Viernes 16 DE Noviembre DE 2018
Insólito

Exempleado de la mansión Playboy reveló oscuros secretos del lugar

Era de esperarse que tras el reciente fallecimiento del Playboy original se destapara una caja de sorpresas; teniendo en cuenta la reputación de la que gozaba Hugh Hefner.

Fecha de publicación: 03-10-17
Por: P.Guerra
Más noticias que te pueden interesar

Stefan Tetenbaum fue asistente personal de Hugh Hefner. En una entrevista, reveló los duros detalles que sucedían dentro de la mansión.

Tetenbaum describe los incidentes como “Noches Puercas” que organizaba el empresario, en las que participaban prostitutas de alto nivel y los hombres más exitosos de la época dentro de fiestas.

La mansión era vista por muchos empresarios como un refugio para poder dejar volar su imaginación y cumplir sus fantasías más salvajes. Allí, aparentemente, no deberían preocuparse por los paparazzi o los detectives privados contratados por sus esposas.

Según reveló, entre otras cosas Hefner le demandaba tener siempre a su disposición su bebida de cola a la temperatura perfecta, además de tener que limpiar sus juguetes sexuales luego de ser usados, casi como si se tratara de una preciada colección antigua de vajilla de porcelana.

En diálogo con el periódico The New York Post, el exasistente comentó que la mayoría de veces Hefner solo se limitaba a ver lo que sucedía a su alrededor y casi nunca tenía sexo con las esculturales mujeres que pasaban cada noche por su propiedad. Al parecer, su jefe estaba más interesado en ver desde su sillón favorito, cómo las estrellas masculinas de la industria pornográfica de la era “interactuaban” con sus conejitas en la intimidad.

Mientras verdaderas orgías se llevaban adelante, el creador de Playboy supuestamente disfrutaba fumar marihuana y saborear sus dulces de regaliz, a medida que sus amigos eran entretenidos con todo.

Tetenbaum compartió que una de sus funciones más extrañas era escoltar a las mujeres fuera de las habitaciones, asegurando que en muchos casos no podían caminar por su cuenta debido a la intensidad de los actos sexuales que protagonizaban. En muchos casos estas recibían bonos de parte de Hefner, en compensación por sus participaciones.

Pero más allá de las intimidades más superficiales de su rutina diaria, las confesiones más escandalosas y preocupantes se centran alrededor del presunto protagonismo de drogas como cocaína en sus fiestas, además del maltrato que Hefner supuestamente ejercía sobre “sus chicas”.

Por ejemplo, se aseguraba de que todas tuvieran implantes de senos, algo que a fines de los setenta no era la práctica segura que representa hoy día, tras décadas de mejoras en las prótesis. Muchas de ellas sufrían movimientos indeseados en sus mamas y hasta en algunos casos las siliconas explotaban, lo que generaba un tremendo dolor y riesgo para la salud de las conejitas.

Si esto sucedía Hefner las enviaba a un hospital para ser descartadas y reemplazadas rápidamente por nuevas mujeres, dispuestas a todo por ser parte de su séquito. “No le importaba, para él eran descartables” aseguró Tetenbaum, quien además compartió no sentir nada al enterarse de su muerte.

“Comenzó siendo un innovador, un hombre liberal a favor del aborto, los derechos gay y la marihuana. Cuando se mudó de Chicago a Holmby Hills se convirtió en otro sucio viejo rico”, compartió. 

Etiquetas: