Sábado 28 DE Marzo DE 2020
Domingo

Jugando a patriotas

Fecha de publicación: 23-02-20
Por: César A. García E.

Maíces amontonados, cartones deteriorados, atiborrado de gente y –en medio de la emoción– por ganarse un peluche, un guacal o un colador… atentos muchos chapines, en torno a la confusión, escuchando aquella voz, de un megáfono vetusto que maneja con rigor un muchacho entusiasmado y aprendiz de narrador: ¡Corre, vuela y va de nuevo! Y empieza la letanía: ¡La quirina –la muerte– que acecha en cada esquina!, ¡La chalupa del panzón que se hunde por corrupción!, ¡El gorro de la diputada que se convirtió en viejita, a costa del abandono de niños y de abuelitas!, ¡El borracho que se chupa, toditos nuestros impuestos!, ¡La sandía tan esbelta, como el gasto del gobierno!, ¡El pescado atolondrado, apestoso y diputado!, ¡la vieja araña que engaña!, etcétera. 

Las paredes son de lámina… endebles como el país; el piso de sucia tierra, manchado de porquería, de sangre que no se seca, de dolor, putrefacción, de mentira y lejanía. De familias quebrantadas, por el crimen, el dolor, la emigración ilegal por necesidad y terror. El olor a la miseria, flota y es insoportable, el impudor del lugar, desgarrador… lamentable. No obstante, tanta desgracia, las personas… apiñadas disfrutan de los “regalos”, y al frente, al lado y atrás, lucen muy entusiasmados, otros muchos “jaladores”, gritando que en –su local– hay premios más atractivos, como aquel oso gigante y hasta un televisor del que mucho atolondrado… piensa ser el ganador. 

Niños pasean “felices”, ignorando su desgracia… su cerebro se ha perdido, son el cincuenta por ciento que, pronto serán votantes y aclamarán –como sus padres– al fachoso y degradante; el que lleno de mentiras, les ofrecerá el guacal, gritará sin darse pausa, timando, no solamente al cándido y amoral… sino, también a los grupos que todo lo ideologizan; si, los mismos que se proclaman de “izquierdas” y de “derechas”, pero que pactan la transa, el crimen y malandanza. Que se abrazan en secreto y pelean en “los medios”; son vistosos “enemigos” pero entrañables socios… de lo sucio y lo podrido. 

El circo de Guatemala que ha esquilmado al decente ha enriquecido a malvados y ha enquistado en los poderes a ladrones e inclementes… nos está costando caro; el país está “haciendo agua”, la economía va lenta, el crimen crece impetuoso y la pita… se revienta. Nadie parece fijarse que el colapso es el camino, quienes tienen poder, insisten –muy malamente– en ejercer función pública, entre amigos y vecinos. El erario es una feria, amañada y muy sinuosa… y mientras tanto, el chapín –el pensante y preocupado– se limita a renegar, hacer memes y dar “likes” a los mismos confrontados que, blandiendo ideologías, van –como los merolicos– prometiendo soluciones y procreando decepciones. Los honrados –que son muchos– bajando siempre la testa, deben seguir tributando… manteniendo a malolientes, pues en el triste país, el ser honrado es un “idiota” y el corrupto es un “patriota”, en lugar de un indecente. ¡Piénselo!