[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Insólito

Así es como la Reina Isabel II manejaba la moda como una herramienta política


La Reina Isabel II fue una de las mandatarias más importantes del mundo, con 70 años en la monarquía.

foto-articulo-Insólito

La ropa siempre será un gran aliado para transmitir sentimientos, emociones e ideologías, y alguien que puso en práctica esto fue la Reina Isabel II, quien a lo largo de sus 96 años de edad compartió decenas de mensajes por medio de sus atuendos, desde su icónico vestido de novia, hasta la joyería que utilizaba en sus visitas a ciertos países.

La reina Isabel II no solo será recordada por la mujer de carácter fuerte que estuvo en el trono 70 años, sino que muchos nunca olvidarán su peculiar manera de vestir, pues la británica lucía siempre colores llamativos en su trajes.

Muchos expertos en la moda aseguran que no hubo color que la reina no utilizara en alguno de sus trajes a lo largo de su vida. Además, siempre se presentaba combinada desde las zapatillas hasta sus fieles sombreros.

De acuerdo con una publicación de El Economista, los colores llamativos tenían una función estratégica, ya que el equipo de seguridad de la reina le pedía que usara estos colores para facilitar la tarea de ubicarla rápidamente entre la multitud.

No obstante, la reina no usaba los colores ni sus joyas al azar, ya que siempre buscaba transmitir algo con los atuendos que elegía, tal es el caso de su vestido verde cuando visitó Irlanda, su vestido azul con detalles amarillos, que utilizó para el referendum del Brexit o el vestido verde claro, sinónimo de esperanza, cuando hizo el anuncio de la pandemia del COVID-19. 

Su vestido de novia

El vestido de la Reina Isabel II será recordado por siempre en la historia y no solo por el hermoso diseño, que contaba con incrustaciones de perlas, cristales y lentejuelas que recreaban flores inspiradas en la Primavera, el famoso cuadro de Boticcelli, sino que por la manera en la que lo adquirió.

La boda se llevó a cabo dos años después del final de la Segunda Guerra Mundial, de ahí que, por mucho que fuera la boda real del año, la economía británica no podía permitirse un gran desembolso en el vestido. Por esta razón la propia Isabel II recopiló cupones de racionamiento para poder pagar los materiales del diseño, un gesto con el que despertó la simpatía de las inglesas.

De acuerdo con la revista Hola, al enterarse de que se encontraba ahorrando para su vestido de boda, sus fanáticas más fieles llegaron a mandarle sus propios cupones. Finalmente, viendo la cariñosa respuesta masiva, terminó por devolverlos cuando el gobierno decidió aumentarle el presupuesto. 

Sus icónicos accesorios

A lo largo de sus 70 años en el trono, la monarca del Reino Unido encontró una manera de hacer política a través de la moda. Un ejemplo claro ocurrió en la visita de Donald y Melania Trump a Londres en 2018, ya que el día en que la pareja presidencial estadounidense pisó suelo británico, la reina acudió a un evento portando un broche que le habían regalado Barack y Michelle Obama.

Pero si no fuera poco, al día siguiente, cuando se encontró con los Trump, Isabel II llevó consigo el conocido como broche del dolor, un accesorio que había usado la madre de la reina durante el funeral de su marido, el rey Jorge VI. 

Asimismo, el último día que el exmandatario estadounidense estuvo en Londres, la reina vistió un broche que le había regalado el Gobierno canadiense, país con el que el mandatario estadounidense había tenido diferencias.

De acuerdo con un video del consultor de moda mexicano, Manu Castillo, la reina utilizaba diferentes distintivos en los sombreros para dejar claras sus ideas políticas. Además, los adoptó como uniforme de trabajo, ya que al llevarlos era un recordatorio de que la reina estaba contratada para hacer un servicio.

Castillo asegura que una de las piezas más importantes del lenguaje no verbal de la reina siempre fue la bolsa. La monarca utilizaba la marca del diseñador Launer y esta siempre tenía una simbología “secreta” con respecto a su ubicación.

Según el consultor de moda, el lugar en el que colocara la bolsa o si la cambiaba de mano era un mensaje secreto para su personal de seguridad. La bolsa sobre las piernas significaba que la reunión tenía que durar menos de cinco minutos, si la colocaba en el suelo quería decir que se sentía incómoda con la conversación o con cierta situación y si la cambiaba de mano, que la conversación o reunión no le resultaba interesante.

A este listado se suman muchos momentos más en los que la reina le enseñó al mundo a que no necesitaba hablar para expresar su apoyo o desacuerdo con diferentes situaciones, ya que lo podía hacer solamente con la ropa y accesorios.

Te puede interesar:

Claudia Ramirez
Reportera de Cultura y Entretenimiento. Periodista profesional con Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos. Considero que la educación es clave para formar una sociedad empática, consciente y justa.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Agencias
Sampaoli se marcha del Olympique de Marsella
noticia AFP
¿Qué se puede encontrar en las películas de la Mostra?
noticia AFP
Escocia inicia el largo y último adiós a la reina Isabel II


Más en esta sección

Concientizan sobre el grave problema de la basura en Panamá

otras-noticias

Chinchilla asume Secretaría General de Creo

otras-noticias

De condenado por asesinato de periodista a candidato de Nosotros

otras-noticias

Publicidad