una de las personas que comandó el operativo de rescate en cuanto el piloto informó lo que había pasado.

Para localizarlo, las autoridades enviaron dos aviones que ubicaron al copiloto y enviaron las coordenadas a varios vehículos de Defensa Civil y Policía que se acercaron a revisar el estado de salud del hombre. “Fue rescatado con un helicóptero”, agregó Carinci.

El avión que tuvo el desperfecto fue un IA-63 Pampa, un tipo de aeronave de entrenamiento argentino, monomotor de alas rectas altas y que empezó a ser utilizado por la Fuerza Aérea en 1984. Por el diseño de la cabina, el piloto y copiloto deben sentarse en tándem, es decir, uno delante del otro.

Según se explicó, el vuelo era una prueba de mantenimiento. El desprendimiento de la cúpula dejó a los dos ocupantes expuestos y desencadenó el pánico del acompañante. El piloto siguió el viaje luego de que su compañero saliera despedido, pero debió hacer un aterrizaje muy cuidadoso debido al riesgo que conlleva viajar sin la protección de la cúpula en la cabina. Aunque todavía no se dieron precisiones sobre el motivo de la falla en el avión, desde Defensa Civil calificaron el hecho como “muy poco habitual”.