Martes 24 DE Septiembre DE 2019
Domingo

Desde la frustración

Fecha de publicación: 19-05-19
Por: César A. García E.

Me ha gustado vivir siempre, en la sencilla y la grata compañía de mis sueños; sus formas simples, trazadas, reiteradas, me llevan –indefectiblemente– a la paz afable y añorada. Me gusta lo mismo… desde siempre: la gente franca, los sentimientos ciertos, la calidez del abrazo sincero y todo aquel sustento sano y fuerte que nos hacen sentir –ilusamente– hasta a veces, hasta exentos de la muerte.

Me gusta el olor de la poesía, disfruto de la creatividad, el fruto honrado, del trabajo genuino, consistente y esforzado. Me encanta no notar, cuando los días… transcurren quejumbrosos y aquel tiempo, en el que lejos del hastío, del fastidio de las noticias malas, podemos observarlo todo… absorto, agradecido y extasiado, para concluir una jornada hermosa, con el cansancio incomparable y pleno, de la conciencia en paz, no exacerbada.

Valorar a la gente que queremos, dar un poco a quien lo necesite, demostrar siempre mis sentimientos, mis carencias, convicciones y creencias, evidenciar el timo reiterado que nos convierte en cínicos muy agrios, nos invade de atormentantes redes y nos somete al plural fastidio.

Alejarme del mundo real; aquel de la lucha destructiva por la estupidez y la incoherencia, el mendigo de reconocimientos, el popular virtual que –entre “las redes”– donde pulula el moral y el animal, en su demencia inventa, calumnia y arremete, le gusta difamar, insulta y mata, inventa mil historias… arremete. Contra el valor de los que, si lo tienen, contra el pudor de quien, por convicción, ha luchado en la vida sin ambages, sin doble ánimo y con total pasión.

Escaparme de la triste realidad, en donde el lambiscón es admirado, en la cual es el relativista, el que tiene el control y el añorado. La realidad que dejó atrás lo sano, la honestidad que fue casi proscrita y cedió su lugar a la incongruencia, al chantaje moral, a la impaciencia. A la ansiedad torcida por dinero, a la venta de escrúpulos, al chantaje, a la “noticia” orquestada –por lo espurio– al interés pagado con ultrajes. A “impolutos” que son los responsables, de haber parido un sistema despreciable, a “analistas” que se visten de “artistas”, para convertir el circo en la primicia, manipulados por quien les financia, les da el guion y quien les acaricia.

Alejarme quisiera –y no se puede– del país de la saña y la tristeza, de la tierra regada diariamente, con sangre de infelices e inocentes… la tierra del impudor y la destreza de quienes –a sus anchas sin pereza– procrean injusticias y pobreza. El país del votante, perdido en su ignorancia y expectante, esperando de la farsa la virtud, esperando de la lacra protegida, por antejuicios, argucias y mordidas, el cumplimiento de promesas… pulcritud.

Quisiera no notar –pero lo hago– el doble estándar de quien “odia” a Sandra; manda memes de ella y la denigra… pero a la vez, espera que ella mande, para poder rendirle culto en su pocilga que es en lo que se convierte aquel palacio, lleno de mil tragedias, y traiciones, colmado de lujuria y desazones. Aquel lugar que el dictador obtuso, erigió lo suficiente grande, para que cupiera –junto a su ego– y el de otros que mucho peores que él… más ignorantes, ladrones descarados, procreados en un burdel… y cortesanos que, se hartarían el país con la pericia, solamente ostentada por marranos.

Me gustaría pensar que –en realidad– hubo lucha, entre los buenos y los malos. Pero eso es necedad; solo hay sociedades de transas, de impresentables y crueles, hay sociedades oscuras entre viles y serviles. Todos están “conectados”, si gana uno pierde el pueblo y si gana otro también, todo es un circo marchito, ausente de la ganancia… de mil infaustas noticias, donde dirige el maldito.

Quisiera –por un momento– pensar que nuestras cortes, procurarían virtud, justicia y rectitud. Pero todo está amañado, es tramoya pestilente ya con los dados cargados. Me gustaría siquiera, pensar que el “Supra Poder”, tamizará a roñosos que ávidos por la riqueza, negocian el padecer de nuestra gente ignorante, nuestros niños desnutridos, nuestros recursos valiosos que si no los quema un grupo, los contamina un mezquino, los depredan sin cuartel… pero ellos solo buscan, otro triste monigote obediente y de oropel. ¿Quién sea? Importa muy poco; “importante” es que obedezca los dictados ominosos.

He aspirado muchos años, porque los pensantes dignos, se despierten del marasmo, nos unamos en esfuerzos que terminen con la roña, el abuso y latrocinio… pero esa aspiración, es quizá la más ilusa que he tenido y descartado; claramente, o estarán muy ocupados, o sus conciencias murieron, o simplemente se alienan por los que realmente mandan, les ordenan, les programan, les informan o demandan.

El país se fue al carajo, la caída es evidente… el circo celebrará, a funestos delincuentes; gente que ya gobernó, gentuza que antes pactó, especie cuyas fachas, hace ver muy elegantes a ratas y cucarachas. Los “medios” validarán, la vergüenza y la charada, la convicción; puede verlo –vilmente– desprestigiada.

Mientras trato de no pensar, en el futuro luctuoso del esforzado y valioso; como lo he hecho siempre –y lo hacemos los honrados– toca trabajar más duro, planear, construir y ordenar… ninguno de estos rateros –hoy vestidos de estadistas– tienen nada para dar… y la gente se pelea por quienes –con sus impuestos– le exigen tribute más… para pagar: sus carritos, sus comidas, sus escoltas, sus placeres, sus mujeres, sus guaros y sus campañas… ¡Vaya si somos idiotas financiando siempre mañas! ¡No al circo!, ¡Voto Nulo! ¡Piénselo!