Viernes 26 DE Abril DE 2019
Domingo

La era de Trump y Pelosi podría provocar crisis en Washington

El presidente republicano tendrá que lidiar con la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, si quiere mejorar lo que ha sido hasta el momento una corta lista de logros legislativos.

Fecha de publicación: 06-01-19
Pelosi deja la Casa Blanca tras sostener una reunión con Trump sobre el cierre parcial del gobierno. Por: Jerome Cartillier/ AFP

Él está en la Casa Blanca. Ella en el Congreso. Los próximos dos años, Donald Trump y Nancy Pelosi tendrán que trabajar juntos, y todo indica que no será fácil.

Pelosi, tercera en la línea de poder después del Presidente y Vicepresidente, tendrá que demostrar que los demócratas están preparados para gobernar y que tienen más que ofrecer que la oposición a Trump ante las elecciones de 2020.

Pero Trump y Pelosi están separados por algo más que su política. Él es un magnate de los bienes raíces de Nueva York y crítico de Washington, al que se refiere como “El Pantano”.

Ella representa al liberal San Francisco en el Congreso y ha pasado más de tres décadas negociando en los corredores del poder del Capitolio.

“Me agrada”, dijo Trump de Pelosi poco después de que ella guiara a los demócratas a una victoria decisiva en la Cámara Baja en las elecciones de mitad de mandato en noviembre.

“¿Puedes creerlo?”, dijo Trump. “Me agrada Nancy Pelosi. Es decir, ella es firme y es inteligente”. “Se merece ser speaker (líder)” de la Cámara, dijo.

La relación de Trump con sus oponentes demócratas ha sido tormentosa desde que asumió el poder y pocos esperan que las cosas cambien ahora que Pelosi tiene el rol de presidenta de la Cámara.

“No creo que él la respete”, dijo Julian Zelizer, un profesor de la Universidad de Princeton.

“Él tiene cierto entendimiento del poder en Washington y de cómo las elecciones de mitad de mandato cambiaron la dinámica”, afirmó  Zelizer. “Si él siente que ella está a la defensiva o vulnerable, desatará su tormenta de Twitter”, dijo.

“Controlar a Trump”

Trump y Pelosi tuvieron un encuentro memorable en la Oficina Oval el mes pasado cuando expresaron sus desacuerdos sobre la demanda del Presidente de que el Congreso proporcione US$5 millardos en financiamiento para un muro en la frontera con México.

En un momento, Pelosi calificó a las amenazas presidenciales de cerrar parcialmente el gobierno federal si no recibía el dinero para el muro como el “shutdown Trump”.

“¿Dijiste Trump?”, disparó un ofendido Trump de vuelta. “Yo lo iba a llamar un Pelosi shutdown”.

Ambos lados han señalado las áreas en donde potencialmente podrían llegar a acuerdos, como modernizar la infraestructura y bajar los precios de los medicamentos con receta. Pero esos momentos podrían ser pocos y distantes entre sí.

“Ocasionalmente ellos podrán unirse y lo harán para impulsar una propuesta de compromiso”, dijo Larry Sabato, politólogo de la Universidad de Virginia. “Pero estas instancias serán relativamente raras”, aseguró. “Trump no puede ser visto como inclinándose ante la voluntad de Pelosi”.

“Y Pelosi generará una revuelta en los rangos de la Cámara si cede ante Trump”, dijo. “Los demócratas fueron elegidos para controlar a Trump y frustrar sus objetivos, punto”.

Pelosi ya ha servido como presidenta de la Cámara con un republicano en la Casa Blanca –George W. Bush– y es la primera mujer en ocupar ese cargo.

Pero el presidente 45o. es muy diferente del 43o. y Pelosi, quien ha hablado con admiración de los Bush, se resiste a compararlos.

“Cuando estás negociando con alguien, tienes que partir de bases sólidas, de algún hecho”, dijo Pelosi a NBC. “Es difícil hacer eso con el Presidente (Trump) porque no respeta la ciencia, la evidencia, la verdad”, dijo Pelosi.  

¿Y cómo reaccionará Trump al ser forzado a negociar con una mujer fuerte?. “No sé si sabe cómo trabajar con mujeres en el poder y con mujeres fuertes”, afirmó Pelosi. “Esperemos lo mejor en ese sentido porque es un nuevo día para muchas personas en el Congreso y en Washington. Y en el país entero”, añadió.

Respetada sí, odiada no

Pelosi ocupa un lugar incuestionable entre los políticos de su generación. Durante el gobierno del demócrata Barack Obama logró conducir la reforma de salud por la Cámara en su difícil tránsito hacia su histórica aprobación en 2010. Quizá por eso, los republicanos la siguen describiendo como la encarnación de sus peores miedos. En una entrevista, Pelosi señaló. “Yo no me siento odiada. Me siento respetada. No me criticarían si no fuera eficaz”. –AFP

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