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Insólito

Sokushinbutsu: la extraña práctica de momificarse en vida que hizo viral a un monje en TikTok


Dieciocho de estas momias se han conservado en Japón hasta la fecha.

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Foto: Oficina de Turismo DEGAM Tsuruoka.

Hace unos meses se viralizaron unos videos de TikTok de una usuaria tailandesa donde aparecía un anciano con aspecto momificado, quien supuestamente tenía 160 años de edad. El personaje que causó furor en la red social se trataba del monje budista tailandés, Luang Pho Yai, quien falleció en marzo de este año.

Debido a su cuerpo delgado y esquelético que se mostraba en los videos, algunas personas aseguraron que el monje seguía el rito del sokushinbutsu, un proceso de momificación en vida que pusieron en práctica antiguos monjes budistas.

La nieta del anciano, quien publicó los videos en la red social, mencionó que en realidad su abuelo tenía 109 años y que no trataba de hacer ningún ritual de momificación como el que se le acusaba de realizar. 

@auy.saranya

หล่าคือทำใจไม่ได้จั้กทีน้อ มาทรมานคักแทะ!!😭

♬ Yuu Tong Nee (Live) – Pongsit Kampee

De acuerdo con la aclaración, el anciano intentaba recuperarse en casa de una fractura de fémur tras permanecer varias semanas ingresado en el hospital. En el último de los vídeos puede verse el frágil cuerpo del anciano, que se encontraba postrado en una cama tocándole la cabeza a su nieta y hablando con ella.

No obstante, los usuarios continuaron hablando sobre este extraño rito de momificación en el que las personas realizaban un ayuno muy estricto durante bastante tiempo.

¿Qué son los sokushinbutsu?

De acuerdo con el sitio Nippon, los sokushinbutsu o “budificados en vida”, son los cadáveres de ascetas budistas que extremaron su ayuno hasta quedar momificados. A pesar de que resulta una práctica repulsiva para muchos occidentales, la misma esconde una fe muy profunda en el más allá y en la trascendencia del alma, desde el siglo XIV. 

Aunque fueron cientos los monjes que intentaron automomificarse en esa época, cerca de 18 a 20 de estas momias se han conservado hasta la actualidad. Sin embargo, esta técnica está extinta y ningún monasterio ni grupo budista la sigue practicando.

Este proceso consistía en realizar un ayuno muy estricto en el que solo se puede alternar con la ingesta de frutos secos y semillas durante un período de hasta mil días. Después, por otros mil días tomaban un té venenoso, elaborado a partir del árbol urushi. 

Dicho veneno provocaba el vómito, con la consiguiente pérdida de fluidos corporales, y además conseguía que, tras la muerte, los gusanos no corrompieran el cuerpo. Con este proceso, se elimina toda el agua y la grasa del cuerpo. 

¿Cómo terminaban de momificarse?

Para terminar el proceso, el monje se colocaba en una tumba solo un poco más grande que su cuerpo, entonaba cantos y permanecía en la posición del loto hasta su muerte. Sus únicas conexiones con el mundo exterior eran una campana y una caña para respirar. 

Cada día, si la campana sonaba, el monje indicaba que aún vivía. El día que la campana dejaba de sonar se retiraba la caña de respiración y se sellaba la cripta, por lo que los monjes esperaban otros mil días, al terminar este tiempo abrían la tumba para verificar si la momificación había tenido éxito.

Ilustración tomada de Deviant Art.

Si el cuerpo se había corrompido, el monje era enterrado con honores especiales. En cambio, si la momificación había resultado exitosa, se le colocaba en un templo y se le consideraba un Buda.

¿Cómo empezó la tradición?

El monje momificado en vida más antiguo que se ha encontrado data de hace más de cinco siglos y fue hallado en la región del Himalaya, en India, su nombre era Shanga Tenzin.

Algunos reportes indican que el conocimiento de la automomificación llegó gracias al monje Kukai, fundador del budismo Shingon, una de las escuelas más importantes del budismo en Japón. 

De acuerdo con una publicación de Culturizando, Kukai aprendió esta práctica en la China dominada por la dinastía Tang (entre los siglos VII y X) para luego llevarla a Japón; justamente es en donde se ha conseguido la mayor cantidad de monjes momificados.

Cambio de ropajes del Shinnyokai Shōnin en el templo de Dainichibō. Se realiza siempre en el año de la vaca, considerado de buena suerte. (Fotografía: Oficina de Turismo DEGAM Tsuruoka)

Una de la ramas del budismo en este país, Shugendō, era particularmente ascética, es decir, tenía la filosofía de que el camino a la Iluminación se alcanzaba mediante el dolor y privándose de los placeres de la carne, y es en esta rama donde se perfeccionó el método para el Sokushinbutsu, y donde nace el término.

Se sabe que el último monje en lograr el Sokushinbutsu en Japón fue el monje Tetsuryukay, a finales del siglo XX. Sin embargo, sus compañeros debieron falsificar su fecha de muerte, pues el emperador Meiji había prohibido la automomificación en todo el país, poco tiempo antes de que el monje terminara el proceso.

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Claudia Ramirez
Reportera de Cultura y Entretenimiento. Periodista profesional con Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos. Considero que la educación es clave para formar una sociedad empática, consciente y justa.

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