Viernes 18 DE Septiembre DE 2020
Domingo

Preocupa aumento de suicidios en adolescentes

Los suicidios en jóvenes se incrementan cada año. En 2018 representó la quinta causa de muerte en el grupo de edad de 15 a 19 años. Expertos sostienen que alto subregistro no permite dimensionar la magnitud del problema.

Fecha de publicación: 26-01-20
Por: Ana Lucía González elPeriódico

Juana* era una adolescente de 14 años que vivía en Santa María Nebaj, con el sueño de ampliar sus posibilidades de vida. Cuando le plantea a sus papás el deseo de venirse a trabajar a la capital como trabajadora doméstica, el padre reacciona en forma violenta, negándole a su hija el permiso y desencadenando una terrible tensión familiar. Desesperada, una tarde los padres de Juana encuentran su cuerpo colgado de un lazo en el árbol del patio trasero de la casa. 

Esta historia fue recogida por Marco Antonio Garavito, director de la Liga de Higiene Mental y quien trabaja esta problemática desde hace varios años en el área ixil. “Antes se decía que estos casos obedecían a los resabios de la guerra interna, pero ahora uno de los componentes es la falta de oportunidades”, asegura. 

Guatemala empieza a sumarse a una tendencia mundial donde aumentan los casos de jóvenes que deciden quitarse la vida. Del 2017 al 2018, las defunciones en el grupo de 15 a 19 años aumentaron de 109 a 112 casos. En el 2018, incluso, constituyó la quinta causa de muerte en este grupo de edad, de acuerdo con los códigos establecidos –X60 al X84– dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) que abarca diversos tipos de “lesiones autoinfligidas intencionalmente”. Estos reflejaron las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) liberadas a fines del año pasado.

Los números revelan que el grupo predominante en 2018 fueron los hombres, con 66 casos y el método más utilizado fue el ahorcamiento; y como segunda opción, el envenenamiento. Las cuatro primeras causas de muerte en este grupo de edad respondieron a factores como: agresiones con arma de fuego, exposición a factores no especificados (por ejemplo, fracturas); lesiones por accidentes en vehículos, y disparo de otras armas de fuego, refiere Edgar Solares, jefe de Estadísticas Vitales del INE. Explica además que trabajan bajo reglas y criterios específicos del CIE-10 edición 2015, y se toma un margen de error entre el cuatro al nueve por ciento. 

Las instituciones a cargo de recopilar datos de defunciones, por diversas causas, son el INE, INACIF y PNC. Sin embargo, los datos varían de una institución a otra según el tipo de defunción, por lo que expertos coinciden en la necesidad de unificar la forma de registrar este tipo de hechos. 

La forma como se reportan las defunciones se debe a que cada institución encargada maneja protocolos distintos. Estadísticas Vitales del INE recopila datos a partir de los informes de defunción del Renap, incluyendo sus causas (accidentales, violentas o enfermedad). La Policía Nacional Civil (PNC) genera datos en la escena del crimen. Mientras que el Inacif clasifica según las necropsias realizadas en sus distintas sedes. “Por políticas internas, no distingue entre homicidios, suicidios o accidentes cuando existe la posibilidad de que la muerte esté asociada a un hecho criminal”, explica Carlos Mendoza, de la organización Diálogos. Indica la necesidad de un identificador único que permita vincular los tres registros para que los mismos puedan complementarse entre sí. 

Por ejemplo, el Inacif clasifica las “asfixias por suspensión” (ahorcamiento) con los siguientes números. En el 2017 este tipo de necropsias representaron un total de 423 casos a nivel nacional. En el grupo de menores de 10-14 y 15-19 años, se contabilizaron 95 casos. En el 2018, el reporte de estas necropsias aumentó con un total de 486 casos. En menores de edad la cifra fue de 106 casos. El incremento siguió su curso en 2019 que cerró con 531 casos. En menores la cifra tuvo un incremento de 135 casos. 

En los adultos también 

Las cifras de suicidios en adultos jóvenes, en los rangos desde 20 hasta 34 años, también se han incrementado en los últimos dos años. Esto se ve reflejado en la tasa por cada 100 mil habitantes, según reflejaron las estadísticas del INE. 

En 2017 se dieron un total de 535 casos de suicidio a nivel nacional, en donde 404 correspondieron a hombres y 131 a mujeres. Esto representa una tasa de 3.2 por cada 100 mil habitantes. Entre los municipios que registraron mayor número de casos fueron: Guatemala (33), Nebaj (30); San Pedro Carchá (14), Barberena (7); Totonicapán (10), Jalapa (10) y Jutiapa (12), según datos del INE elaborados por Diálogos.

En el 2018, la cifra de suicidios a nivel nacional fue de 583 casos, de los cuales 432 fueron hombres y 151 mujeres. Esto representó el cinco por ciento de las defunciones a nivel nacional. Los municipios que registraron mayor número de casos fueron: Cuilapa (29), Nebaj (26), Zacapa (18) y Guastatoya (9). La tasa a nivel nacional se incrementó a 3.4 por cada 100 mil habitantes. 

Faltan políticas de prevención

Uno de los problemas es el alto subregistro, según los expertos. “En las comunidades rurales les da vergüenza que un pariente se suicide, entonces dicen que se murió de tos, que se cayó o cualquier cosa, y como no llega la justicia para levantar el acta, los entierran y solo lo reportan, en otros casos ni eso. Trasladar un cadáver es muy caro y la gente no tiene dinero para asumir esos gastos”, detalla Brenda Lemus, directora de la organización Yoo Guatemala en Purulhá, Baja Verapaz. “Hemos enterrado a jóvenes exasperados por la falta de oportunidades y de formación integral, porque no se respetan sus derechos, porque aguantan hambre…”, lamenta Lemus.

Para Carlos Mendoza, lo más seguro es que se maneje un alto subregistro, puesto que es un tema tabú. En principio, porque la familia no quiere ser estigmatizada y por lo general oculta el hecho. “Se debe mejorar la calidad de los datos, lo que permitiría diseñar políticas públicas de prevención sobre este flagelo”, observa. 

Por su parte, Garavito considera que este es un tema recurrente y en donde el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) jamás ha creado una política pública para atender este problema. Señala que los registros sobre este tema son sumamente pobres y el problema es más amplio, por lo que demanda el uso de protocolos unificados entre instituciones. “Estos casos solo se atienden cuando se vuelven mediáticos. De manera que se necesita hacer un diagnóstico científico nacional, con cifras reales y causas para abordar el problema. De acuerdo con su experiencia, detrás del suicidio existe un fenómeno de frustración humana en donde algunas personas tienen la capacidad de manejarlo, pero otras no.

Refiere que hace unos años, varias municipalidades como Purulhá, Jutiapa, Momostenango y el área ixil solicitaron su apoyo para paliar esta problemática y de la cual enfatiza la ausencia del Estado. Demanda también la regulación de la venta de plaguicidas tóxicos como el Tamarón, muy usado por los jóvenes y que evitaría más percances fatales.

 * Nombre ficticio 


Una persona cada 40 segundos

> Un artículo del psiquiatra Richard A. Friedman publicado en The New York Times este año alerta sobre la devastadora crisis de salud mental que ha desencadenado en una alarmante ola de suicidios en adolescentes y adultos jóvenes en Estados Unidos. Esta es la segunda causa de muerte en gente joven, solo superada por los accidentes. “Cada día mueren 16 jóvenes por suicidio”, cita el experto, quien demanda la necesidad de campañas públicas para concientizar sobre esta tragedia.

> Según la Organización Panamericana de la Salud cada año mueren alrededor de 800 mil personas en el mundo mediante el suicidio. Esto es una persona cada 40 segundos, y representa la segunda causa de muerte entre personas de 15 a 29 años. 

> Según el mismo informe, hay indicios de que por cada persona que se suicidó, hay 20 que lo intentaron, el 79 por ciento de todos los suicidios se produce en países de renta baja a media. 

> “Los suicidios son prevenibles. Hacemos un llamado a todos los países para que incorporen estrategias comprobadas de prevención del suicidio en los programas nacionales de salud y educación de manera sostenible”, dijo el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. 

> El suicidio continúa siendo un problema de salud pública de gran relevancia en las Américas. Cada año más de 81 mil personas se quitan la vida en la región, el 56 por ciento de ellas en Estados Unidos y Canadá. 

> Desde el año 2000, se han desarrollado varias estrategias nacionales de prevención del suicidio. Un tema que ha sido priorizado por la OMS y que ha sido incluido en los ODS de la ONU, específicamente en el objetivo 3.4.

 

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