Martes 7 DE Julio DE 2020
Domingo

El año del retroceso para el turismo

La apuesta para comenzar la recuperación de este sector son los viajes locales, a partir de septiembre, enfocados hacia los espacios abiertos y naturaleza, con estrictos protocolos de bioseguridad.

Fecha de publicación: 28-06-20
Por: Ana Lucía González elPeriódico

El último viaje que hizo la guía turística Olga Slowing fue el 13 de marzo. Estuvo en Puerto Quetzal atendiendo un crucero turístico que se dirigió hacia La Antigua Guatemala. Lejos estaba de imaginarse que sería el último viaje en mucho tiempo. Después de más de 25 años de dedicarse a esta profesión, puede afirmar que no hay rincón del país que no conozca. Encontró que este es un trabajo donde combina lo que más le gusta: viajar y conocer a diferentes personas. Ha sido su medio de vida, gracias también a su dominio de tres idiomas: alemán, inglés e italiano. Ahora, con la pandemia admite que “nunca había estado tanto tiempo en casa”.

Calles silenciosas, vendedores en casa, restaurantes con las sillas volteadas, bodas canceladas, hoteles cerrados ha sido la tónica este año de la industria sin chimeneas, en donde el 87 por ciento de las empresas están cerradas, según la encuesta de Camtur de mayo pasado.

Ha sido una de las industrias más golpeadas por la pandemia del COVID-19. Las proyecciones de una posible reapertura para el 15 de julio, se han postergado, debido a que los picos de contagio no merman. Mientras tanto, los expertos han comenzado a elaborar planes para el futuro cercano. Toca reinventarse. Estrategias que les permitan estar listos lo antes posible, con los protocolos adecuados.

Es un sector que necesita oxígeno, que de momento se mantiene con respiración artificial para sobrevivir a una de sus peores crisis. Sin embargo, no desfallece y se prepara para enfrentar con nuevos aires la etapa pospandemia.

Primeros pasos

La emergencia sanitaria en Guatemala atraviesa uno de sus peores momentos. Las altas cifras de contagios, el número de fallecidos y el colapso en los hospitales públicos muestran una tendencia al alza, con una curva difícil de aplanar en el mediano y largo plazo.

De manera que los planes de apertura turística, previstos en un inicio para el 15 de julio, deberán esperar. Quizá de dos a tres meses más, es un punto en el que coinciden todos los entrevistados.

La Antigua Guatemala es una muestra de que los planes deben hacerse con tiempo. El sector privado y la Municipalidad definen estrategias para lo que será esta nueva etapa de apertura, que se denominará “destino seguro”. Esta se visualiza con “el aprovechamiento de espacios abiertos para cafés y restaurantes, desde adaptar terrazas, mayor uso de banquetas, y disponer de más parqueos”. A esto se suma la capacitación del personal, indica Walter Fisher, director de la Secretaría Municipal de Economía y Turismo. “Estamos pendientes de las fechas, según las disposiciones del gobierno”, aclara.

Fotografía: Félix Acajabón.

Mynor Cordón, director del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), indicó que las previsiones se prolongaron. De hecho, les sucedió algo similar a Costa Rica y Panamá, países que retrocedieron en sus planes de reapertura, debido a que no superaron la primera fase de la pandemia, explica.

“La desescalada tiene tres fases, estimadas en un periodo de dos semanas cada una, pero creo que será de hasta cuatro semanas cada etapa. Difícil tener resultados positivos en el corto plazo, al menos como vamos ahora”, afirma Jorge Mario Chajón, experto en turismo y marketing.

De manera que tanto el director del Inguat, como Chajón coinciden en que la expectativa de reapertura sería hacia finales de agosto o en la primera quincena de septiembre.

Luis Rey, presidente de la Cámara de Turismo de Guatemala (Camtur), integra un comité de crisis entre 20 asociaciones de esta industria, en donde los más afectados han sido los micro y pequeños empresarios, que representan el 36 y el 43 por ciento del sector turismo, respectivamente.

Elaboraron un plan de tres etapas: emergencia, reactivación y consolidación. En este momento, en la fase de emergencia, se presenta un escenario marcado por despidos y cierres; en donde el esfuerzo principal se centra en solicitar apoyo financiero al gobierno, por medio del Fondo de Protección al Empleo y el Fondo de Protección de Capitales.

“Por eso en vez de estos programas solicitamos un fondo de garantía que apoye a las pequeñas y medianas empresas, debido a que el Crédito Hipotecario Nacional (CHN) no tiene cobertura en todo el país y la cadena turística está presente en todos los departamentos. Esto ayudaría para que miles de familias puedan mantenerse a flote durante este tiempo”, dice Rey.

Moisés Castillo > Elperiódico

Lenta recuperación

En Guatemala, en la última década, el turismo ha sido el segundo generador de divisas, después de las remesas familiares, superando a los principales productos de exportación, según el Plan Maestro de Turismo Sostenible 2015-2025. Una industria próspera que de 2018 a 2019 tuvo un seis por ciento de crecimiento, según el Inguat.

En 2018, hubo 2.4 millones de visitantes internacionales y un ingreso de divisas de US$1,230 millones. En 2019, creció un poco más. Representó el arribo de 2.6 millones de visitantes internacionales y una derrama económica de US$1,249 millones, según el Inguat.

Según su director, en un escenario positivo, si logran que todo se reactive a partir de septiembre, “todavía podríamos recuperar 846 mil visitantes internacionales y un aproximado de US$399 millones en divisas, para fines de 2020. En un escenario menos optimista, la reactivación de espacios turísticos podría significar recuperar alrededor de 538 mil visitantes internacionales y cerca de US$254 millones en ingresos”.

Chajón estima las pérdidas para este año entre US$800 a US$900 millones en el turismo internacional, mientras que en el turismo local, estima entre Q15 y Q24 millardos, dependiendo de la reactivación que todavía se logre.

“Recuperar las cifras de 2019 tomará hasta dos años”, opina Luis Rey; mientras que Chajón observa que el gran capital del país no ha invertido en el sector turístico, factor que ha afectado las negociaciones entre el sector empresarial y gobierno para lograr un mejor respiro para esta industria.

Turismo interno

La primera apuesta de reapertura turística enfoca sus planes en impulsar el turismo interno, a pasos lentos. Una encuesta realizada por el Inguat entre 4 mil 921 entrevistados para conocer sus intenciones de viaje pos-COVID-19 mostró que el 68 por ciento si estaría dispuesto a salir, contra un 32 por ciento que dijo que todavía no, indica Cordón.

De ese 68 por ciento, los principales destinos donde piensa viajar serían: Sacatepéquez 23 por ciento ; Sololá 22 por ciento , Escuintla 22 por ciento y Petén 22 por ciento. “Esto significa La Antigua, los pueblos del lago de Atitlán, las playas y los parques arqueológicos, es decir, espacios abiertos con distanciamiento social”, afirma Cordón.

Félix Acajabón > Elperiódico

En cuanto al grupo que dijo todavía no estar dispuesto a viajar (32 por ciento ); el 44 por ciento argumentó que era por no contagiarse, mientras que el 22 por ciento por razones económicas.

De acuerdo con su director, distintos sectores han trabajo en guías de buenas prácticas, avaladas por el Ministerio de Salud para los sectores de hospedaje, turoperadores, transportes, restaurantes, guías de turismo y agencias de viaje. “Hemos tratado de adelantar para cuando nos levanten las restricciones y la gente pueda redescubrir una nueva Guatemala, libre de riesgos en la etapa pos-COVID”.

Dentro de esto, el turismo cultural, según Chajón, seguirá siendo el más importante, que agrupa a personas dispuestas a pagar bien por tener acceso a sitios como Tikal y El Mirador, en Petén.

En esta línea, Cordón comparte que el Aeropuerto Internacional La Aurora se prepara con medidas de distanciamiento social, y podría marcar el inicio de viajes internos hacia el mundo maya.

Viajar sin riesgos

Camtur se encuentra en la fase de revisión final de protocolos de bioseguridad para todos los segmentos, que incluyan lancheros, museos, restaurantes y demás. Un listado que promete socializar muy pronto.

Dentro de su experiencia, considera que al principio los viajes van a ser familiares, con transporte individual a destinos abiertos donde se pueda disfrutar de la naturaleza. “Lo primero que va a buscar el visitante es que se cumplan los requisitos, eso les garantiza su tranquilidad”, afirma. De allí que el éxito de la reactivación de esta industria dependerá de la adherencia que tengan los involucrados a estos protocolos, en donde además de la desconfianza que prevalece, muchas personas atraviesan una baja en su presupuesto familiar.

El siguiente paso será apostar por el turismo regional, especialmente el del vecino El Salvador que representa hasta el 45 por ciento del volumen total de turistas. En promedio un millón de personas, dice Chajón. “Quizá vendrá hasta fin de año. No creo que antes”, dice.

Según sus previsiones, la “normalidad” dará sus primeros pasos el próximo año, pero no será sino hasta 2022 cuando la industria sin chimeneas se recupere con el volumen que tenía. “Hay desconfianza, gente sin dinero y los protocolos de distanciamiento serán estrictos”, asegura, un punto donde también coincide Luis Rey.

Walter Peña > EP

Una pausa, nuevos aires

Se sabe que el turismo ha sido de los sectores más golpeados por la crisis desde que empezó la pandemia. Por eso, el plan de reactivación nacional implica el impulso de una estrategia de mercadeo local, regional e internacional, que incluya protocolos de seguridad; sin dejar de lado el cabildeo político. Sea desde el Legislativo o el Ejecutivo, Cordón informa que se integró una junta asesora de turismo, donde uno de los objetivos es lograr un fondo de garantía para la promoción del sector.

“Se trata de tener a mano la mejor receta para pegarle a la reactivación de la mejor manera, para que en el corto y mediano plazo podamos ver cómo nos recuperamos”, afirma su director.

Para Olga Slowing, atrás quedaron los días en que dirigía grupos de hasta 40 turistas. Sabe que los cambios son definitivos. Por eso, estos meses los ha aprovechado para reinventarse, terminar sus estudios en Arqueología y considerar una ventana de oportunidad para dar clases virtuales de idiomas. Pero lo suyo es el turismo. “Volvería a dedicarme a lo mismo, a pesar de las circunstancias, está en mi sangre”.