Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
El Acordeón

Del desencanto, el sexo y el absurdo

MÁQUINA DEL TIEMPO

Fecha de publicación: 22-07-18
Por: Arturo Monterroso
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Coreografía del desencanto es el libro de cuentos que ganó el último premio del Certamen BAM Letras, cerrado por razones extraliterarias. Su autor, Marlon Meza Teni, es guatemalteco, vive en París y es músico, escritor y fotógrafo. Enseña piano en Versailles. El título del libro es, para empezar, sugerente. Claro que sugiere algo imposible de averiguar, sino hasta que leemos las primeras páginas y nos abrimos paso entre esos relatos que Meza Teni nos cuenta desde una intimidad, a veces escabrosa, y desde un cierto desasosiego que no refleja sino la condición del ser humano contemporáneo, el sinsentido de mucho de lo que hacemos y los recovecos de la vida urbana. El libro se divide en tres partes que son, a la vez, los escenarios donde suceden las historias: Barcelona –que lleva el subtítulo de Móviles de muerte–, París y Guatemala. La parte de Barcelona abre con un curioso e inquietante relato que oscila, como un péndulo, entre el peso de la muerte y la aparente trivialidad de un teléfono celular –signo y síntoma de nuestros tiempos–, mientras Beethoven nos arrastra con su bagatela, ligera y pegajosa, a las contradicciones del dolor y la pérdida. Para Elisa, la muerte, el llanto y el timbre de un celular en el fondo de una bolsa, cuya música sostiene una vida. Pero el teléfono salta al siguiente relato sin que tenga relación alguna con el precedente. Entramos al juego del equívoco y de la ansiedad de no saber qué está pasando. Y esta inquietud contamina a la historia que sigue, en la que el absurdo sustituye a esa condición discutible que llamamos normalidad. Y así hasta llegar a la parte de París.

La parte de París comienza con una historia de músicos que lleva por título Summertime, el conocido estándar de jazz compuesto por Gershwin y cantado por Billie Holiday, Sarah Brightman y Dionne Warwick, solo para mencionar algunas voces extraordinarias. Luego de ese traspiés de jazzistas que transitan en el París nocturno, entramos a un pasillo en penumbra que nos conduce a eso que el autor llama “la fiesta corporal”, que no es más que el sexo, la sensualidad desnuda, la incertidumbre del amor y la inconstancia de las relaciones. Todo explícito; alejado de la mojigatería y del rubor artificioso, tan comunes en las sociedades hipócritas y pacatas. Nunca sabemos con certeza qué hay después de la siguiente página. Y eso es una fortuna. Podemos darnos el lujo del descubrimiento. Puede ser un pájaro que aletea adentro del pecho de un personaje; un siquiatra, unos turistas, una foto… Bueno, y luego viene esta historia central del libro que se llama precisamente Coreografía del desencanto que, se me ocurre, podría ser una novela mínima, dada su complejidad y su manufactura.

Meza Teni escribe con desparpajo, con un lenguaje que quiere ser cotidiano. Y describe como quien toma fotografías. Retrata la vida del inmigrante del tercer mundo que se las arregla para descubrir los mecanismos que la gente lleva adentro; adentro de la mente, de las emociones, del cuerpo. Toda la razón y todo el absurdo. La parte de Guatemala tiene ese aire de humor fresco (negro, la mayoría de las veces), recién cortado en la ironía, al igual que en cierta nostalgia disfrazada de desenfado. Una muestra de ello es Anuncios matrimoniales, un cuento en el que mezcla puntos de vista y voces y formas diferentes. El autor conoce el lenguaje, lo que le permite jugar con las imágenes y construir listados entrañables y divertidos, como los de El aroma del tiempo, el cuento que cierra el libro. ¿Y el desencanto? Habrá que averiguarlo.

 

Guatemala, 20 de julio de 2018

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