[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Editorial de hoy

Las elecciones son un fracaso

opinion

El TSE debe proponer una salida lícita

La carrera electoral se está quedando sin caballos. Unos, descalificados por la fuerza de los hallazgos de la CICIG/MP. Otros, con la puerta cerrada en el TSE, porque les aplican el 186 o bien el 113 constitucional. Asistimos a una extensa mortandad política, y esto apenas empieza. En su informe El financiamiento de la política en Guatemala, la CICIG explica por qué y cómo los dueños y accionistas de los partidos escamotean la voluntad democrática de la ciudadanía.

 

¿Cuántos candidatos sin finiquito entran por la puerta de atrás del amparo judicial? ¿A quiénes más les aplica el 186? ¿Cuántos partidos, en campaña desde 2012, rompieron el techo de gasto autorizado? ¿Quiénes más serán pillados en las pesquisas de la CICIG/MP? Serán supervivientes de la desgracia a quienes se les certifique “capacidad, idoneidad y honradez”, según el 113, méritos para optar a cargos públicos.

 

En el renglón de legalidad, ¿quiénes fueron inscritos antes de las 24:00 horas del 7 de julio? El Artículo 216 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos dice que el trámite de inscripción de candidaturas principia un día después de la convocatoria a elecciones (3 de mayo), y el 215 regula que el plazo de inscripción (formalmente, la extensión de credenciales) cierra 60 días antes de la elección. El Diccionario de la Academia refiere a “inscripción” como el “documento o título que expide el Estado para acreditar”. Erróneamente se entiende que el trámite de inscripción cerró el 7 de julio, pero la ley indica que es el plazo de inscripción “formalizada” (resuelta) por el Registro de Ciudadanos. Eventuales amparos deben presentarse hasta esa fecha. El error (extendido al reglamento de la LEPP) no es fuente de derecho, dicen los abogados.

 

Quedamos, pues, incapacitados normativa y políticamente para celebrar elecciones en consonancia con el Decreto 1-2015 del TSE. Decirlo no me hace conspirador ni golpista, como tampoco es culpable el niño del clásico cuento de Hans Christian Andersen El traje nuevo del Emperador cuando exclama públicamente: “¡Pero si va desnudo!” Decía Jaime Barrios, mi profesor de Filosofía en la Normal: No siempre es verdad lo que todo mundo cree que es verdad. Ciertamente los caballos más rápidos y mejor fondeados de la carrera electoral están siendo descartados de hecho (ilegitimidad) y de derecho. Este proceso electoral es un fracaso. El fracaso es reflejo del estado calamitoso del sistema de partidos políticos y de su gestión en el poder del Estado. Ahora es deber de los magistrados del TSE proponer a la sociedad una salida lícita, es decir, legal y legítima.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
Bosque Tzalá, signo de sanidad ecológica
noticia
Domingo 26 de marzo de 2017
noticia Danilo Parrinello
Otto Pérez Molina

(De los presidentes que conocí XVII).



Más en esta sección

Inicia el programa RUK’U’X YA’ en Sololá

otras-noticias

Giammattei solicita a la Comisión Presidencial contra la Corrupción establecer un diálogo con el CIV

otras-noticias

Juventus y Barcelona no llegan bien a su esperado duelo

otras-noticias

Publicidad