Martes 7 DE Julio DE 2020
Domingo

¿Cómo atraer más divisas a Guatemala en tiempos de crisis?

Sociedad de Plumas

Fecha de publicación: 28-06-20
Por: Devadit Barahona

En estos momentos de crisis económica saldrán como ganadores todos aquellos que se adapten a las necesidades de la “nueva normalidad”. Este término ha sido utilizado muchas veces durante la situación sanitaria que vivimos, pero ¿Qué implicaciones económicas tiene este concepto? Y ¿Cómo puede Guatemala salir adelante ante tal reto?

Uno de los mantras con los que me he quedado desde que fui a la universidad, era uno que mencionaba un catedrático, que puntualmente impartía el curso de Introducción a la Programación y es: “Todo problema trae una oportunidad”. En tiempos tumultuosos es bastante complicado ver la luz al final del túnel y descifrar qué de bueno podríamos generar a partir de un tema tan complicado como el que vivimos. Pero definitivamente de esta problemática, Guatemala podría salir fortalecida si toma las decisiones correctas en los diferentes frentes y sienta las bases para una nueva etapa que nuestra sociedad atravesará.

Es indudable que la innovación en productos, servicios y modelos de negocio nos llevarán a adaptarnos a lo que buscan los clientes ya sea locales o extranjeros, para sostener nuestros negocios y hacerlos crecer. Ante una disminución sustancial del envío de remesas por parte de nuestros migrantes a sus familias en Guatemala, nuestro país debe seguir enfocando sus esfuerzos en generar ingresos de divisas y la exportación es el camino.

Entre los sectores de mayor crecimiento en ventas al exterior, se encuentran los servicios de todo tipo. Estos incluyen la exportación de software, contenidos digitales, turismo, servicios médicos, entre otros. Guatemala cuenta con una alta capacidad de recurso humano que se dedica a brindar estos servicios y apoyar al sector es una de las iniciativas con resultados inmediatos que podrá generar mayor empleo e inversión extranjera. Además, el ecosistema de emprendimiento encuentra en los servicios, los modelos de negocio innovadores que justamente generan ese alto crecimiento que mencionaba previamente.

De los retos que frenan al sector, es que Guatemala es de los países que no tienen firmado un solo convenio de doble tributación. Es decir, que un exportador guatemalteco debe pagar impuesto sobre la renta en el país al que está exportando y también en Guatemala. Esto es una práctica que otros países (incluso vecinos) manejan con acuerdos para evitar la doble imposición. Por lo tanto, cuando vamos a competir por un mismo negocio en el exterior con otra empresa de un país con acuerdo de doble imposición, los servicios guatemaltecos se vuelven automáticamente menos competitivos en precio porque probablemente el impuesto sobre la renta se termina cargando al cliente final.

Esto representa un problema porque empresas extranjeras que buscan invertir en Guatemala, deben pagar impuesto sobre la renta en sus países y además en el nuestro. Mientras tanto, un vecino tan cercano como México, cuenta con un documento en línea que se encuentra ingresando a Google las palabras clave “cómo invertir en México”, y devuelve una guía de cómo un inversionista puede llevar su capital a dicho país y qué regulaciones debe cumplir.

Entre dichas regulaciones se lista una sección de todos los tratados de doble tributación que México tiene firmados. Oficialmente tienen más de 70 en vigencia, lo que demuestra su alto nivel de compromiso en facilitación del comercio. Dicho compromiso los llevó a firmar incluso con Guatemala, lo que representaría para nuestro país el primer tratado de este tipo y que daría pie a un potencial de crecer la inversión de empresas mexicanas en Guatemala, de US$135 millones que se registraron en 2019, a una estimación de US$511 millones en 2024. Esto, además de incrementar el ingreso de divisas de empresas guatemaltecas que probablemente tengan mayores facilidades para venderle sus servicios a un mercado de 125 millones de personas, y que dicho sea de paso tiene mucha simpatía con nuestra cultura.

Lo único que falta es que Guatemala ratifique la firma del convenio para evitar la doble tributación con México. Este indudablemente es el primer paso para el impulso de la venta de servicios por parte de nuestras empresas, lo que evidentemente aumentaría el consumo local por la creación de más y mejores empleos y nos pondría en la posición de continuar esta estrategia para generar mayor atención de otros mercados con quienes se pueda firmar un acuerdo similar.