Jueves 21 DE Febrero DE 2019
El Acordeón

De Perfil, la novela de aprendizaje de José Agustín

En 2016, De Perfil, la icónica novela del mexicano José Agustín, cumplió 50 años. Referente imprescindible de la contracultura latinoamericana, emblema de la llamada literatura de la Onda, la obra dio carta de identidad literaria a las hablas urbanas y  a la narrativa que se desprendia de la calle y la experiencia vital.

Fecha de publicación: 30-07-17
Por: Luis Eduardo Rivera
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Tenía 19 años cuando leí por primera vez algo de José Agustín. Este texto fue su cuento, ‘Cuál es la Onda’, que era con el que concluía la ‘Antología del Cuento Hispanoamericano’, de Seymour Menton.  Después de ‘Trópico de Capricornio’, de Henry Miller, que había leído un par de años antes, no había encontrado algo tan novedoso en cuanto al lenguaje oral, pero sobre todo descubrir ese cuento significó para mí como la puerta hacia un mundo con el que me identificaba, que me incumbía casi personalmente,  por la edad de los personajes y por el ambiente y el clima que se respiraba en toda la narración. Eran los tiempos dorados de la Onda, y como Oliveira, el protagonista del cuento, que era baterista, yo también, en esos días, era músico y rockero.

Por la misma época compré una antología titulada, si mal no recuerdo, ‘El cuento joven de México’, publicada por la editorial Siglo XXI, en donde pude leer a los demás miembros de esa banda de onderos juvenilistas. Algunos de ellos no han superado el juicio de los años, se han ido esfumando en su medianía; pero, para mí, en aquella época, hablaban mi lenguaje y abordaban los temas que me interesaban.

Así que, después de haber leído ‘Cuál es la Onda’, traté de conseguir todo cuanto se podía encontrar de Agustín en las librerías guatemaltecas de finales de los sesenta. Entre otras, frecuentaba una llamada Homero & Cía., pequeña, pero excelentemente surtida, que pertenecía a dos buenos escritores, el poeta Antonio Brañas y el ensayista José Mejía; ahí logré agenciarme ‘De Perfil’ que, hasta hoy, sigue siendo uno de mis libros preferidos. Poco después, conseguí ‘La tumba’.

Es decir que comencé a leer a Agustín de adelante para atrás, pues empecé con un texto que data de 1968, para seguir con ‘De Perfil’, de 1966 y terminar con su primera novela, de 1964. Creo que he leído prácticamente todo lo bueno que ha escrito, y también algo de lo malo. Y hasta hoy, lo sigo leyendo, esporádicamente, sobre todo esos primeros libros.

Para los escritores guatemaltecos de mi generación, ‘De Perfil’ fue una lectura imprescindible. Y a todos nos marcó. Tal vez ese coloquialismo, mezclado con un gran sentido del humor  y de auto burla se adapte muy bien a nuestra sensibilidad mestiza. Pero sospecho que su influencia podría resultar más vasta de lo que pudiera pensarse, pues, cuando ya vivía en Francia, conversando con escritores provenientes  de otros países latinoamericanos, gente más o menos de mi edad, pude enterarme que ellos también la habían leído por la misma época en que yo la descubrí.

Personalmente, pienso que esa novela es la obra maestra de la novela de aprendizaje en la literatura latinoamericana del siglo XX, así como ‘Portnoy’s Complaint’, de Philip Roth  y ‘The Catcher in the rye’, de Salinger, lo han sido en la de los Estados Unidos, ‘El Gran Meaulnes’, de Alain-Fournier, lo ha sido para Francia, o ‘Las Tribulaciones del Estudiante Torless’, para Alemania.

El argumento es aparentemente simple; cuenta la historia de amor de dos adolescentes, Queta Johnson, vocalista de un grupo de rock and roll llamado Los Suásticos  y el protagonista principal, quien es el que lleva la voz cantante de la narración. Ambos provienen de estratos sociales favorecidos. Queta es hija de un productor de cine y el personaje principal (el único de todos que carece de nombre propio en la novela) es hijo de un psiquiatra.

El empleo ingenioso del lenguaje es sin duda el elemento sobresaliente de todo el libro. Agustín es un superdotado en el juego de palabras. Su ingenio chispeante y lleno de matices, le llega directamente del albur, que es la savia que alimenta el humor popular mexicano.

Eran los años que anunciaban el fenómeno de sociedad al que se llamó la contracultura. El libro se publicó en 1966, dos años más tarde estallaría la revuelta de estudiantes, las huelgas y los paros que culminarían con la masacre de Tlatelolco, que cambiaría radicalmente el espectro ideológico y político en la cultura mexicana. La generación de Agustín madura con el estigma de la violencia.

Agustín ha sido el niño precoz de la literatura latinoamericana. A los veinte años ya había escrito su primer éxito, y dos años más tarde lo repitió con creces con ‘De Perfil’, seguida de otra novela no menos importante, ‘Se está haciendo tarde (final en la laguna)’, de 1973. Hasta nuestros días, no existe una novela de aprendizaje que se le iguale, el libro se ha convertido en el canon de la novela juvenil.

Actualmente, los jóvenes mexicanos e hispanoamericanos lo leen como un clásico moderno.

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