Viernes 18 DE Septiembre DE 2020
Domingo

Educación, vehículo de cambio

Sociedad de Plumas

Fecha de publicación: 26-07-20
Por: Claudia María Galán

El 2020 marca un antes y un después para la educación a nivel mundial. Desde inicios de año, niños y docentes inauguraron las aulas desde casa derivado de la pandemia.

A través de distintas estrategias como la virtualidad, se ha intentado continuar con el ciclo educativo. Sin embargo, se han identificado fuertes fragilidades del sistema para alinear los recursos de enseñanza con las necesidades actuales en el contexto de la pandemia.

Entre los principales desafíos en educación se encuentran: el costo de la brecha digital, los retos del aprendizaje a distancia y el papel esencial de las escuelas en la salud y el bienestar de los niños.

De acuerdo a estimaciones de la UNESCO, más de 861.7 millones de niños y jóvenes en 119 países no pueden asistir a clases debido a la pandemia. Se estima que un 43 por ciento de los estudiantes no tienen acceso a Internet o a la conectividad necesaria para el aprendizaje en línea.

En ciudades donde el 70 por ciento de los estudiantes provienen de familias de ingresos bajos, estudiar desde casa obliga a reducir el consumo de otros bienes de primera necesidad.

Por su parte, el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), calcula que solamente el 60 por ciento de la población mundial tiene acceso a la red. Es así como los estudiantes de sectores vulnerables se han quedado atrás en su aprendizaje.

Esta brecha digital continúa ampliándose derivado de la suspensión de clases por la pandemia a nivel mundial.

En muchos países como el nuestro, la situación antes de la pandemia ya se caracterizaba por un grado de aprendizaje bajo, altos niveles de desigualdad y avances lentos en educación. Sin dejar de mencionar, un bajo nivel de inversión pública en educación, apenas un dos por ciento del PIB.

Ante la pandemia nuestros países tienen la oportunidad de innovar en educación. La sociedad podrá recuperarse de los efectos del coronavirus, prestando atención preferente a la enseñanza.

El gran dilema está en que con la tecnología de hoy se espera seguir impartiendo educación tradicional. Si esta lógica continúa, no estamos innovando en educación.

El cambio pedagógico está en la cultura institucional. Es decir, los cambios deben surgir de las inercias institucionales.

Se trata de reconstruir en mejores condiciones. Esto obliga a utilizar nuevas estrategias, pero sobre todo más eficaces para la recuperación.

La educación deberá ser igual de importante que la salud. No se puede caer de nuevo en el error deplorable de dejar la enseñanza de lado. La ruta pos-COVID obliga a plantearnos nuevos esquemas para la sociedad.

Es una oportunidad única para mejorar la educación, al mismo tiempo que la economía.

La reconstrucción educativa obliga a replantearse dónde aprendemos y cómo lo hacemos. En este sentido, buscar nuevos esquemas para desarrollar conocimientos, competencias y valores que permitan a las personas tomar decisiones en favor de un futuro sostenible.

Solamente de esta manera, la educación podrá hacernos resilientes frente a situaciones como la pandemia actual.


Sociedad de Plumas es una red de colaboradores comprometidos con promover en las páginas editoriales el balance, el contraste y la propuesta constructiva.