Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
Insólito

Italiano de años 83 termina su 7 séptima licenciatura

Además, tiene esposa y dos hijos .

Fecha de publicación: 21-10-16
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Luigi Milana, originario de Padova, Italia, está a punto de cumplir 83 años, es huérfano de guerra desde los 10, y ha logrado siete licenciaturas cada una con la máxima calificación.

“Me levanto todos los días a la seis de la mañana, preparo el desayuno y antes de la siete, ya estoy ante los libros y el ordenador”, manifiesta a ABC, horas después de haber recibido su séptima licenciatura por la Universidad de Padova, en Filología Moderna y tras defender la tesis sobre un poeta italiano: Guido Gozzano: Poética, cartas y poesías. Ha obtenido la calificación máxima: 110/110 cum laude.

Con aire divertido y entre risas, su mujer Paola confiesa: “Ahora basta, debe relajarse. Le he dicho que conseguiré una pistola si piensa hacer otra licenciatura”, cuenta entre risas esta mujer afable y con gran coraje. Muy enamorados, tienen dos hijos, Elisabetta y Pietro, y tres nietas. Este año han celebrado sus bodas de oro.

No ha sido nada fácil el camino de Luigi Milana. Su padre, militar de profesión, murió en Somalia en 1938 y su madre en el bombardeo de Pontelongo, en 1944. Huérfano ingresó en un colegio en Verona, donde posteriormente acabó sus estudios de perito mecánico. En los veranos trabajaba en la fábrica de azúcar de su pueblo, para cubrir sus gastos personales durante el año, además de sacar adelante a la familia. Veinticinco años estuvo trabajando como perito en los astilleros de Venecia. Ya jubilado, con una biblioteca de unos 1.600 volúmenes, estudiando 8 horas al día, se apasionó por Descartes y su «pensamiento libre», y por Galileo, del que hizo por encargo, cuando tenía 73 años, una investigación que se publicó en un volumen de 700 páginas.

Con un carácter muy jovial, alegre y de fácil sonrisa, Milana desgrana a ABC su biografía, que es una mezcla de ansia y hambre de saber y de aumentar su cultura, junto a un afán de superación.

“En ese pasado está el secreto de mi fuerza de carácter”, dice. Durante 20 años, la Universidad de Padova ha sido su segunda casa: “He asistido a todas las clases y siempre, desde que era escolar, me he sentado en el primer banco”. Su primera licenciatura la obtuvo mientras trabajaba: a los 52 años, en Literatura. Después, llegarían las de Filosofía, Historia Moderna y Contemporánea, Ciencias Históricas, Ciencias de las Religiones, Filología Moderna y diploma en Teología, con cursos (33 exámenes) durante tres años que realizó junto a su mujer. Paola nos subraya que fue “un camino y una experiencia bellísima”, hasta el punto de fundar la asociación Amigos de la Teología, que mantuvieron durante 13 años. Hoy Luigi es un fiel parroquiano: «Tengo autorización para llevar la eucaristía a casa de los enfermos”.

 A los jóvenes, con los que mantuvo en la Universidad una relación “amistosa y de respeto mutuo”, da un consejo: «Hay que estudiar, estar siempre alimentando la mente. Nunca se termina de aprender».

TOMADO DE ELSALVADOR.COM

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