Viernes 24 DE Mayo DE 2019
Domingo

Los “venegualtecos”

Fecha de publicación: 10-03-19
Por: César A. García E.

De un corto tiempo a esta parte –ya con asno Maduro en el poder, no el siniestro Chávez– hay una corriente insulsa, a la que llamo “venegualtecos”. Se trata de guatemaltecos “pensantes y preocupadísimos” por Venezuela que insisten en divulgar, por las decadentes redes sociales, todo tipo de señalamientos, sobre las tropelías de estos infaustos dictadores; como tratando de convencer a quienes estamos convencidos de que las dictaduras son malas… y –en lo personal– condeno, no importa su sesgo, falsa ideología o si se visten de “democracias” (como en nuestro caso). La advertencia, de los “venegualtecos” es –infaltablemente– que, “no permitamos que Guatemala sea otra Venezuela”, creyendo –en medio de su candidez– que mandando WhatsApp, se logra evitarlo, pero además vinculando este fatal destino, a la existencia de la ONU, la CICIG y la persecución criminal de variopintas gentes, la mayoría, parte de la tradición delincuencial que pulula en nuestro mísero país y nos ha traído –de nueva cuenta– a un otro circo electorero, con el llamado –de hipócritas amorales de carrera y por ende falsos contritos– de “defender la democracia” ¿Cuál democracia? me pregunto, notando con desazón, cómo estos apátridas, son alabados por personas buenas que piensan… que piensan.

Bajo estas premisas tan rancias, los “venegualtecos” sugieren que Guatemala está mejor que Venezuela y les entristece e indigna, casi hasta las lágrimas, el drama venezolano de carencia alimentaria, servicios públicos y dificultad de conseguir medicinas y el acceso al agua potable… parecen creer, Guatemala “no tiene esos problemas”. Los “venegualtecos”, viven en su burbuja y no se dan cuenta –ni por un instante– que en su patria está –en términos generales, no particulares– mucho peor que Venezuela e incluso que Cuba. Siendo yo, como lo he demostrado por décadas, un crítico de las dictaduras, debo reconocer, la democracia de Guatemala es en realidad una dictadura –perpetua– cuyos poderes fácticos han permanecido intactos, y hoy –una vez más– sus más lúgubres representantes, poniendo cara de impolutos, se preparan… para mantener el poder. Se trata de gente, por la que nunca hemos votado, pero siempre ha gobernado, es decir, ejercen el más siniestro poder; el carente de responsabilidad y consecuencias, pero además gozan de toda la influencia mediática para hacer profusa propaganda de sus “gestas”, a través de sus merolicos asalariados… los de siempre y algunos de la “new age”.

Guatemala no será Venezuela, por tres sencillas razones: 1- No tiene la riqueza del petróleo, o si la tiene, pero será explotada hasta que el SupraPoder disponga; 2- Los dictadores tras bambalinas no cederán su espacio y ello está más que demostrado, éstos mutan y se transforman; “son” lo que sea necesario: capitalistas, social demócratas, pro transparencia, etcétera … todo es una farsa, claro está; y 3- Seremos pronto, el patio trasero de México, ya ni siquiera de EE. UU. Guatemala, es un territorio que será delegado al control de nuestro vecino próximo del norte. Ello por la prioridad –de EE. UU.– de atajar inmigración; y además de Cuba, Venezuela y Nicaragua, no se harán más concesiones de territorio americano, al poderoso bloque Ruso-Chino. Prueba de ello es que Argentina y Brasil, fueron arrebatadas –literalmente– de esa influencia; recuerden la sentencia Monroe “América para EE. UU.” (ya traducida a la realidad). Realmente lo más sano para el país, sería ahorrarnos las fachosas elecciones y pasar el gobierno, no solo de hecho, sino de derecho, a la residencia del embajador. ¿Qué beneficios trae continuar con el teatro de la soberanía y los poderes del Estado, si todos son un asco de vicios, excesos, disfuncionalidad e ilegalidades?

Note usted la miseria de Guatemala, a través de las cifras del PNUD. Ocupamos el puesto 125 en desarrollo humano; nuestro índice de desarrollo humano, apenas alcanza un 64 por ciento, aunque tenemos regiones –como Alta Verapaz– con apenas el 37 por ciento de IDH y 83 por ciento de personas sin acceso a electricidad. Huehuetenango –también “por la calle de la amargura”– alcanza en promedio apenas, un 40 por ciento de desarrollo humano y siete de cada diez personas no tienen acceso a electricidad. El agua potable es un problema de similar envergadura y las fuentes acuíferas con descendientes y/o están contaminadas.

Note ahora México, en un puesto 77 de desarrollo humano (48 puestos arriba que Guatemala) y un IDH del 76 por ciento. Costa Rica se ubica en el puesto 66 (59 puestos arriba que Guatemala) con un desarrollo humano del 78 por ciento. Por su parte Venezuela, con todo y sus dos perversos dictadores consecutivos, se ubica aún en el puesto 71 en desarrollo humano (54 puestos arriba de Guatemala), con un desarrollo humano del 76 por ciento, es decir doce puntos porcentuales mejor que el guatemalteco. ¿Qué le parece?

Respecto al producto interno bruto per cápita, el guatemalteco es equivalente del 77 por ciento del –alicaído– venezolano, 53 por ciento del de México y 60 por ciento del costarricense. En términos generales, entonces somos más pobres y subdesarrollados –humanamente hablando que es lo más importante– que todas estas naciones. Ninguno de los países referidos, ni ningún otro de Latinoamérica, “ostenta” la vergüenza de mantener sumergida en la desnutrición crónica, a la mitad de sus niños menores de cinco años; en ese indicador, estamos detrás –como lo he repetido muchas veces– hasta de Haití.

Así las cosas, los “venegualtecos” sufren –como la mayoría de nuestros pensantes– de autodestructiva ignorancia, “favorecida” por los medios de comunicación que –también– hacen mucho más alharaca de las tristezas venezolanas que de las propias, cuando es un hecho que nuestra sufrida y pobre Guatemala, hace gala y referencia al precioso vals –con tonos tristes –de Mariano Valverde– denominado “Noche de luna entre ruinas”. Así está nuestra patria: Entre ruinas resultado de las mentiras reiteradas, del circo apestoso, del fraude preconcebido que llamamos elecciones, del concurso de mequetrefes que llenan de desinformación y engaño, las páginas de los diarios y las noticias de la televisión y radio. Colmada de “columnistas y analistas” de moral distraída, haciendo apologías de políticos en contienda ¿Cómo es esto posible?

¿Por qué duele a muchos, más Venezuela que Guatemala? Porque así está determinado por quienes manejan la información global, o al menos la occidental; vea el contenido de CNN y se percatará… esa es “la agenda” que indica a dónde vamos y qué es lo “importante” … Guatemala no lo es. ¿Por qué se autoproclama un visiblemente débil presidente en aquel país y ello es “más legal” –siendo anómalo– que la dictadura a todas luces ilegal? Porque así está determinado por el SupraPoder ¿Por qué en Guatemala se da todo este circo por la “virtud y la democracia”, cuando se sabe el proceso es un fraude y garantiza la dictadura continuada de los mismos? Porque como nación… ni olemos, ni apestamos, y ello lo demuestran claramente los “venegualtecos”, preocupados de ser candiles de la calle… mientras son oscuridad de su casa. ¡Voto Nulo! Por convicción, no puedo refrendar esta porquería. ¡Piénselo!