El caso de este bebé, que no exige comida constantemente como podría pensarse, forma parte del universo de niños con obesidad y diabetes infantil que México encabeza a nivel mundial. Pero las causas de su excesivo peso son desconocidas. Luisito nació el 15 de diciembre de 2016 con un peso de 3,5 kilos y 52 centímetros, casi lo mismo que su hermano Mario, de casi tres años, pero que a su lado se ve empequeñecido. A los dos meses ya pesaba 10 kilos, y en los siguientes 8 meses aumentó el doble. «Creía que era porque yo tenía buena leche en mis pechos», dice a la AFP su madre de 24 años, Isabel Pantoja, en la sala de su casa de cemento sin pintar del municipio de Tecomán, estado de Colima, en la costa del Pacífico. Sus padres han abierto una página en Facebook y una cuenta bancaria para recibir