Miércoles 20 DE Febrero DE 2019
Insólito

Se hizo pasar por su hija de 11 años, y citó al hombre que la acosaba por chat para darle una golpiza

Fecha de publicación: 15-02-18
Por: Paola Guerra
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En Buenos Aires, Argentina un padre se hizo pasar por su hija y acordó un encuentro con el hombre de 29 años que acosaba a la menor por chat. Lo denunció, pero quedó libre.

“¿Por qué no me muestras el pene a mí?”, le gritó Walter R. padre de la menor a Germán Acosta, supuesto acosador, mientras le pegaba grandes puñetazos.

El padre se presentó en el lugar en el que Acosta, estudiante universitario de 29 años, creyó que se encontraría con la niña de 11 años, con la que chateaba por WhatsApp.

La menor se alarmó cuando empezaron a llegarle mensajes extraños de un teléfono desconocido. Por esta razón, decidió contárselo a su mamá y ella se lo dijo a Walter, su expareja.

En ese momento, Walter se hizo pasar por la pequeña y coordinó un encuentro con el acosador: lo esperó y le pegó. “Fui a matarlo, sentí ganas de matarlo, aunque sé que no lo podía hacer; creo que es lo que haría cualquier padre”, argumentó.

El acosador denunció a Walter R. por lesiones, pero a la vez se le adjudicó un acta por delito penal que condena el ciberacoso a menores de edad.

Según contó Walter su exmujer le compró un teléfono a su hija por su buena conducta y buenas notas en el colegio. “No tiene redes sociales por la edad que tiene, y nosotros sabemos qué contactos tiene en WhatsApp”, expresó el padre. “Su mamá vio que había mensajes desubicados y me mandó capturas de pantalla para que yo las viera!”.

La idea del padre fue hacerse pasar por su hija y decirle que se quedaba sin batería por lo que usaría el teléfono de una amiga. El acusador creyendo el juego, le pedía que mandara fotos íntimas, además mandó fotos de su miembro, un video masturbándose y le preguntó si era virgen. Según publicó el diario Clarín de Argentina.

El acosador invitó a la niña a su casa, aunque contestaba su papá, este cambió el lugar y lo citó en una calle. Según contó, llegó al lugar unos veinte minutos después de lo pactado. “Yo le conté a un policía lo que estaba por hacer, le pedí que no se metiera pero que mandara una patrulla para detener a esta persona. En cuanto apareció, le pregunté si era Germán: me hervía la sangre. Apliqué justicia por mano propia: me negaba todo. ¿Qué tengo que hacer con gente así? Yo lo tengo que matar”, expresó Walter.

El teléfono de la niña de 11 años fue entregado por la familia a la justicia: el chat con Acosta fue borrado por la familia, y los peritos trabajan en su recuperación. Daniel Monastersky, fundador de la ONG Ideas que Transforman abocada a delitos informáticos, explicó siempre a Clarín que las capturas de pantalla no son pruebas suficientes para dar cuenta de un delito: “Hay que sustentarlas con un informe pericial informático. Si el acusado tiene Facebook, la división de delitos informáticos pide que se congele su cuenta, para que ese contenido quede guardado y a disposición de la justicia”, explicó.

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