Viernes 22 DE Noviembre DE 2019
Domingo

¿Por qué protestan los chilenos?

Las movilizaciones en Chile comenzaron el 14 de este mes debido a un alza de 30 pesos (menos de un dólar) en el precio del pasaje del Metro de Santiago.

Fecha de publicación: 27-10-19
Por: AFP

Bajas pensiones, precariedad en salud y educación, una desigualdad crónica o la poca empatía de la clase política, son algunas de las causas que reivindican los chilenos en una ola de protestas que se ha convertido en una suerte de catarsis nacional sin final a la vista.

Pensiones

Las pensiones en promedio están por debajo del sueldo mínimo, que ronda los US$400. En una gran mayoría de los casos los pensionados que tuvieron una vida laboral continua y completa reciben entre 30 y 40 por ciento de su salario, y aquellos que cambiaron de actividad o empleador hasta 10 veces menos. 

Los manifestantes se sienten engañados, porque cuando el sistema de pensiones fue creado en 1981, durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), se estableció que cada afiliado recibiría una jubilación equivalente al 70 por ciento de su sueldo.

Salud

El Sistema Público de Salud funciona con hospitales colapsados, largas listas de espera y escasos especialistas. En tanto, el sistema privado es costoso y discrimina por edad y género, mientras que los precios de los medicamentos figuran entre los más caros de América Latina.

Educación

A consecuencia de las reformas privatizadoras de la dictadura de Pinochet, se redujo a la mitad el aporte público a la educación y se fomentó el ingreso de los privados al sector. 

Hasta 2015, cuando entró en vigencia una ley impulsada por el gobierno de la socialista Michelle Bachelet, los chilenos más pobres no tenían la posibilidad de estudiar gratis en la universidad y tenían que endeudarse con créditos bancarios. Hoy la medida beneficia al 60 por ciento de los estudiantes con menos recursos. 

Nueva Constitución

Los manifestantes exigen una nueva Constitución, ya que la actual fue creada bajo la dictadura de Pinochet. Afirman que ningún gobierno democrático ha tenido la voluntad de reformarla y que solo han realizado modificaciones para perfeccionarla.

Nula empatía

Quienes salieron a las calles están descontentos con las autoridades por no tener empatía para atender sus necesidades y actuar con arrogancia. El ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, aconsejó por ejemplo a los chilenos a levantarse más temprano si querían pagar un boleto más barato, tras la subida de la tarifa del metro de Santiago.

Desigualdad

Para los manifestantes, la imagen saludable de la economía chilena, un modelo que para el resto de los países de la región es un ejemplo a seguir, esconde una desigualdad que los gobiernos se han encargado de profundizar. Mientras que el uno por ciento de la clase más rica de Chile concentra el 26.5 por ciento de la riqueza, un 66 por ciento del resto de la población ha tenido que endeudarse y el principal motivo es para dar educación a sus hijos, según una encuesta del Banco Central.

Brecha salarial

La brecha salarial es otra queja de los chilenos. Mientras el sueldo mínimo ronda los 301 mil pesos (unos US$418), la mitad de los 8.6 millones de trabajadores gana en promedio 400 mil pesos (US$555). El sueldo de los hombres es mayor en un 36.7 por ciento al de las mujeres, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Justicia

La justicia ha favorecido a poderosos empresarios como en 2018, cuando los influyentes banqueros Carlos Delano y Carlos Lavín fueron inculpados por fraude y condenados a una condena de cuatro años de libertad vigilada, al pago de una multa de US$2.6 millones y a pasar clases de ética.

Desencanto con la elite política

Los manifestantes están desencantados por el abuso de poder y falta de representatividad de la clase política, que ha ido generando un creciente descontento desde el regreso a la democracia hasta el actual estallido social. Parece que la relación entre gobernantes y gobernados se ha roto y que esta será difícil de restablecer.