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Editorial de hoy

El agua

opinion

Otro debate intencionalmente postergado.

En este país las sorpresas “ya no sorprenden”, hemos vivido demasiado en el limbo de la razón, sin acceder a ella, simplemente percibiéndola. Aquella luz nos ha sido negada por la fuerza de las armas o la sutileza de las ideas canónigas, hemos vivido ya tantos siglos en la cúspide de la inequidad que a una mayoría le parece normal: el indigno estado de cosas en la Guatemala “moderna”. Un país con una carencia de normas equitativas, asfixiante ausencia de justicia, un drama cotidiano de hambre y sed. Sin escuela y sin salud. Aquel desastre, es el resultado de vivir bajo las decisiones del poderoso caballero que es don dinero. Poder real en este país.

Una mayoría –con visión de país y sensibilidad humana– se opone a aquello y aspira a construir normas legislativas de cierta ecuanimidad y gran envergadura: Pacto Fiscal, Ley de Desarrollo Rural, Reformas Político Electorales, Ley de Aguas, Carrera Administrativa para la burocracia. La tarea parece sin fin. Es esta una República hueca, sin institucionalidad. Es tanto lo que se nos ha impedido hacer, que ahora todas las tareas son ingentes. Sin embargo, la cuestión no es sencilla: un parlamento que no da la talla, que rehúye dar la cara a la historia, se agazapa en espurios intereses. Un poder oligárquico que en pleno siglo XXI boicotea todo lo que no signifique denarios para su cuenta en Florida. Agobiantes condiciones de supervivencia para nueve millones de guatemaltecos. En medio de todo superviven corrientes de pensamiento que se niegan a abandonar la tarea: Esto debe mejorar. En aquella faena, están aquellos seres humanos, que defienden derechos humanos, económicos, sociales y ambientales. Los que luchan por su territorio: allá en Xalapán, Polochic o La Puya. Los que propugnan por una democracia agraria. Los poetas, los intelectuales honestos.

Y es justamente en esa pléyade de guatemaltecos: hombres y mujeres, en donde surge el colectivo social que con el acompañamiento de la ONG: Servicios Jurídicos y Sociales SERJUS, está empeñado en dotar a este país de una legislación sobre el uso, administración y aprovechamiento del agua. Ese bien público que en un país –como el nuestro– se acapara, contamina, degrada: Se hurta. No importa si los de allá abajo se quedan sin agua: la prioridad es el oro, las agroexportaciones. El ser humano es secundario. Estos quijotes de la naturaleza que empeñan lo mejor de sí para garantizar agua y vida; que cuidan que los ríos vuelvan a llegar al mar. Son una esperanza de futuro.

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