Martes 17 DE Septiembre DE 2019
Domingo

Ciudad Peronia o el dilema de aprobar más municipios

Territorios densamente poblados buscan gestionar sus propios recursos, aunque se considera que estas propuestas no son autosostenibles y solo terminan por engrosar el aparato estatal.

Fecha de publicación: 25-08-19
En la calle principal de Ciudad Peronia abunda el comercio. El estudio de Segeplan identificó más de mil establecimientos de todo tipo.
Por: Ana Lucía González / elperiódico

Por una carretera sinuosa, inclinada y con escasa iluminación se llega a Ciudad Peronia, en la zona 8 del municipio de Villa Nueva. Después de sortear los barrancos que rodean la ruta, comienza el ascenso para alcanzar el cerro donde se ubica uno de los asentamientos más populosos de Centroamérica. 

Los más de 37 mil habitantes recorren cada día un promedio de cuatro kilómetros, para salir desde su localidad –pasando por el Bulevar Villa Deportiva de Ciudad San Cristóbal, Mixco– hacia “La Fuente”, la ruta más usada por los peronianos para dirigirse hacia sus lugares de estudio o trabajo. 

En junio de este año, los vecinos de esta comunidad vieron con esperanza que la iniciativa 5590, enviada por el presidente Jimmy Morales, por fin había llegado a las puertas del Congreso. Se trata del último paso a concretar para convertirse en el municipio 341 del país, y en el número 18 del departamento de Guatemala con el nombre de “Nueva Ciudad Peronia”. 

Pero aún falta tiempo y cabildeo político. Esto a pesar de que los miembros del Consejo Comunitario de Desarrollo Multisectorial (Cocode) de esa comunidad están por cumplir, a fines de este año, una década de trámites y requisitos con decenas de instituciones del Estado y autoridades locales. 

De momento, la iniciativa 5590 se encuentra detenida. Fuera de agenda. Además, se ha enfrentado con la disyuntiva política de si vale la pena continuar aprobando la creación de más municipios, o mejor fortalecer los ya existentes. 

Un proyecto de vivienda popular 

Por las referencias de sus pobladores, se sabe que Ciudad Peronia surgió en la década de 1980 cuando dio inicio un proyecto de vivienda popular del desaparecido Construbanco. En ese entonces se construyeron cinco sectores de la colonia Terrazas. El dueño de esos terrenos era un ingeniero de apellido Aguilar quien, de su estancia en Argentina, tomó como referencia los proyectos habitacionales desarrollados por la famosa primera dama Eva Perón. Por ese motivo, el sector 5 de la colonia Terrazas se llamó: “casas tipo Peronia”. 

Años después, durante el gobierno de Vinicio Cerezo, comenzó un proyecto habitacional más amplio, del desaparecido BANVI y de su entonces presidente, Rafael Escobar Donis. Un proyecto que poco a poco acabó convirtiéndose en un asentamiento invadido, sin servicios básicos, del que ni las municipalidades de Mixco o Villa Nueva querían hacerse cargo. “Por años estuvo abandonado, sin inversión”, cuenta René Ríos, presidente del Cocode. 

Hacia el 2009, Ciudad Peronia cobró fama de zona roja por los constantes enfrentamientos violentos que se dieron entre pandilleros del lugar, pugna que fue solucionada gracias a un acuerdo de paz entre sus líderes, y por la intervención del pastor Mardoqueo Fuentes de la iglesia cristiana Tierra Deseable. 

Han pasado más de tres décadas desde la fundación de esta populosa urbe. Ahora este poblado cuenta con una calle principal, estrecha, rodeada de negocios que van desde peluquerías, ventas de pollo, talleres de mecánica, hasta la reciente incorporación de un banco y una Despensa Familiar, adonde llegan los buses de transporte colectivo: “Peronia”. Más allá de la calle principal se encuentran desde asentamientos en calles de tierra, hasta colonias con casas de dos pisos. 

Uno de estos asentamientos es Prados del Sol que viene de otro sitio llamado “Regalo de Dios”, en uno de los puntos más altos del cerro. Casas de lámina con puertas de tela gruesa resguardan sus pertenencias. En el centro, una calle de tierra donde algunos dueños parquean sus carros. 

Un territorio densamente poblado

El área que identificada a Ciudad Peronia tiene una extensión de 7 mil 325 km², que representa el 8.55 por ciento del territorio de Villa Nueva. Colinda al norte con Mixco y San Lucas Sacatepéquez, al sur con la zona 2 del municipio de Villa Nueva, al este con las zonas 2 y 8 del mismo municipio y al oeste con San Lucas Sacatepéquez.

Más de 38 comunidades conforman la populosa Ciudad Peronia.

 

Prados del Sol es uno de los más recientes asentamientos de esta urbe.

Se estima que la proyección de población, a junio del 2014, ascendía a un promedio 37 mil 244 habitantes, de acuerdo con el dictamen de población de los centros poblados que integran la pretensión municipal. Esto representa el 6.74 por ciento de Villa Nueva, según los informes del Instituto Nacional de Estadística (INE), e integrados en el estudio técnico de Segeplan del 2014. 

Según el informe, se identificaron 34 centros poblados o comunidades, de las cuales más del 88 por ciento son urbanas, conformadas en: 14 asentamientos, siete colonias, siete residenciales, dos caseríos, dos fincas y dos aldeas. Cinco años después, los poblados ascienden hasta 38, según Ríos. 

La mayoría de los vecinos de Peronia presenta problemas de abastecimiento de agua. “Los residenciales cuentan con pozo propio y el único pozo comunal es privado. “Es un servicio caro y malo, debería ser municipal”, indica Byron Orellana, vicepresidente del Cocode.

En cuanto a fuerza electoral, Ciudad Peronia cuenta con un total de 13 mil 542 empadronados, de acuerdo con datos del Registro de Ciudadanos del Tribunal Supremo Electoral. Una cifra que minimiza el Secretario del Concejo Municipal de Villa Nueva, Ricardo Córdova, al no considerarla una fuerza electoral importante. “Quizás sea el 5to. distrito con mayor número de votantes, puesto que sus empadronados no son más que 6 mil 790 personas”, afirma. 

¿Autosostenibles?

Una de las principales disyuntivas sobre la creación de este municipio reside en qué tan autosostenible es su gente. El estudio de Segeplan se sustenta en los informes del MAGA, Mineco y Mintrab, donde muestra que sus pobladores cuentan con producción agrícola de subsistencia, si bien la mayoría de personas se desplaza a trabajar a la ciudad capital. 

Las principales fuentes de empleo son el comercio informal, la mano de obra para construcción, maquilas, transporte y servicios básicos. También se determinó que esta urbe no cuenta con fuentes generadoras de empleo formal, si bien existen hasta 1,099 establecimientos comerciales. 

De acuerdo con el dictamen del INFOM, la fuente de ingreso constante para este municipio se estimó en un monto anual de Q20.4 millones. De este monto, Q5.8 millones se originan de ingresos propios o locales; y las transferencias del sector público o situado constitucional se estiman en Q14.6 millones. 

El dictamen de Segeplan emitió una respuesta favorable para continuar con el proceso de creación del nuevo municipio. Sin embargo, en sus observaciones finales, consideró que la pretensión municipal “es insuficiente para garantizar el desarrollo sostenible e integral de la población”.

“Queremos todo el pastel”

René Ríos, presidente del Cocode Multisectorial resume en cinco puntos los beneficios que traería independizarse de Villa Nueva. Comienza desde el derecho a un gobierno propio, derecho a elegir a sus propias autoridades y ser electos; administrar los recursos propios; promover la organización y participación comunitaria, elaborar propuestas de desarrollo para la comunidad y tener un gobierno con “sentido humano”. 

Pero Orellana prefiere ser más puntual: “Queremos todo el pastel”, dice. Esto basado en el presupuesto estimado en más de Q20 millones, las fuentes de empleo que se generarían, las empresas municipales que crearía la Muni y mayor presencia del Estado, tales como Policía, Juzgados y oficinas del Renap. “Queremos que nuestros impuestos se queden aquí”, dice Gilmar Carpio Samayoa, miembro del Cocode. 

Atribuyen este calvario de trámites a la enemistad con el alcalde Edwin Escobar, quien les ha negado la inscripción de la Junta Directiva de este Cocode. “Tenemos que luchar, durante años ha organizado otros grupos para desvirtuar nuestra labor con los vecinos”, sostiene Ríos. 

De esa cuenta, consideran que, de obtener su independencia, y después de tantos años de gestión y trámites, a los miembros de este Cocode les correspondería asumir la primera administración edil del nuevo municipio. 

No tienen capacidad económica

Córdova expone que los vecinos de Peronia no cumplieron con el primer requisito de ley en este proceso, que era contar con la firma del diez por ciento de sus habitantes. “No están avecindados en Villa Nueva”, afirma. Argumenta además que en el expediente ingresado en el 2009 lo respaldaron con Cédula de Vecindad, situación que nunca rectificaron. 

Considera también que sus habitantes no pagan tributos, por lo que esto no se contabiliza en el situado constitucional. Por tanto, no tienen la capacidad económica, pues los ingresos generados no les permitirían subsistir. Un área que además presenta serios problemas de inversión por la falta de agua, así como varias comunidades que se ubican en zonas de alto riesgo. “Desde el 2012, Villa Nueva ha invertido unos Q70 millones”, afirma. 

Sugiere además que el Cocode Multisectorial carece de la representatividad necesaria, pues existen hasta 20 grupos comunitarios organizados en esta área. “Terrazas y Hacienda de las Flores se oponen”, dice. 

Más municipios, más burocracia 

Durante la gestión de Otto Pérez Molina se aprobó la creación de seis nuevos municipios. En el 2014, fueron: San José La Máquina, en Suchitepéquez; La Blanca, San Marcos; San Jorge, Zacapa; y El Chal, Petén. Y en octubre del 2015, se declararon los municipios de Sipacate, Escuintla; y Petatán en Huehuetenango. 

A criterio del diputado distrital Eduardo Zachrisson, del Partido de Avanzada Nacional, esto se hizo con fines electorales, pero realmente cabe preguntarse ¿podría subsistir este territorio por sí solo, es decir, sin el situado constitucional? ¿Qué pasaría si el gobierno no les diera ese fondo? se pregunta, pues de lo que se trata es de que mejoren, no que subsistan. 

Una de las motivaciones de los vecinos para independizarse es porque se sienten abandonados por los gobiernos municipales.

 

Según analistas, la decisión de crear nuevos municipios responde a fines políticos y electorales, dejando de lado los estudios técnicos.

Como segundo punto, comparte un criterio que ronda en los pasillos del Legislativo: el problema laboral en que se han convertido las alcaldías, donde el nuevo alcalde electo lleva a su gente, pero no puede despedir a los empleados anteriores. De esa cuenta, el alcalde puede dejar el cargo, pero el número de empleados municipales aumenta sin control hasta convertirse en una cantidad que ya no alcanza ni para el pago de salarios. 

“El alcalde entra con sus amigos, examigos y hasta enemigos con tal de que voten por él y ganar la reelección. De esa cuenta contratan cada vez más gente y se convierte en un problema enorme en los 340 municipios”, sostiene. Además, son empleados que cuentan con plazas fijas, y no pueden ser despedidos sin causa justificada. 

Otro analista considera que este problema se detendría hasta que se apruebe una nueva ley de servicio civil del Estado. 

Por su parte, la diputada distrital de Guatemala, Andrea Villagrán, del partido BIEN, considera que para Ciudad Peronia buscar la independencia de Villa Nueva responde a la falta de atención de dicho municipio hacia esta zona. “La idea es que ellos puedan gestionar sus propios recursos y estos no se destinen a otros sitios. Es una ciudad acostumbrada a llevar diálogos y consensos, se comprenden las razones de esta demanda como parte de buscar la representatividad en una democracia”, opinó. 

Rony Linares, consultor en temas municipales explica que con los cambios al Código Municipal (Decreto 22-2010) buscaban desestimular que surgieran más solicitudes, pues uno de los requisitos es que el territorio tenga 20 mil habitantes o más. 

Considera que ciertamente surgen estas propuestas por el abandono de los gobiernos municipales, pero también por la ambición de ciertas personas por ostentar el poder local, puesto que el monto de las transferencias del situado constitucional se incrementa cada vez más. 

“El objetivo de las transferencias es garantizar la autonomía financiera del nuevo poblado, para tener recursos para introducir nuevos servicios y que no dependan de la voluntad política del gobierno de turno”, dice. Según su experiencia, son raros los municipios que son autosostenibles, pero al final sabe que las decisiones son políticas, no técnicas. 

De esa cuenta, en el Legislativo ha surgido la corriente de opinión de ya no aprobar nuevos municipios, sino que algunos de estos regresen a su lugar de origen y se fortalezcan más.

Último paso 

Falta el último y quizás el más difícil tramo de este proceso, la aprobación o no del Congreso de la República. Para ello tendrá que pasar por lectura en el pleno, dictamen de comisiones designadas, tres lecturas en el pleno del Legislativo y su aprobación por mayoría. En este momento, la presión del Ejecutivo es que se apruebe el presupuesto nacional y elección de cortes para fines de este año. “Será hasta el nuevo Congreso que se escuchará esta propuesta”, dijo uno de los congresistas.

Detrás de Peronia, avanzan otras dos propuestas más en el departamento de Guatemala: Ciudad Quetzal, que se quiere desvincular de San Juan Sacatepéquez; y Canalitos, zona 24, de la ciudad capital. 

Ordenamiento territorial en zonas de riesgo

Ciudad Peronia, como muchas otras urbes del país, cuenta con un acelerado y no planificado crecimiento poblacional, según Segeplan, entidad que además determinó que un aproximado del 42 por ciento de sus centros poblados se encuentra bajo amenazas de deslizamiento, según informe de Conred. 

Esta falta de ordenamiento territorial, comienza desde que los poblados surgen, sin mayor o ninguna traza urbana, indica la arquitecta Amanda Morán, del Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Universidad de San Carlos (CEUR). A estos se suman procesos no regulados de crecimiento, como en la mayoría de ciudades en el país. “Van creciendo conforme se ocupan”, explica.

Considera que este desorden se origina por la debilidad regulatoria y autonomía municipal, en donde una vez legalizada la propiedad, se carece de una delimitación de calles y áreas verdes, por citar algunos espacios. Por otro lado, las municipalidades no permiten que el gobierno pueda regular dichas áreas, pero estas tampoco tienen planes ni regulaciones.