Viernes 19 DE Abril DE 2019
Domingo

̶T̶r̶a̶i̶d̶o̶r̶e̶s̶ Sobrevivientes, celebramos su vida (Parte I)

Fecha de publicación: 24-03-19
Por: Manolo Vela Castañeda manolo.vela@ibero.mx

En el filo, la novela de Marco Antonio Flores, nos permite adentrarnos en uno de los temas que –considero– son fundamentales para entender la guerra de contrainsurgencia en ciudad de Guatemala: la traición.

La novela está estructurada, de principio a fin, en torno a un personaje: “el tigre”. “El tigre”, fue, en la historia: Carlos Humberto Quinteros García, también conocido como “El hombre lobo”, “Miguel”, o “Comandante Miguel”. Quinteros fue militante del PGT, el Partido Guatemalteco del Trabajo, de donde se aparta, en 1978, para conformar el PGT-PC, Partido Guatemalteco del Trabajo – Partido Comunista, más conocido como PGT COMIL, Comisión Militar. El nombre se explica porque una de las vertientes que dio origen al PGTPC, provenía, precisamente, de la Comisión Militar del PGT. Dentro del PGT, Quinteros hacía parte de la Comisión Militar. El caso de Quinteros ha sido estudiado por el profesor Mariano González: El hombre lobo: una historia de terror de Estado y una traición.

Pasan los años, Quinteros hace parte del PGT-PC, hasta que, a principios de 1983, sale de la organización. Entonces, funda las UMS, Unidades Militares de Solidaridad. Y así es como llegamos al mediodía del domingo 9 de octubre de 1983, cuando, uno de los escuadrones del Ejército, le captura. Quinteros es un personaje odioso, repugnante, más adelante, aquí, les contaré por qué.

La historia que fue la materia prima de En el filo, será próximamente conocida en Militantes clandestinos, el libro del profesor Juan Carlos Vázquez Medeles, que, con el sello editorial de Universidad Iberoamericana, llegará a librerías en 2020.

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En el filo, la novela, fue escrita en 1987, y vio la luz en 1993. Quienes leían la novela quedaban sorprendidos al ver cómo, muchas de las historias que, durante años les habían contado, o habían vivido, sobre diferentes eventos de represión que habían tenido lugar en ciudad de Guatemala, se hallaban allí relatados.

Seis años más tarde, una revelación, iba colocar sobre la mesa la historia detrás de la novela. En mayo de 1999, una bitácora de operaciones de uno de los escuadrones de la muerte del Ejército, que aquí llamaremos: “La bitácora de operaciones del escuadrón de la muerte”, era dado a conocer en ciudad de Guatemala. Me parece que esta forma de llamar al “diario militar” es más precisa, porque nos da una idea de lo que en realidad es: una bitácora, y no simplemente un diario; y, también, de sus autores: un escuadrón del Ejército, y no simplemente militar.

¿Cuál es la relación entre la novela y “La bitácora de operaciones del escuadrón de la muerte”? En las páginas de “La bitácora”, aparecían fragmentos de la tragedia, que se halla contada En el filo. La narrativa literaria había contado antes, lo que ahora, en este documento, se nos develaba con nombres reales, y también pseudónimos, direcciones, fotos, fechas, destinos finales, y, demás lenguaje burocrático, que es propio de los procesos administrativos que un escuadrón de la muerte debía seguir. En el filo y “La bitácora del escuadrón de la muerte”, son dos narrativas, una novelada, y la otra, para cumplir con los procesos administrativos de esa burocracia especializada en la guerra de contrainsurgencia. Leyendo una y otra narrativa, uno puede lanzar conjeturas en torno a tal o cual personaje: como se corresponde el que se halla en “La bitácora”, con el que se relata en En el filo.

Pero, esta vez, la historia rebasó –por mucho– a la ficción. Del contraste entre historia y ficción, quedan grandes historias de sufrimiento, heroísmo, valentía y también de degradación humana, que tuvieron lugar en aquel momento de la historia de Guatemala. En el filo, nos presenta una perspectiva desde la cerradura de una puerta. Esto es algo que abordaremos con más detalle, aquí mismo, más adelante.

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Carlos Humberto Quinteros García, “El tigre”, en En el filo, o, “El hombre lobo”, fue, en el argot de inteligencia, una mina de oro. La punta de una hebra de la cual la inteligencia militar guatemalteca iba, en los meses que siguieron, a tirar y a tirar y a tirar, hasta desbaratar –por completo–, al PGT-PC, la COMIL.

En el filo abre con la captura de Quinteros, y lo que sigue es una cacería de hombres y mujeres, militantes. El relato de En el filo nos lleva de una captura a otra y otra y otra más. Se trata de una lógica que fue explicada con toda claridad por el coronel Mathieu en una de las escenas de La batalla de Argel (1966), la película de Gillo Pontecorvo. El coronel Mathieu, en la película, fue, en la historia real, el general Massu, autor de La verdadera batalla de Argel, un elogio al empleo de la tortura. Aquí nos conectamos con la escuela francesa de contrainsurgencia, tan perfectamente analizada en los trabajos del doctor en historia Marc Drouin.

Pero “El hombre lobo” dio un paso más en esa escalera de degradación humana, y no le bastó delatar, entregar compañeros, instalaciones, casas, dinero, armas, archivos: él mismo pasó a ser parte del escuadrón, participando, con afán, eso lo confirman algunos de los sobrevivientes, en los operativos de captura.

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En el filo, que, como ya vimos, es una novela basada en hechos reales, nos sitúa –con singular maestría– en la Guatemala de los años ochenta. Nos hace escuchar la manera de hablar de nosotros, los guatemaltecos, de imaginar lugares, formas de vestir, carros; pero también, el miedo, ese que se inyecta y llena de frío el alma. En el filo está a la venta en librería Casa del Libro, en Casa de Cervantes: 5a. calle 5-18, zona 1. Continuará…

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