Domingo 17 DE Febrero DE 2019
Domingo

Naufragios

Fecha de publicación: 13-01-19
Por: Jaime Barrios Carrillo
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Venimos presenciando escenas que parecen tomadas de una película donde se mezclan el terror y lo cómico. Nunca antes se había visto una “conferencia de prensa” tan bochornosa y de barato histrionismo, como la dada por el presidente Jimmy Morales para anunciar el fin definitivo de la CICIG. Jimmy diseñó su presentación como si se tratara de un programa de Moralejas. Pero sobre todo fue una presentación plagada de mentiras y ataques infundados.

Inaudito que presentara como “víctimas” a la familia rusa Bitkov con sentencias dobles de jueces competentes guatemaltecos, o sea el presidente se presentó con convictos de la justicia guatemalteca la cual así pisotea abiertamente. Nunca dijo que los Bitkov cometieron el delito de comprar pasaportes guatemaltecos. ¡Resulta que son nacidos en Taxisco! Mientras en Estados Unidos dos guatemaltecas que entraron con papeles falsos son enjuiciadas y corren el riesgo de 20 años de cárcel y multas de 250 mil dólares.

La CICIG logró formar un extraordinario equipo de investigación criminal, compuesto por experimentados investigadores. Bajo el liderazgo y dinamismo del actual comisionado Velásquez, la CICIG se convirtió en un exitoso instrumento para combatir la corrupción. Lo que menos quiere este “Pacto de corruptos” es que transfieran capacidades y que Guatemala cuente con un Ministerio Público capaz y ético. Sería muy peligroso para los corruptos y para los que quieren llevar a Guatemala hacia atrás, manteniendo los niveles de impunidad. Los hechos han venido a demostrar de que el objetivo no era solo deshacerse del comisionado Iván Velásquez sino de la misma CICIG. Las acciones directas han sido realizadas por el Ministerio de Gobernación y sus nefastos ministro y viceministros, uno de los cuales, Kamilo Rivera, se encuentra prófugo por el caso de asesinato de presos. Este Rivera apareció en la foto con todos los jefes militares respaldando en agosto del año pasado la decisión de Jimmy de sacar a la CICIG en nombre de la soberanía nacional.

La efectividad de la CICIG se calcula judicialmente en un 85 por ciento, lo que es altísimo considerando los niveles históricos de impunidad e ineficacia del Organismo Judicial en Guatemala, un MP falto de recursos y ausente en muchos departamentos e infestados antes de corruptela, algo que se ha ido limpiando y sustancialmente mejorando con la ayuda de la CICIG. Encuestas serias dicen que la CICIG tiene el apoyo de no menos del 70 por ciento y el presidente Morales contaría en cambio solo con un raquítico 14 por ciento de aprobación.

Pero lo que está en juego no es el prestigio de Jimmy, lo ha perdido para siempre. Es un presidente necesario para los oscuros intereses de las mafias que lo manejan como títere. Estamos presenciando el desmoronamiento de la República, es decir sus instituciones básicas: Congreso, Ejecutivo y Poder Judicial. En otras palabras se manifiesta la duda válida de la misma viabilidad del país. ¿Es posible salvar a Guatemala de esta caída institucional provocada por un mandatario inexperto con ínfulas autoritarias?  

Se trata del hundimiento de la democracia. También de la credibilidad de una institución máxima por su esencia de representación democrática: el Congreso. No son todos los diputados pero si hay una buena cantidad de gánsteres, de exkaibiles prepotentes e ignorantes y de mafiosos sin escrúpulos.

Por otra parte, se ha venido a mostrar la participación de muchos militares en corrupción y delitos como narcotráfico, parricidio, tráfico de influencias y contactos con el crimen organizado, en especial con las maras. Sin olvidar los bonos militares y el caso de corrupción en la llamada Industria Militar. La CICIG ha sido la organización que se los ha impedido, que los ha acorralado y evidenciado judicial y públicamente.

La vieja clase política de corruptos y ladrones está en ofensiva contra el sistema judicial y la democracia, por medio de un presidente sin capacidades ni escrúpulos. Jimmy Morales ha saltado al abismo, los antes señalados delitos de financiamiento ilícito se quedan cortos con las violaciones constitucionales que ahora ha cometido. Su ceguera inmediatista y su arrogancia no le permiten ver la realidad a más largo plazo. Tarde o temprano será juzgado. Los daños que ha hecho, que han hecho los del “Pacto de corruptos” a la República son enormes.

El naufragio de las instituciones provocado por la clase política en el poder ha llegado a un grado de caos e ineficacia. De confrontación institucional nunca antes visto. La diferencia entre democracia y un régimen autoritario es el funcionamiento de un sistema de pesos y contrapesos. Nadie tiene el poder absoluto. Las decisiones pueden discutirse, apelarse e incluso usar el amparo. Cuando se elimina lo anterior tenemos al autoritarismo gobernando. Lo más grave es cuando se politiza la justicia, es decir y en concreto: se utilizan recursos espurios como válidos para anular resoluciones de las cortes, que es lo que estamos viendo con las actuaciones del Ejecutivo contra la Corte de Constitucionalidad. El presidente Morales al ordenar a la Procuraduría General de la Nación la denuncia de tres magistrados de la Corte Constitucional comete un acto antidemocrático e insensato. Como es también insólita la acción de la Corte Suprema de Justicia de dar trámite a la denuncia de los llamados “Dignatarios de la nación”, organización con serias disputas internas, financiada además por este Congreso corrupto para la misión de combatir a la Corte de Constitucionalidad.

También son muy negativos los ataques al Ministerio Público por parte de la Dirección General de Aeronáutica Civil. Constituye una alarma roja el hecho de que aprovechen para sacar al Ministerio Público del aeropuerto, lo que debilita el control del narcotráfico y el lavado de dinero. Una verdadera obstrucción de la justicia.

¿Cuándo se nos fue el país al despeñadero? Todos los indicadores de desarrollo humano muestran claramente las serias deficiencias sociales: desnutrición, la educación en franca caída libre, inseguridad, violencia brutal de género, linchamientos, infancia afectada, desempleo, fuga de capital y de manera patente la corrupción como forma de gobierno. Con la firma de la Paz en 1996 se hizo una apuesta histórica por la resolución de nuestras deficiencias. Políticamente se construiría un Estado democrático, no uno cooptado por las mafias, controlado por la elite económica más poderosa y monopólica, estructurado en una base autoritaria con fuerzas de seguridad plegadas. La apuesta por la paz no ha triunfado sino en cambio la preeminencia de los poderes ocultos que manejan el Estado con fines aviesos. Están logrando lamentablemente la consolidación estructural de la impunidad, así también asegurando la proliferación de la pobreza al lado de la concentración de la riqueza en pocas manos. La clase media se ha  empobrecido y no entiende lo que pasa y lo que debería hacer. El pequeño y mediano empresario sufre la competencia desleal del oligopolio. En una visión objetiva del país resaltan los rasgos bárbaros de la corrupción gubernamental, el saqueo de los recursos naturales renovables y no renovables, el robo del patrimonio y la destrucción del mismo.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina. El “Pacto de corruptos” a través de su portavoz Jimmy Morales ha dejado entrever que no ven con comodidad los comicios. Jimmy Morales ha repetido la palabra “injerencia” para deslegitimar al Tribunal Supremo Electoral. Será una justa electoral llevada a cabo en un marco de resquebrajamiento de las instituciones básicas del Estado. Con los peligros anunciados de que el “Pacto de corruptos” intente no solo deslegitimarlas sino anularlas de alguna manera. Sería el último clavo al ataúd de la democracia que “la Juntita”, el CACIF, los militares y las mafias conjuntamente han elaborado. Sin olvidar desde luego a otros personajes antiCICIG como el hoy preso “el Taquero”, condenado por múltiples asesinatos, o el capitán Byron Lima, ferviente antiCICIG hasta su muerte violenta en prisión sin olvidar a los amigos favoritos de Jimmy como el narco alcalde “Tres quiebres” que con su extravagante apelativo nos recuerda el naufragio de los tres poderes del Estado.

 

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