Domingo 19 DE Enero DE 2020
Domingo

Participar para cambiar

Fecha de publicación: 13-10-19
fotoarte: JORGE DE LeÓn > Elperiódico
Por: Diego Andrés Marroquín R. Sociedad de Plumas

Los seres humanos solemos quejarnos cuando algo no nos gusta, ya sea que lo hagamos en nuestro círculo cercano de familia y amigos o bien, como suele hacerse en aquellos casos que más nos enojan, utilizar las redes sociales como válvula de escape. Es muy común ver en nuestras redes sociales publicaciones de extraños quejándose de malas experiencias, en su mayoría sobre el Estado y servicios públicos.

No se debe generalizar, conozco excelentes empleados y funcionarios públicos que entregan la milla extra en sus labores. A estas personas, toda mi admiración y agradecimiento.

A pesar de lo anterior, nuestra experiencia con lo público está caracterizada por problemas y carencias. Estas inconformidades deberían ser la excepción y no la regla. Debido al debilitamiento de las instituciones hemos adoptado medidas y actitudes que no deberíamos, a continuación menciono algunas.

Tal y como diría el dicho “la salud no se valora, hasta que uno se enferma”, los seres humanos tendemos a dar por sentado muchas cosas, la salud es una de ellas. Cuando nos enfermamos en este país tristemente no consideramos como primera opción acudir a un hospital público. Por las carencias del servicio público la atención privada es una aspiración.

Para la educación, quienes tienen la posibilidad, no dudan en pagar un colegio privado para sus hijos. A pesar de que existen muchos colegios privados que tienen un nivel educativo bastante cuestionable, los padres prefieren pagar un colegio que enviar a sus hijos a una escuela pública.

En relación a la seguridad, los guatemaltecos nos hemos refugiado detrás de garitas, cámaras de seguridad y guardias. Quizás el ejemplo más notorio de nuestro constante temor es el polarizado de las ventanas de los carros. Nuestro sentimiento de inseguridad nos ha llevado inclusive a transportarnos en carro, en lugar de caminar un par de cuadras.

Esto me lleva al siguiente tema, quizás el más comentado y sufrido por todos, el tráfico vehicular. Existen personas –no pocas– que deben salir de su casa a hasta tres horas antes para llegar a tiempo a su trabajo, luego esperan en el carro durmiendo mientras abren la oficina. Como sociedad desperdiciamos el recurso más preciado de todos, el tiempo.

Esta columna busca llamar a la reflexión, hacer ver que no debemos resignarnos a las situaciones anteriores y sobre todo, si queremos un cambio debemos trabajar en él. No debemos ni podemos verlas como situaciones normales. Por ser problemas tan grandes y complejos, necesitan soluciones de igual magnitud. Deben ser resueltos por todos los miembros de la sociedad. Si bien es cierto que tenemos autoridades para ello, debemos revaluar nuestro rol como ciudadanos para promover los cambios necesarios. Los cambios también deben ser resultado de trabajo ciudadano, ya que si esto no ocurre, solo estamos dando espacio a propuestas políticas populistas que cada cuatro años nos ofrecen el oro y el moro.

Un gran ejemplo de una activa participación ciudadana lo pudimos apreciar este año en las Elecciones Generales. Los miles de ciudadanos voluntarios que participaron en las juntas receptoras de votos garantizaron el sufragio de los guatemaltecos.

Ahora imaginemos miles de ciudadanos involucrados de forma más activa y permanente en distintas esferas y espacios de nuestra sociedad: comités de barrio, partidos políticos, Cocodes u otro. A esto debemos aspirar como sociedad, involucrarnos para mejorar. No podemos evitar la realidad de que nuestro país necesita toda la ayuda que le podamos otorgar, esto no es un tema que le compete únicamente a las autoridades.

No podemos permitir que nos gane la apatía.

Este es un excelente momento para iniciar su lista de propósitos del próximo año. Como una humilde sugerencia, quizás sea oportuno que usted incluya dentro de dicha lista el participar en actividades para mejorar nuestro entorno y fortalecer nuestras instituciones. Hay muchas maneras de participar, encuentre la que más le guste y aporte de la forma en que más le parezca.