[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Editorial de hoy

Amémonos los unos a los otros

opinion

El padre debe amar a sus hijos como a sí mismo, cuidarlos porque son el tesoro de Dios para su vida.

Recién la semana pasada fue celebrado el Día del Cariño, regalos, dulces, detalles, mensajes y fue una fecha más en la que el comercio sacó provecho para reactivar la economía, pero pasado el momento eufórico en el que se le dio rienda suelta a un sentimiento emocionado, el amor, el cariño, la amistad pasaron a un plano somnífero en el que permanece siempre, porque se elude la esencia sacrificial y profunda de su concepto y esa es la causa de los males que padecemos como sociedad, porque en lugar de amarnos los unos a los otros nos agredimos, nos robamos y nos matamos. El mundo está coludido al extremo que ya se duda de la honorabilidad de grandes y otrora prestigiosas instituciones o de aparentes causas nobles porque llevan un trasfondo.

Aquellos bebés que una vez fueron lindos, ahora aparecen tatuados en el rostro y su cuerpo, se ven en las calles, se ven en las prisiones, en la Torre de Tribunales y en los medios de información haciendo toda clase de movimientos con las manos como si estuvieran endemoniados, en su mirada se refleja el odio, resentimiento y por falta de amor de sus padres buscaron cariño en la calle y lo encontraron por el camino equivocado, porque no hubo alguien con decencia que les dedicara tiempo, atención. Se enfilaron por los caminos torcidos donde les espera muerte, hospital y prisión.

Es doloroso ver, leer y saber que en los grupos de delincuencia aparecen jovencitos que no alcanzan la mayoría de edad, desertores de la escuela y de la realidad, pero con acceso a la drogadicción, eso en las estepas más bajas, porque en las más altas aparecen los de cuello blanco y mancuernilla que han sido enseñados a hacer lo malo o sencillamente no les sembraron la semilla del respeto mutuo, de la humildad, de la moral, de los principios de comportamiento humano en una sociedad que se rige por leyes, de moralidad, porque sencillamente no hubo amor que no es el que se concibe como abrazos, pasión y erotismo sino la manifestación de la voluntad de perdonar, de compartir, de aceptar los defectos de los demás. El amor es vida y la da quien da tiempo.

El camino tortuoso de las niñas embarazadas y con peligro de su vida, porque su cuerpo aún no está diseñado para la maternidad, son producto del abandono y marginación y la falta de comunicación y enseñanza sobre el conocimiento de su cuerpo y de sus órganos y de los peligros si no saben cuidarse y reservarse para el matrimonio. No es la experimentación personal y precoz como sostienen las corrientes actuales de una filosofía distorsionada que considera que el continuo placer que impone la satisfacción de los deseos es la felicidad. El padre debe amar a sus hijos como a sí mismo, cuidarlos porque son el tesoro de Dios para su vida, prepararlos con consejos sabios para el futuro, atenderlos y saber escucharlos para orientarlos. La responsabilidad es amar al prójimo –nuestros hijos– como a nosotros mismos.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Edgar del Cid > elPeriodico
Fue violado por sus entrenadores entre 50 y 100 veces cuando era futbolista

La primera vez que fue abusado por su entrenador tenía nueve años.

 

noticia Ricardo Quinto elPeriódico
Debaten sobre propuestas electorales para la ciudad capital
noticia Cindy Espina cespina@elperiodico.com.gt
Viceministerio eliminará oenegés de los proyectos habitacionales

Por ahora solo el CHN podrá evaluar a las empresas que sean contratadas por el Fopavi, para realizar vivienda social.



Más en esta sección

La portada del día

otras-noticias

Las de la paciencia

otras-noticias

El obstáculo en la negociación de las Cortes

otras-noticias

Publicidad