Viernes 18 DE Octubre DE 2019
Domingo

Los olvidados del volcán

Alrededor de 75 personas que quedaron sin familia por la tragedia del volcán de Fuego, demandan al gobierno no quedar excluidos de la asistencia monetaria otorgada.

Fecha de publicación: 02-06-19
Varias de las personas que no fueron beneficiadas se fueron de los albergues, en algunos casos para sanar las quemaduras, otras por estar más cerca de sus trabajos.
Por: Ana Lucía González

La mirada de Hilario López se transforma en dolor cuando retrocede en los momentos de angustia vividos hace un año con la tragedia del volcán de Fuego. No olvida la impotencia de tener que arrancar la moto y dejar a su esposa que se negó a salir de casa por esperar a la hija y decide acelerar para salvar a la hija mayor y su nieta, que apresuraban el paso por el callejón de San Miguel Los Lotes, en tanto la ceniza hirviente avanzaba sin tregua.

Aquel fatídico 3 de junio de 2018, Hilario perdió a su esposa e hija. “Recordar es doloroso, uno no quisiera que a nadie le pasara, pero hay que resignarse y tener paciencia porque un día Dios nos va a recompensar”, afirma.

El caso de don Hilario, de 52 años, forma parte del grupo de personas, unas 75, que no fueron beneficiadas por el Bono de Reactivación Económica (Decreto 15-2018) que aportó el gobierno a las más de 1,900 familias víctimas del volcán, consistente en Q3 mil 500 mensuales por un periodo de diez meses, según listado.

Son parte de los damnificados que no fueron priorizados dentro del programa del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) debido a que, al perder a su núcleo familiar quedaron solos. Son los viudos, madres solteras y personas de la tercera edad quienes, debido a la mala organización en la elaboración de listados por parte el Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode) y la asistencia gubernamental, quedaron excluidos de la ayuda por no integrar una estructura familiar. Son los olvidados de la tragedia.

En una reunión sostenida el pasado 24 de mayo en finca La Industria, Escuintla; los afectados demandaron a las autoridades que no los dejen fuera de la ayuda económica. El diputado por Escuintla, José Domingo Trejo y el ministro de Desarrollo Social, Carlos Monge, escucharon a los presentes y prometieron ver la forma de corregir este lapsus legislativo, aunque no se fijaron plazos para solventarlo.

Rehacer su vida

Norma Ascón tiene 33 años y trabaja como cocinera en Ciudad Vieja. Luego de la tragedia, le tocó atender a su madre que quedó con quemaduras por los flujos piroclásticos. Cuenta que perdió a su padre, que sigue desaparecido, y a 33 personas de su núcleo familiar.

Al igual que varias de las familias afectadas, Norma no pudo quedarse en un albergue pues para entonces tenía dos prioridades: cuidar a su madre en el hospital y buscar los cuerpos de sus hermanos que fallecieron con la erupción. “Estoy separada de mi esposo y vine con mi madre a casa de los abuelos en Ciudad Vieja porque ella no aguantaba sus quemaduras con el calor de Escuintla”, dice. “Faltó gente, por lo que pido se dé prioridad a las personas mayores y a los viudos que ya no consiguen trabajo, lo necesitan”.

Norma Ascón pide que se le dé prioridad a las personas mayores.

Catalina Chocop, de 67 años, tampoco salió beneficiada con el bono al quedar viuda. Es madre de ocho hijos, pero ya solo su hijo Néstor Acajabón vive con ella. “No entiendo por qué el Cocode dijo que el dinero no sale a las personas que están solas”, lamenta.

Néstor Acajabón pide que reconozcan ayuda económica para su mamá, Catalina Chocop, de 67 años.

Doña Imelda Egidia García, de 63 años, llegó a la reunión en silla de ruedas. Cuenta que sufrió un derrame dos meses después de la tragedia “por el susto”. Ella y sus cuatro hijas se trasladaron a vivir a San Miguel Dueñas, pues quedaba más cerca del trabajo de ellas en La Antigua Guatemala. Los recuerdos de aquel 3 de junio son de mucho dolor. Especialmente viene a su memoria cuando la lava se les venía encima estando ella en el callejón con su nieto y los carros no les paraban para subirse en ellos. Perdió a 28 familiares. “Aunque sea huesitos, los recuperamos a todos, bendito sea Dios quien nos ha dado paciencia”, dice.

Imelda Egidia García sufrió un derrame. Ahora vive con sus hijas en San Miguel Dueñas.

Don Hilario López vivió durante 20 años en Los Lotes, ahora rehace su vida junto con su hija y nieta de seis años. Trabaja como supervisor de transporte en un ingenio y espera la casa que recibirá del gobierno. Demanda el incentivo económico puesto que se quedó a cargo de su hija y nieta. La pequeña estuvo varios días hospitalizada por neumonía debido a la ceniza que inhaló por la erupción del volcán.

Hilario López perdió a su esposa e hija. No quedó solo, está a cargo de su hija y nieta.

A los 68 años, Macedonia García luce cansada. Afirma que vivió durante 55 años en el lote 72. Perdió a unos 30 familiares y todos sus bienes. Estuvo albergada durante dos meses con unas religiosas en La Antigua Guatemala, pero cumplido ese tiempo le dijeron que era momento de irse. Ahora vive con su hijo en la aldea San Felipe. Sabe que a su edad es difícil que le den trabajo, por lo que espera sea beneficiada con el bono tan pronto sea posible.

A los 68 años, Macedonia García sabe que es difícil encontrar trabajo, por eso pide el beneficio del bono económico.

Sofía Letona, miembro de la asociación Antigua al Rescate, muestra un listado de 1,975 personas de distintas comunidades que resultaron beneficiadas con la asistencia económica. Los de San Miguel Los Lotes son 228 personas. Señala que esta comunidad debió tener prioridad, pues perdió absolutamente todo. Atribuye esta situación al desorden que se manejó desde el principio por parte de Cocodes y autoridades de gobierno. “Hubo gente evacuada que pidió regresar, gastos innecesarios, gente que no perdió nada que recibió dinero”, afirma.

De acuerdo con su experiencia apoyando durante meses a los damnificados, faltó mejorar los sistemas de control y verificación. Opina que se debió aclarar desde el principio que la ayuda era solo para núcleos familiares y no para las personas individuales. “Se debe investigar para detectar anomalías para quienes quieren pasarse de listos”.

Enmiendas y promesas

Domingo Trejo, diputado de FCN-Nación, ofreció gestionar ante los comunitarios la modificación del Decreto 15-2018 para incluir a las personas viudas y de la tercera edad, aunque no habló de fechas. Resaltó que debido a la transparencia de esta gestión, se apegaron totalmente a lo redactado en la publicación.

Los participantes en la reunión de finca La Industria informaron que pagaron al Cocode Q400 para declaraciones juradas con abogado a fin de poder ser beneficiados con la asistencia monetaria.

El ministro de Desarrollo Social, Carlos Monge, solicitó la ayuda del diputado Trejo para enmendar este decreto, pero si no se lograra por la vía legislativa, ofreció gestionar un segundo mecanismo que permita que todos salgan beneficiados.

Sin embargo, hizo conciencia en los comunitarios que conoce de casos donde se complica cuando las familias se han separado y cada uno busca ser el beneficiario, de manera que reciben doble bono, lo cual les causaría problemas legales. Ofreció que de momento se va a levantar una nueva base de datos, cruzando con la información entregada por el Cocode para manejar la información con transparencia.

Recordó además que el Mides también entregó en diciembre un Bono de Asistencia Social Económica Temporal para 1,655 familias de Escuintla y Sacatepéquez consistente en un único pago de Q3 mil para cubrir sus necesidades inmediatas. “Ustedes lo merecen, esperamos poder cumplir lo más pronto posible”, aseguró.

Listados son una incógnita

Tony Santos, presidente del Cocode de San Miguel Los Lotes, organizó la reunión con la participación de funcionarios y comunitarios, en el afán de que nadie se quede sin el beneficio. “Estamos luchando para que todos puedan recibir el bono”, afirma.

Santos cabildea para que se pueda replantear el Decreto 15-2018, aunque considera que “no es cierto que quedaran excluidos, más bien nunca se pensó en estos casos, hay que aclarar la situación para evitar inconvenientes”.

Los representantes no beneficiados han pagado Q400 cada uno a los miembros del Cocode para que un abogado elabore declaraciones juradas para aclarar su situación. Todos dijeron desconocer quién era el profesional a cargo de sus respectivos expedientes, en tanto que Santos se negó a mostrar el listado de demandantes, aduciendo que el documento se puede solicitar a cualquier institución.

Varios de los presentes se quejaron de que los miembros del Cocode no actúan con transparencia. Señalaron a Santos de incluir en este listado a familiares y novia, además del beneficio de la vivienda; en tanto otros afirmaron que no suele dar información cuando se le solicita ni responde las llamadas por teléfono.

“Tony era nuestro vecino, pensamos que nos tomaría en cuenta”, asegura una señora. “El Cocode está haciendo injusticias, se queja una madre soltera que prefiere no ser citada. Alega que Santos está tramitando hasta diez casas para su gente”.