Domingo 19 DE Mayo DE 2019
Insólito

Un capo colombiano reveló cómo es ser narcotraficante

Conocido solo como “Camilo”, dice que quiere rehacer su vida en un lugar lejano para poder intentar tener una vida normal.

Fecha de publicación: 09-11-17
Por: Paola Guerra

 

Camilo, como se hace llamar ante la periodista para proteger su identidad, quiere dejar atrás su pasado, y busca vivir en paz, sin temor.

Por esta razón se entregó a las autoridades, porque no quiere ir a la cárcel o terminar muerto, como muchos de sus amigos o colegas. Y a cambio quiere contar todos sus secretos, todo lo que sabe.

Camilo comenta que su trabajo es ser coordinador, el responsable de enviar los cargamentos de cocaína en barcos de vela hacia Estados Unidos y Europa, con escala en Centroamérica.

El riesgo de que un cargamento se “caiga” (sea confiscado por las autoridades) siempre existe. Cuando esto pasa, Camilo debe responder a los dueños de la droga, quienes confiaron en su servicio.

“Lo más grande que he pagado fueron US$1,150,000 dólares por 820 kilos de cocaína que incautaron los antinarcóticos en el puerto de Cartagena (Colombia). Se trabajó mal la soldadura del piso del contenedor, donde iban 444 kilos, no revisé bien y lo descubrieron. Los otros kilos permanecían en la guardería, pero por el primer cargamento, llegaron al segundo. Tuve que responder económicamente por todo y me dieron quince días. Era pagar o morir”, informa el narco al diario El Tiempo, siempre de Colombia.

 

La policía está involucrada

Camilo posee todos los contactos para sacar o recibir la droga en los puertos. Ya sea en Colombia, Panamá, España o Costa Rica, siempre hay algún funcionario aduanero, policía o miembro del ejército corrompido por el dinero del narcotráfico. 

“Un policía antinarcóticos que se gana 1,400,000 pesos (462 dólares), un operador que se encarga de supervisar la carga, le dices; vea, aquí tiene 10 millones (3,300 dólares) para que usted no revise un contenedor. Y si lo sacan, vienen otros. También ocurre que el que no quiera trabajar, lo ajustan las bandas”, cuenta el narco.

 

La ley del terror

Camilo agrega que casi siempre que un cargamento es descubierto por las autoridades, los dueños de la droga quieren encontrar culpables y exigen pruebas de lo que pasó, “siempre tiene que haber muertos”, es la ley del terror.

“Casi todo lo que se cae es por alguien que chismoseó, porque solo revisan el dos o tres por ciento de todos los contenedores que salen de un puerto. Aunque también existen los errores de: un sello mal puesto, malas modificaciones de la estructura de los contenedores cuando abrimos el suelo para meter la droga.

“Ante cualquier indicio externo, llega un inspector que no está recibiendo dinero, solicita una inspección del interior y la encuentra. En ese momento, uno lo que más quiere es que los medios de comunicación publiquen una foto, digan qué ocurrió, si fue por un agente encubierto, por información de inteligencia o una inspección. Los medios te pueden salvar la vida”, agrega.

 

La policía revende droga

Se presume que, en Panamá, cuando las autoridades incautan la droga, ellos mismos la venden después más barato, lo que hace que el precio en el mercado baje y les arruine el negocio a los narcos, afirma