Jueves 9 DE Julio DE 2020
El Acordeón

Julian Assange

La Telenovela

Fecha de publicación: 28-06-20
Por: Ana María Rodas

En este tiempo Julian Assange se encuentra en Inglaterra, en lo que llaman “prisión preventiva”, esperando que finalice un infame proceso de extradición a Estados Unidos. Este país lo reclama por “18 cargos de presunto espionaje e intrusión informática”.

Se ha divulgado mundialmente que, bajo la dirección de Assange,  WikiLeaks difundió, entre 2010 y 2011, una respetable cantidad de información confidencial sobre la política exterior y de seguridad estadounidense: 400 mil reportes sobre la guerra de Irak; 90 mil sobre la guerra en Afganistán, y más de 250 mil cables diplomáticos redactados en varias partes del mundo sobre tales guerras.

Jamás tuve medios, tiempo, ni interés en verificar si esas cifras eran correctas, pero recuerdo que la información de WikiLeaks fue aprovechada al máximo por los medios de comunicación en todo el mundo y en todos los idiomas posibles.

Esos medios, incluyendo los guatemaltecos, aprovecharon durante largos años las informaciones surgidas de WikiLeaks. Y por un tiempo publicaron noticias sobre la protección que le dio a Assange el gobierno ecuatoriano, encabezado en aquel momento por Rafael Correa.

También se publicaron las notas y las fotografías de Assange, siendo arrastrado por la policía inglesa cuando el actual presidente de Ecuador, Lenin Moreno —no tengo palabas suficientes para describirlo como uno de los mayores sinvergüenzas que ha parido La Tierra— le retiró la protección que daba a Assange el estar resguardado en la Embajada de Ecuador en el Reino Unido.

Después, el silencio ominoso. Julian Assange era importante cuando ofrecía noticias imprescindibles y gratuitas a diarios, noticieros, semanarios, etcétera.

El prisionero que ahora se encuentra al borde de la muerte en una prisión inglesa ya no interesa para nada.

Así paga el diablo a quien bien le sirve.

Recuerdo cuán avanzada estaba la tarde de principios del año 2003 cuando, hablando con alumnos de la carrera de periodismo comentábamos la noticia del día: lo que en pocas horas sería conocida como “La segunda invasión a Irak”.

La primera invasión había sido la llamada Guerra del Golfo, acaso mejor recordada por los lectores como la Operación Tormenta del Desierto. Es posible que recuerden las llamas que salían de los pozos de petróleo de Kuwait que fueron incendiados por los invasores de Kuwait e Irak.

Una invasión autorizada por las Naciones Unidas, que realizaron poco más de 30 países, siguiendo religiosamente las instrucciones que dio en aquel año, 1990,  Estados Unidos.

En aquellos días me llamó la atención que esta primera conflagración se tratara de una invasión autorizada por las Naciones Unidas,  entidad que se consideraba — se considera aún— como un ente universal para mantener la paz en el mundo.

Probablemente no se recuerde o no se sepa que la ONU fue fundada en los años cuarenta, en medio de la Segunda Guerra Mundial, por 26 naciones que se pusieron de acuerdo para luchar contra El Eje, formado por Alemania, Italia y Japón.

Pero dejemos a la ONU y los motivos que le dieron vida.

Regresemos a Julian Assange.

El día 19 de junio de 2012, Julian Assange se refugió en la embajada de la República del Ecuador en Londres y solicitó asilo político. El gobierno ecuatoriano dijo “haber analizado la petición de asilo en términos de defensa de los derechos humanos más que por cuestiones meramente políticas, considerando que la vida de Assange peligra con una hipotética extradición a Estados Unidos, donde está vigente la pena de muerte”.

Y el gobierno ecuatoriano enfatizó lo siguiente:

“Que Julian Assange es un profesional de la comunicación galardonado internacionalmente por su lucha a favor de la libertad de expresión, de la libertad de prensa y de los derechos humanos en general.

“Que el señor Assange compartió con el público global información documental privilegiada que fue generada por diversas fuentes, y que afectó a funcionarios, países y organizaciones internacionales.

“Que existen serios indicios de retaliación por parte del país que produjo la información divulgada por el señor Assange, represalia que puede poner en riesgo su seguridad, integridad, e incluso su vida.”

Pero en estos días en que Assange desfallece en su prisión en Inglaterra, los conmino a que encuentren alguna noticia que se refiera al hombre que durante años dio materiales explosivos a los medios. Si algo encuentran, me lo envían, por favor.