Martes 17 DE Septiembre DE 2019
Domingo

Los guardianes de la Biosfera Maya solicitan renovar nueve concesiones

Más de 24 mil personas están a cargo de 500 mil hectáreas de bosque húmedo. Las comunidades mantienen un proceso comercial y de protección a la naturaleza.

Fecha de publicación: 18-08-19
La línea de adyacencia divide el territorio entre Guatemala y Belice. Aquí se puede observar el bosque conservado por la unidad de manejo de Yaloch, Sociedad Civil El Esfuerzo, Melchor de Mencos, Petén. La deforestación amenaza el bosque protegido por la frontera agrícola de Belice.
Por: Evelin Vásquez / elperiódico

Una línea delgada divide el bosque de la Reserva de la Biosfera Maya (RBM). Un territorio verde con altos árboles y una pradera extensa para la agricultura y ganadería marcan la diferencia. 

La Reserva abarca 2.1 millones de hectáreas (ha) de bosque que se extiende por México, Guatemala y Belice. Aquí se encuentra una diversidad de animales salvajes, vegetación y sitios arqueológicos que marcan la historia de la civilización.

Alrededor de 500 mujeres pertenecen a las concesiones en Acofop. Ellas representan a sus organizaciones a nivel nacional e internacional y dirigen los proyectos productivos de la comercialización de xate para la exportación. Además de la producción de pimienta, semilla de Ramón y el desarrollo del turismo comunitario en sus localidades.

 

Puerto Arturo es un refugio de vida silvestre en Carmelitas, San Andrés, Petén. A esta área no ingresan turistas. Se prevé que se convierta en un Centro de Investigación para la Reserva de la Biosfera Maya.

A 552 kilómetros de la Ciudad de Guatemala hacia el norte del país están ubicadas nueve concesiones de la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (Acofop), quienes están a cargo de la preservación del bosque húmedo petenero, bajo un modelo forestal comunitario con gestión económica, social y ambiental. 

Entre caminos de terracería en mal estado, sin pertenencia territorial, casas de adobe y poco acceso a servicios básicos, más de 4 mil 600 familias están a cargo de 500 mil ha. “Nunca creyeron que las comunidades podíamos manejar el bosque de forma sostenible, organizarnos y compartir en el control del territorio”, manifiesta Marcedonio Cortave, director ejecutivo. 

Este territorio promueve agricultura de productos no tradicionales, la tala de árboles controlada y el turismo sostenible. Las concesiones exportan palma de xate, nuez de ramón, pimienta y apicultura. Además mantienen un modelo de corte de madera de 25 a 30 años. 

 El coordinador del área de desarrollo de capacidades de Acofop, Erick Cuéllar, explicó que no ha sido un trabajo fácil trasladarse de una economía tradicional a una circular donde se pueda vivir del bosque por medio de su conservación. Sin embargo, los comunitarios se convirtieron en forestales, técnicos y empresarios. 

“Muchos de los socios se dedicaban a la agricultura y venían con la idea de botar el bosque y dedicarse a sembrar maíz o a la ganadería, pero en el proceso se logró cambiar”, expresa Cuéllar.

Patrimonio

Las concesiones comenzaron en 1990 a partir de la creación de la Reserva de la Biosfera Maya. Desde acá han tenido que afrontar delincuencia, tala ilegal, narcotráfico y narcoganadería. 

No obstante, el  modelo ha logrado establecer un sistema de gobernabilidad en el territorio con una alianza entre pobladores, Estado y organizaciones internacionales. Además se llevó un cambio cultural al garantizar la participación de jóvenes y mujeres para que puedan obtener mejoras salariales.

El sistema forestal comunitario se basa en un aprovechamiento sostenible del bosque que no deja atrás el rescate de especies en peligro de extinción, la reducción del índice de deforestación y el control y manejo de incendios forestales. Asimismo, se creó el proyecto Guatecarbon para disminuir las emisiones de dióxido de carbono. 

Modelo para la Amazonia

Durante julio, funcionarios públicos, dirigentes de entidades de conservación forestal, agricultores, ingenieros y líderes de asociaciones de Brasil, Colombia y Perú visitaron tres de las nueve concesiones comunitarias para verificar el proceso organizativo local y poder replicarlo. 

El director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), Rodrigo Botero, explicó que Petén es una referencia para la Amazonia por utilizar un modelo comercial, productivo y de diversificación exitoso. “En 25 años las concesiones cambiaron sus prácticas cotidianas y marcaron la diferencia con un modelo de gobernanza estable”, enfatizó. 

Pero conseguir la estabilidad no fue fácil, enfatiza Botero. Petén estuvo inmerso en las consecuencias del conflicto armado interno, se mantuvo una fricción entre las comunidades y la llegada del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap). Así también la apropiación territorial por el narcotráfico, gobiernos locales cooptados, presencia militar y un aparato económico inmerso en la corrupción.

Varias de las comunidades viven dentro de la Reserva de la Biosfera Maya, estas no fueron desalojadas porque el gobierno reconoció su pertenencia histórica. Sin embargo, la tierra no les pertenece y se exponen a falta de infraestructura vial, de viviendas y servicios básicos como agua, saneamiento y salud. Las construcciones se mantienen de adobe y lámina. Al concluir las concesiones el mayor temor es que los retiren.

Las mujeres tienen incidencia

El modelo comunitario forestal de Petén hizo un cambio cultural al coordinar junto a las mujeres de las comunidades el manejo de la comercialización de la palma de xate, pimienta, semilla de ramón y el desarrollo del turismo. 

Son 481 las socias de Acofop. La red de mujeres representa a sus organizaciones a nivel nacional e internacional. Parte del compromiso constante son las capacitaciones en liderazgo y fortalecimiento de habilidades. Dominga Boj, administradora de la bodega de xate en Uaxactún, Petén, explicó que son ellas las encargadas de hacer un control de calidad y seleccionar las mejores hojas, sin hongos y cortes. 

Boj dirige las operaciones de forma manual. La mayoría de las mujeres no tuvieron acceso a la educación o llegaron a tercero primaria. “Ahora tenemos un tema de género, en el que nosotras valemos. Poseemos los mismos derechos y obligaciones que antes no teníamos, solo los hombres”, argumentó. Las mujeres acceden a salarios arriba del mínimo, seguro social y educación. 

Plan de éxito

La exportación de xate se hace principalmente hacia Estados Unidos para la elaboración de arreglos florales. Boj expresó que se envían 400 paquetes semanales. Cada uno posee 600 palmas que varía por tamaño entre jade, regular o cola de pescado. El costo de venta oscila entre US$12.25 a US$14.50 por paquete. 

La calidad del mercado en Acofop fue liderado por la adquisición de certificaciones internacionales. El Consejo de Administración Forestal (FSC, por sus siglas en inglés) otorgó  tres certificaciones que le da al negocio un valor agregado. Conap tutela y otorga las licencias de exportación, por lo que las concesiones se rigen bajo este contrato.  

Lideresas 

Otros de los logros es la intervención de las mujeres en la Red de Mujeres de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB) y la Red de Mujeres Salvando Vidas, una alianza trinacional entre México, El Salvador y Guatemala.

Andrew Davis, investigador principal del Programa Regional de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente (Prisma), expresó que las comunidades han integrado un modelo de vida sostenible en el que son parte las lideresas  siendo eje central del progreso.

Bosques podrían perderse

Uno de los peligros a mediano plazo es la desaparición de dos de las nueve concesiones que reúne la Acofop. El contrato entre Conap y las comunidades se extiende por 25 años, en 2022 finalizará el convenio de los territorios de Melchor de Mencos y Carmelita. Entre desconsuelo y poca armonía del gobierno municipal y central, los pobladores se mantienen intranquilos de que el acuerdo no se prorrogue. Cada comunidad genera entre US$8 a US$10 millones anualmente. Los recursos se dirigen a salarios, infraestructura, educación, salud, vigilancia, preservación forestal y control de incendios. Hasta la fecha se desconoce cuál será el destino de la Reserva de la Biosfera Maya.