[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Editorial de hoy

Un presupuesto desfinanciado para 2016

opinion

Afortunadamente, el Banguat ya tomó conciencia del fenómeno y este año comenzó a reducir tasas sobre certificados.

En elPeriódico está la noticia de que el Presupuesto 2016 probablemente será de Q72.5 millardos. El Banco Mundial y el BID condicionan préstamos por un total de US$550.0 millones a mejoras en la recaudación y acciones de transparencia. Este condicionamiento sobre transparencia es comprensible después del destape de corrupción que se ha efectuado con la contribución del MP y la CICIG y la ausencia de señales correctivas de parte del Legislativo y, además la denunciada participación de los propios legisladores, candidatos y expresidentes del Banguat en hechos indecorosos y fuera de la ley. Por el condicionamiento de esas instituciones el Minfin anunció que tendrá que recurrir a una emisión adicional de bonos por Q4,100 millones. Según la noticia, de esa emisión se destinarán Q1,500 millones, o sea el 36.6 por ciento a cubrir pérdidas operativas del Banguat. Por su magnitud considero importante analizar las causas principales de estas pérdidas, que esencialmente son dos.

PRIMERA.- Con pocas excepciones, los bancos centrales de todos los países del mundo gozan de lo que se conoce como derecho de “señoreaje” que antiguamente estaba constituido por la diferencia entre el valor nominal y valor metálico de las monedas, que era ganancia para el príncipe, y actualmente por los intereses que pagan al banco central tanto los bonos gubernamentales, el efectivo en circulación y los préstamos a los bancos. Esta ganancia se traslada al soberano, a través del gobierno, su órgano administrativo, mediante tasas bajas de interés u otros mecanismos, después de cubrir los gastos operativos del banco central. Según récords, sobre los bonos el Banguat cobraba generalmente al Gobierno intereses de 1.5 por ciento anual. Esa deuda bonificada, juntamente con intereses era amortizada por el Gobierno al Banguat con nuestros impuestos en diez o 15 años. El Gobierno gastaba en sueldos salarios, contrataciones y suministros, los fondos recibidos mediante estos financiamientos y, como actualmente, los recipiendarios de esos pagos colocaban esos recursos de depósitos privados monetarios, de ahorro o a plazo a los bancos del sistema, a las tasas de entonces.

Todo esto cambió en 1993 cuando a través de una modificación a la Constitución Política se prohibió al Banguat otorgar financiamiento o comprar valores o cualquier instrumento de deuda al Estado o a cualquier entidad estatal. De esa manera, el negocio de los bonos se trasladó a los bancos y desde entonces, al igual que en el pasado, con nuestros impuestos debemos pagar los intereses y el capital de esos bonos solo que ahora a los bancos y a una tasa más alta cuyo promedio ponderado en 2013 fue de 8.75 por ciento y en 2014 de 7.5 por ciento anual, a plazos similares. Además, nuestros impuestos deben cubrir los gastos de funcionamiento del Banguat. El Gobierno gasta en sueldos, salarios, contrataciones y suministros, los fondos recibidos mediante estos financiamientos, como en el pasado, regresan en forma de depósitos privados a los bancos del sistema. Al igual que en el pasado, los bancos pagan intereses sobre estos depósitos a tasas promedio ponderadas que para los depósitos de ahorro en los tres bancos más grandes en 2014 estaban entre 0.55 por ciento y 1.69 por ciento y para depósitos a plazo se situaban entre 3.47 por ciento y 3.62 por ciento. Es de aclarar que la motivación de los principales promotores de esa reforma no fue la intención de generar utilidades a los bancos privados, pues la honorabilidad de algunos de ellos facilita identificar una motivación ideológica o la creencia que era una vacuna contra la inflación por déficits fiscales. La prohibición fue previamente consultada al FMI y al Banco Mundial. Según me enteré, el FMI no fue tajante en ninguna dirección y solo aconsejó prudencia, en tanto que el Banco Mundial no mostró simpatía y fue claro en manifestar que, fuera de los pocos casos de dolarización, esa prohibición al banco central la habían adoptado solo un país en África y algún otro y que, además de que encarecería el financiamiento de la deuda pública, no existía una demostración científica ni empírica de que los déficits fiscales fueran causados por el financiamiento de banca central. Lo cual es lógico porque el déficit fiscal se da cuando los ingresos corrientes y donaciones no llegan a cubrir el gasto total, independientemente de la fuente de su financiamiento. De todo lo anterior se infiere que una causa de las pérdidas operativas del Banguat fue la pérdida del señoreaje aunque el mayor efecto fue aumentar el costo de la deuda pública. También entiendo que los bancos privados no estaban entre los promotores de tal medida. En 2014 el monto de intereses pagado por el gobierno sobre la deuda interna (básicamente bonos) fue de Q4,484 millones, lo que al sumarle Q1,500 millones por pérdidas operativas del Banguat da una suma mayor a la anunciada emisión adicional de bonos deQ 4,100 millones. El lector puede inferir sus propias conclusiones.

SEGUNDA.- Esta se dio a partir de 2008 con la crisis financiera de Estados Unidos asociada a las hipotecas subprime y la burbuja inmobiliaria cuando las autoridades de ese país no solo acudieron al salvataje de bancos sino que, para paliar una eventual recesión redujeron las tasas de interés, fenómeno que actualmente persiste pues las Notas del Tesoro a diez años actualmente rinden 2.2 por ciento anual y los bonos a 30 años 2.82 por ciento. Esto indujo movimientos de fondos en busca de mayores rentabilidades, principalmente a países menos industrializados (hot money o capital golondrina). En Guatemala, esos dólares al ser vendidos por quetzales para su inversión en valores aumentan el dinero circulante y el Banguat para evitar su efecto inflacionario los recoge mediante certificados que coloca a tasas de interés que en 2013 llegaban a alrededor de cuatro por ciento o más, en tanto que los dólares que ingresan a Guatemala llegan al Banguat a engrosar las reservas internacionales y se colocan básicamente en EE. UU. a tasas que como promedio han estado en 0.55 por ciento. El exceso de las tasas pagadas sobre los CDP’s respecto a la tasa que ganan las reservas constituyen la otra causa de las pérdidas operativas del Banguat. Afortunadamente, el Banguat ya tomó conciencia del fenómeno y este año comenzó a reducir tasas sobre certificados.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Odbrecht habría sobornado a firmas ligadas al exgobernador Duarte, encarcelado en Guatemala

Dos empresas offshore vinculadas a la constructora brasileña transfirieron entre agosto de 2010 y febrero de 2011, no menos US$3.754 millones a una compañía ‘de fachada’ del estado de Veracruz.

 

noticia AFP
Clásico español se jugará el 25 de octubre

Barcelona y Real Madrid jugarán el primer Clásico de Liga el 25 de octubre en el Camp Nou, anunció este lunes la competición española.

 

noticia Julio E. Santos jsantos@elperiodico.com.gt
CSJ sin consensos para elegir a su presidente


Más en esta sección

La portada del día

otras-noticias

Las de la paciencia

otras-noticias

El obstáculo en la negociación de las Cortes

otras-noticias

Publicidad