Domingo 13 DE Octubre DE 2019
Domingo

Genio y figura

Fecha de publicación: 07-07-19
Por: Jaime Barrios Carrillo

Había pensado titular esta columna El principio del fin, pero decidí reservarme pronósticos definitivos y, en cambio, perfilar a un mandatario que ha sido congruente solo consigo mismo y su grupo, poniendo los intereses de la nación guatemalteca a un lado. No pocas veces los pisoteó. Ha mostrado con creces su incapacidad absoluta como estadista, el peor gobierno de la era democrática. Le quedan, afortunadamente, pocos meses, sin embargo estaría dando ahora, con la anunciada compra de dos aviones por 28 millones de dólares en Argentina, un paso insólito e inesperado que tendría consecuencias nefastas para la gobernabilidad y el buen manejo de las finanzas del país. En pocas palabras: sería una irresponsabilidad mayúscula.

Muchas preguntas me vinieron a la mente en la medida que seguía los acontecimientos en torno a la cuestionada compra. ¿Obedece a un plan de la Juntita para arrancar la última gran coima al erario nacional? Tratándose de lucha contra el narcotráfico, ¿Informó o consultó Jimmy a la contraparte natural llamada DEA? ¿Estará vinculado al negocio el propio presidente argentino que lo anunció a toda pompa como una gran éxito cuando en Guatemala el presidente en funciones lo niega? Recordemos que este tipo de aviones no ha podido venderlos Argentina a nadie en 40 años. ¿Por qué lo niega el presidente en funciones Cabrera? ¿Quién es el que miente?

Todo comenzó como una visita oficial, extemporánea y sin razón, que poco a poco se fue develando que era un viaje de negocios. En Guatemala, Jimmy sacaba al Ejército el 30 de junio en una costosa parafernalia que buscaba impactar a la población y crear una imagen de poder. La noticia del negocio de los aviones se fue filtrando, aunque el gobierno y sus portavoces informaban a cuentagotas. Entre otras cosas, la compra de un barco militar en Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo, por 90 millones de quetzales, para combatir el narcotráfico.

Resulta grave comprometer recursos sin tener presupuesto. Es demasiado 400 millones de quetzales cuando al actual gobierno le quedan solo meses. El dinero comprometido es evidentemente lesivo para el Estado, ya que deberán entonces hacerse transferencias de rubros como salud, educación, cultura, etcétera.  Cuando la desnutrición ha alcanzado niveles desorbitados, especialmente la infantil, y cuando los servicios de salud están por los suelos, realizar estas transferencias resultarían criminales. 

Hay actualmente más gente pobre y en extrema pobreza, porque el gobierno de Morales no solo aceleró la crisis con la turbia política de defender el aparato de corrupción, sino que también su deplorable gestión ha aumentado los problemas nacionales. En definitiva, podemos afirmar que corrupción y pobreza son dos caras de la misma moneda, donde un gobierno y un Congreso coaligados han evidenciado con creces que en vez de gobernar y legislar se dedicaron en estos cuatro terribles años a tratar de desarticular la lucha contra la corrupción e hicieron retroceder al país muchos años en materia judicial, social y cultural.

Hace un par de meses fue detenido en Estados Unidos el candidato presidencial de la UCN, Mario Estrada, acusado por la DEA por narcotráfico y otros delitos. Acusaciones gravísimas que comenzaron en Miami en un tribunal local y se trasladaron ahora a Nueva York a un tribunal federal. ¿Qué fue lo que hablaron Mario Estrada y Jimmy Morales cuando el presidente visitó al primero en su mansión en Jalapa para comer gallina en crema con loroco? ¿Hasta dónde está el gobierno relacionado o conectado con el narcotráfico?  El tiempo pronto lo dirá.

Durante el último año, el narcotráfico ha aumentado tremendamente en Guatemala. Aviones que aterrizan y descargan la cocaína proveniente de Colombia, sin que las autoridades hagan o puedan hacer algo. Con anterioridad había dicho Jimmy que su ejército bajaba aviones narcotraficantes usando camiones viejos. De todas maneras, se han oído advertencias y críticas desde muchas partes del mundo, de Estados Unidos a Alemania. Internacionalmente se habla cada vez más de Guatemala como Narcoestado. Al mismo tiempo se ha sabido que los costosos radares no han funcionado como deberían y se está investigando esta situación. ¿Por qué entonces de pronto viajar a Argentina y comprar aviones de dudosa eficacia, falta de repuestos incluidos? Sería demasiado dinero pagado por los contribuyentes, reduciéndolo de otros rubros más importantes.

Las funciones del Ejército han sido pervertidas por el actual gobierno. La principal es cuidar fronteras para garantizar la soberanía y la integridad nacional. Pero resulta que las fronteras están abiertas, son coladeros para el narcotráfico, el tráfico de personas, el contrabando, el tráfico ilegal de maderas y el robo y exportación ilegal de arqueológicas. En su lugar, Jimmy ha pretendido poner al Ejército a hacer pupitres y reparar carreteras (comprando maquinaria por gigantescas cantidades).

Continúa sin aclararse la situación del financiamiento ilícito, del cual el presidente hasta ahora ha sido blindado y protegido por un Congreso escandalosamente corrupto. ¿Cuánto dinero procede del narcotráfico y/o del crimen organizado?

La denunciada compra de los aviones ha pasado por un proceso de especulación, desinformación y ocultamiento que sobrepasan lo antes visto. Se le ha ocultado a la ciudadanía, desde el principio, las verdaderas intenciones que tendría esta compra espuria. 

El presidente sigue siendo el principal operador de un aparato que actúa en la penumbra del anonimato, a veces se le denomina la Juntita, para defender el sistema de corrupción estructural y sellar la impunidad más infame. La falta de transparencia se une a la inescrupulosa acción de las formas falaces de comunicación: retórica contradictoria e inconsecuente, acorde a la manera de pensar, sentir y actuar de las estructuras corruptas enquistadas en el Estado que ahora se quitan la máscara.  

Con poses evangélicas de ungido de Dios, a veces vestido de militar, otras de bombero que no apaga fuegos, Jimmy Morales ha dado pasos sombríos para reconstruir el aparato de corrupción y mantener el estado de impunidad. Volviendo al militarismo de la peor calaña Jimmy ha levantado de nuevo los antiguos métodos del autoritarismo, ahora mezclado con ardides de desinformación y mentiras, usando net centers y pagando carísimos cabildeos.

Todo lo anterior indigna. Debe indignar. Guatemala no debe  retroceder. Nos estamos jugando el futuro de las futuras generaciones. Se arriesga la situación de millones de ciudadanos que no encuentran trabajo ni ven un horizonte posible para su situación de pobreza. En estas circunstancias la corrupción resulta abominable. El gobierno de Jimmy también.

Morales viaja a gastar con una cartera ajena y de la cual no tiene tampoco control. Lo hace meses antes de terminar su mandato y a pocas semanas de la segunda ronda de elecciones presidenciales. Deja tras de sí un país devastado por el hambre, la mala salud, las carreteras en mal estado, la infancia maltratada y desnutrida, y un problema de migración forzada que solo ha recibido la indiferencia del gobierno que ha preferido, casi una traición, plegarse las políticas migratorias represivas del presidente Trump. Si esta compra en verdad resulta siendo una acción de Jimmy e intenta concretarla, sería en este sentido el Jimmy de siempre, genio y figura.

Pero, ¿Lograría hacerse de las suyas? No puedo precisar si estamos viendo el principio del fin de Jimmy. No me refiero al fin normal que sería el 14 de enero cuando tenga que entregar la banda presidencial al candidato que resulte ganador en la segunda vuelta. Sino a la posible pérdida de antejuicio y a un eventual enjuiciamiento que podría terminar muy mal para el presidente. Además, ¿qué será lo que al final entregará su amigo Mario Estrada en los tribunales de Estados Unidos? En todo caso, no habrá democracia sobre la base de la corrupción estructural. Combatir la corrupción y disminuirla es una necesidad histórica para salir del subdesarrollo.