Viernes 19 DE Abril DE 2019
El Acordeón

Sodoma, un discurso, varias moscas

Máquina del Tiempo

Fecha de publicación: 17-01-16
Por: Arturo Monterroso

Bajo al lago desde la carretera Panamericana en dirección a San Pedro La Laguna. El cielo es azul, el aire claro, el camino azaroso. Hay un paraje antes de llegar a Santa Clara que uno podría describir como bucólico, un remanso de belleza para ver de lejos y no enterarse de minucias como la precariedad o la pobreza. Es el sábado 2 de enero y esta vía, con pavimento decente por unos cuantos kilómetros, se parece al país que tenemos: una bonita foto que obvia el detalle incómodo de una mosca. Antes de desaparecer, el pavimento del camino pierde la mitad; es decir, del lado derecho uno va sobre un carril de cemento, pero del lado izquierdo es pura terracería. Y luego, en las curvas pronunciadas que bordean los barrancos y hasta San Pedro, no es más que tierra, piedras, grandes hoyos y restos de asfalto ocultos entre el polvo. Sí, alguna vez hubo asfalto y quizá hasta cunetas y drenajes. Escribo esto en la mañana del 15 de enero, un día después del boato inútil del cambio de presidente. Tuve el valor de aburrirme oyendo en la radio y en la televisión la narración monótona de un acontecimiento sin mayor trascendencia, a menos que uno crea en milagros. No puedo decir que la gente de los medios no se haya esforzado por encontrar algún ángulo interesante, una palabra inesperada, un hecho peregrino que le agregaba un poco de color al espectáculo insípido, como cuando expulsaron a un diputado o dijeron que un motorista había cometido un atentado. Porque describir el saco que llevaba don Juan Carlos o las posiciones de los francotiradores del señor Biden, hágame el favor.

Es difícil entender cómo un país como el nuestro, con tantas necesidades puntuales y con graves problemas económicos, se permite el lujo de la ceremonia pomposa, del artificio, la solemnidad, la rimbombancia, el fasto, la afectación, el aparato y la bobería. Sin duda en el extranjero nos miran con benevolencia, comprensión y misericordia, pero lo que proyectamos es una imagen del subdesarrollo, de la falta de luces para asumir la realidad. La llegada de un nuevo presidente de la República debería ser un acto sobrio, como requieren las circunstancias: una firma, una fotografía, dos palabras de aceptación. Y disculpen señores que no hay discurso ni conferencia de prensa porque tenemos que ponernos a trabajar. No hay tiempo ni dinero para celebraciones. La gente se muere en los hospitales y tenemos un atraso de cien años en el sistema educativo. Pero no, Jimmy Morales se permite un discurso largo, sensiblero, altisonante, nacionalista y cargado de referencias divinas. Hay que comprender que eso les gusta a muchas personas, pero que es un signo de nuestro atraso. Les gustan los buenos oradores: los gestos imponentes, los ademanes enérgicos; la voz que ondula, subiendo como una amenazante ola de mar y bajando luego hasta el remanso de valles de verdor indiscutible; los lugares comunes que recurren al manido recurso de la voluntad de Dios y el amor a la patria, dos sensibilidades primarias que vibran en el fondo de los espíritus simples, pero que tienen sus oquedades y su oscuridad agazapada. Como diría William: mucho ruido y pocas nueces.

Pero no nos amarguemos. Desde lo alto del camino que lleva a San Pablo, el lago de Atitlán se mira esplendoroso. La contaminación no se ve desde esa altura. Ni huele mal. Y entre la alegre polvareda que envuelve a los caminantes uno llega por fin a San Pedro, la Sodoma del lago, que no será destruida por el fuego y el azufre, sino por la basura, la suciedad, las jaurías salvajes y las moscas. Lo digo con cariño porque el pueblo se merece un mejor destino, alejado de su fama de centro de distribución de drogas de buena calidad. En esas faldas agrestes del volcán, los pedranos han encaramado un pueblo hermoso, contradictorio y cosmopolita que, como el país entero, necesita encarar su realidad, más allá de discursos grandilocuentes e intervenciones divinas.

>arturo.monterroso@gmail.com

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