Jueves 1 DE Octubre DE 2020
Domingo

“Iustitia” –la Dama de la Justicia–

Sociedad de Plumas

Fecha de publicación: 13-09-20
Por: Laura Castañeda

Sigue avanzando lentamente el 2020 y no cabe duda que este será un año que la humanidad no podrá olvidar por todos los acontecimientos sociales y políticos que estamos viviendo. A nivel mundial el advenimiento del virus COVID-19 y en lo nacional el evidente desgaste del sistema de elección de jueces y magistrados y la decadente figura de algunas cortes importantes son las notas más destacadas.

Lamentablemente para el gremio de abogados y mucho más para los profesionales que dedican su vida honradamente al servicio de la judicatura, los recientes fallos de varias cortes y en especial las improcedentes conferencias de prensa de jueces para referirse a casos específicos que están conociendo, no solo no los representan, sino que dejan en evidencia la politización de la justicia en menosprecio del Estado de derecho.

Hay mucha simbología alrededor del icono de la Dama de la Justicia –en mayúsculas– que es mandatorio ponderar. En especial hoy en día recomiendo hacerlo en las universidades para que los estudiantes, futuros abogados, no se confundan debido a lo que el entorno muestra y lo que en la actualidad supuestos líderes del sistema judicial expresan de ella. Mantener vigente el verdadero sentido que inspiró a varios autores como Recasens Siches o el mismo Marco Tulio Cicerón sobre el valor de la Justicia es labor de todos.

–Iustitia– la Dama de la Justicia, Inspirada en la diosa griega Temis que personifica el orden, en su imagen representa varios aspectos relevantes que conviene recordar para este fin. 

Primero que todo la Dama de la Justicia es ciega, símbolo de imparcialidad que debe tener todo juzgador. En este caso, examinar toda acción que llega a sus manos primero viendo quién es la persona que lo plantea solo es procedente para saber si se cumplen los presupuestos procesales que la ley manda para admitir la acción, no para calificar hechos subjetivos, porque no le corresponde al juez juzgar si el interponente es muy joven, recién graduado o por el contrario muy viejo. 

El segundo elemento relevante es la balanza en donde la verdad y la justicia se equilibran, es también el símbolo de equidad e igualdad que todos tenemos ante la ley. Cualquier abogado, sin importar su origen profesional o su edad debe ser tratado con equidad y respeto. Es realmente impropio exponer más allá de lo necesario la identidad y hasta el trabajo de tesis de un abogado que como cualquiera ejerce una acción legítima, en beneficio del Estado de derecho.

Tercero es la espada que simboliza la ejecución o lo que en la facultad conocemos como uno de los “poderes de la Jurisdicción”: el executio. Este es quizás el elemento más delicado de analizar porque es un gran poder reservado al juez que debe ser puesto al servicio de la justicia exclusivamente. Consiste en hacer cumplir lo sentenciado usando todos los medios, incluso la fuerza pública, para que se cumpla. Es esta la razón por la cual politizar o mediatizar acciones judiciales, es perjudicial para todos, pero sobre todo para las personas e instituciones que lo hacen.

Según el jurista de juristas: Ulpiano,” Justicia es la continua y perpetua voluntad de dar a cada quien lo que le corresponde”. Nadie se escapa a esta gran verdad. Esto nos lleva a reflexionar sobre el poder que es efímero, que se debe ejercer con responsabilidad y que en el caso de la judicatura no es la excepción.

La justicia es tan poderosa que de hecho ni los jueces se escapan de ser juzgados, y en su caso no solo por el sistema sino también por su legado en la historia que es quizá el juicio más duro de todos.