» El médico que inventó una membrana para sanar quemaduras

El doctor Carlos Alvarado desarrolló tres tipos de membranas utilizadas para restituir la piel en pacientes con quemaduras.

Luisa Paredes / elPeriódico

El doctor Carlos Alvarado Dumas se levanta todos los días a la una de la mañana. Su motivación es continuar con la investigación para desarrollar productos que permitan reparar la piel de pacientes que sufrieron quemaduras.

En 1983, inventó una membrana a base de miel que cada año se utiliza en miles de pacientes en Guatemala y Centroamérica. Dumas comenzó a estudiar las propiedades de la miel para cicatrizar heridas porque los productos aprobados en el extranjero tenían un costo elevado para el presupuesto nacional.
El primer producto que creó, denominado Biofilm, contiene miel blanca en un 72 por ciento y la planta de origen oriental Alholva, con altos poderes antioxidantes y antiinflamatorios.

Posteriormente, desarrolló membranas de origen animal que son producidas en granjas especializadas de EE. UU. y se utilizan para hacer implantes en el corazón.

Carrera

Se graduó de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac). Hizo estudios en cirugía oncológica y trabajó durante 22 años en el Instituto de Cancerología (Incan). También fue director del Hospital Nacional de San Benito, Petén.

Alvarado recuerda que se interesó en la cirugía oncológica por su complejidad. El médico se refiere a la cirugía como un arte que se debe cultivar. “No se puede dejar a medias, tienes que concluir el trabajo de una manera excelente. No se puede realizar un procedimiento mediocre”, señala el especialista sobre su paso por las salas de operaciones.

Al igual que en su trabajo como cirujano, Dumas busca la excelencia en su labor como investigador. La membrana que desarrolló está basada en el concepto de no uso de antibióticos. Para lograr este objetivo, redujo el pH para evitar que crezcan bacterias.

Sus productos fueron creados con la intención de reducir el sufrimiento del paciente y lograr una recuperación rápida. La membrana puede permanecer entre cinco a seis días en el lugar de la lesión, en comparación con otros tratamientos que requieren un cambio diario.

La eficacia y la pronta acción del material evita que el paciente tenga gastos hospitalarios excesivos y pueda regresar a sus actividades normales. “Me interesa el paciente, el tiempo en que se recupera y la calidad final de lo que nosotros obtenemos como el resultado de la aplicación de nuestros productos”, señala Alvarado.

Un producto, un país

Carlos Alvarado Dumas dedica entre ocho y diez horas diarias a la investigación. En la actualidad, busca desarrollar un nuevo producto con plantas nativas de Guatemala para curar heridas en la piel.

El médico comenta que su labor se rige por la idea de que un producto puede dar a conocer la excelencia de un país. “Un producto, un país. Significa reconocer el contexto en el que se crea algo. Quiero que se reconozca el trabajo de los campesinos que recolectan las plantas”, agrega. Además de ayudar a sus pacientes, tiene la intención de que Guatemala sea reconocida en el extranjero como un país que puede hacer aportes importantes. “La investigación es mi vocación. No quiero que todo venga del extranjero, sino que nuestros productos, de excelente calidad se exporten al mundo”, reitera.

Reconocimientos

Medalla de Oro de la Organización Internacional de la Propiedad Intelectual (WIPO) de Ginebra, Suiza.
Plaqueta de la Organización Internacional Albert Schwitzer.
Orden Dr. Rodolfo Robles del Gobierno de Guatemala.
Premio Dr. Eduardo Lizarralde Asociación de Cirujanos de Guatemala.
Bisturí de Plata de la Asociación de Cirujanos de Guatemala.