Miércoles 21 DE Agosto DE 2019
Insólito

El hombre más longevo del mundo

En Chile, vive quien podría ser el humano más viejo del mundo.

Fecha de publicación: 08-11-17
Por: Paola Guerra

 

Con 121 años, Celino Villanueva Jaramillo, conocido en su país natal (Chile) como “don Celino” es visto como el hombre más grande del mundo, aseguró el gobierno chileno, quienes confirman que nació el 25 de julio de 1896. Hace 121 años.

Jaramillo es cuatro años mayor que el japonés Nabi Tajima, el hombre reconocido como el “más longevo del mundo” por el libro de los récords Guinness.

El problema con el chileno es que perdió su certificado de nacimiento junto a todas sus pertenencias cuando su casa se incendió hace más de 20 años. Sin embargo, los registros oficiales confirmaron lo que decía el anciano. “Al revisar nuestros registros, Celino Villanueva Jaramillo nació el 25 de julio de 1896, y todavía está vivo”, dijo Jacqueline Salinas, del departamento de demografía de la oficina de estadísticas de Chile al diario británico The Guardian.

En 2011, el Presidente de esa época, Sebastián Piñera y su Ministro de Desarrollo Social Joaquín Lavin, festejaron con él sus 115 años y le entregaron audífonos para la sordera, dos bastones y un calefactor a leña.

“Lamentablemente, no hubo ofrecimiento de un especialista geriátrico al ser el humano más viejo del mundo. En Chile, esa atención está reservada a pacientes del sistema privado y Villanueva, que es pobre, tiene que ir al sistema público, que es de inferior calidad”, apuntó el diario The Guardian.

 

Su vida

Villanueva Jaramillo nació en la ciudad de Río Bueno, Chile. Durante casi toda su vida trabajó en el campo para un terrateniente llamado Ambrosio Toledo. A sus 80 años, lo reemplazaron por un empleado más joven y el anciano tuvo que dejar la plaza que tenía.

Gracias a una pequeña pensión, se pudo alquilar una cabaña en la ciudad, pero un incendio lo dejó en la calle y sin nada poco antes de que cumpliera cien años.

Marta Ramírez, una mujer de 63 años, se apiadó de él y lo recibió en su casa “pensando que no iba a vivir mucho más”. Pero ya pasaron 22 años y su huésped sigue allí, aunque ya apenas ve ni escucha. “Está casi un 90 por ciento ciego debido a sus cataratas, 85 por ciento sordo y no tiene dientes hace mucho tiempo, por lo que es muy difícil entender lo que dice”, indicó The Guardian.