Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Insólito

Dentro de una figura de Cristo encontraron un escrito del siglo 18

¿Qué dice el misterioso documento hallado en el interior de la escultura?

Fecha de publicación: 30-11-17
Por: Paola Guerra
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Los restauradores de una escultura de Cristo del siglo 18 localizada en una iglesia de España hallaron una cámara de tiempo, al descubrir en el interior de la obra, una cápsula con información económica, religiosa, política y cultural de la época.

El documento data del año 1777 y fue firmado por el entonces capellán de la catedral, Joaquín Mínguez, que identifica al escultor, pero también aprovecha para comunicarse con el futuro al aportar detalles sobre el momento en que se encontraban.

El documento, que consiste en dos pliegos escritos a mano en ambas partes, fue localizado en la parte interna de la escultura de Cristo.

El historiador y miembro de la Cofradía de Semana Santa de Sotillo de la Ribera Efrén Arroyo ha explicado a la agencia EFE que el hallazgo es sorprendente porque “si bien es usual que muchas esculturas estén huecas, no lo es tanto encontrar en su interior unos documentos escritos a mano”.

En su opinión la decisión de hacer este escrito y guardarlo en el interior de la estatua parece que su intención era que se descubriera cientos de años después.

El capellán Joaquín Mínguez explica en su escrito que la estatua del Cristo fue esculpida en madera por Manuel Bal, “Académico natural de San Bernardo de Yagüe y vecino en Campillo, ambos de este Obispado de Osma”. Añade que Bal fue también autor de otras cinco estatuas del altar mayor de la iglesia de Sotillo de la Ribera (Santa Águeda y los santos Santiago, Millán, Jerónimo y Juan).

Además, cita diversos eventos, nombres de regidores y al rey Carlos III, que según el historiador Efrén Arroyo coinciden con el año en que aparece fechado el escrito, excepto la mención al Papa Clemente XIII, que había fallecido antes y el vigente era Pío VI. “Desconocemos el motivo de este error, pero igual fue también intencionado”, ha aventurado el historiador sotillano.

Además, se describe lo que se cultivaba en el Obispado del Burgo de Osma: “cosechas de trigo, centeno, cebada, avena” con especial alusión al vino “en tierra Aranda”, asegurando que “es muy numerosa su cosecha muchos años, tanto que en este tiempo se ha visto, por no coger en las bodegas, derramar mucho vino”.

Además, contiene las enfermedades más comunes “tercianas y cuartanas” (fiebres del paludismo de tres y cuatro días), “dolor de costado, tabardillos” (fiebres tifoideas) y hasta de los entretenimientos preferidos por la población, “naipes, pelota, calva, barra y otros juegos pueriles”.

En otro apartado detalla datos más generales: “La Corte está en Madrid. Hay Correo y Gaceta para las noticias. Hay Inquisición, por lo cual no se experimentan errores contra la iglesia de Dios. Se contratan en funciones grandes toreros famosos de Salamanca”.

Todas las referencias muestran intención de dejar constancia para la posteridad de cómo era el mundo en 1777. La Coordinadora de la Semana Santa de Sotillo ha enviado el documento original al archivo del Arzobispado de Burgos, donde se conserva el resto de documentos del Archivo Parroquial de Sotillo de la Ribera.

Sin embargo, ha decidido guardar una copia del mismo en el interior de la talla del Cristo para que continúe cumpliendo la intención del capellán firmante, que generaciones futuras sean testigos de la realidad presente de Joaquín Mínguez y del escultor Manuel Bal.

 

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