Jueves 14 DE Noviembre DE 2019
Domingo

Combate a la pobreza o corrupción

Fecha de publicación: 06-01-19
Por: Jaime Barrios Carrillo

“Dios me ha bendecido y me ha dado el privilegio de ser el servidor más grande del país”.
(Jimmy Morales, discurso en Santa Elena Barillas)

La pobreza es causa de gran sufrimiento humano, sobre todo en países como Guatemala. El combate a la pobreza debe ser prioridad número uno del Estado y de la sociedad en su conjunto. El Estado tiene un compromiso mayor, como garante de los derechos humanos. Resaltamos el derecho a la vida, una vida digna con salud, cultura y educación. Durante tres décadas el neoliberalismo ha negado esta responsabilidad del Estado y del bien común, aduciendo que eso es socialismo o estatismo, recetando en su lugar teorías caducas, por ser históricamente infectivas, como el fundamentalismo del mercado y la infectiva teoría del derrame. “Hay que crear riqueza no repartir pobreza”, pregonan. “Estado mínimo y libertad máxima de mercado”, sentencian los ego histéricos. Pero haciendo caso omiso de los monopolios que imposibilitan un verdadero mercado atomizado y el libre juego de oferta y demanda. No quieren controles pero exigen “libertad” para hacer obras públicas en licitaciones viciadas. También combaten abierta o solapadamente a la CICIG.

Durante 36 años de conflicto armado interno los militares ejercieron el poder, en alianza con las elites económicas que corrompieron el Estado. Cooptaron luego las aduanas para enriquecerse. Una situación descubierta y evidenciada por la CICIG en 2015 con el caso llamado La Línea. En verdad, no hubo democracia real durante muchos de los años del conflicto armado, más bien periodos de dictadura militar disfrazada por medio de fraudes electorales a lo Kjell Laugerud. O colaboracionismo a lo Serrano, sin olvidar al presidente rehén Vinicio Cerezo encerrado en estructuras de poder corrupto y contrainsurgente. Hablar de pobreza y el combate de la misma fue estigmatizado como comunismo y sobrevinieron asesinatos, persecución y desapariciones forzadas de ciudadanos que luchaban contra la pobreza de una u otra forma. Fueron asesinados sacerdotes católicos, dirigentes cooperativistas y sindicalistas. Todo en nombre de la soberanía nacional para salvar a Guatemala de una inventada agresión comunista internacional.

Los generales y coroneles se aprovecharon durante el conflicto armado para llenarse las bolsas con dineros públicos. Lo hicieron de manera protegida por la secretividad referida falazmente a la “seguridad nacional”. Así compraron armas en países como Argentina, Brasil y sobre todo Israel en negocios oscuros nunca investigados. Armas que los Estados Unidos les negaban al conocer los norteamericanos la voracidad de estos militares guatemaltecos y la corrupción estructural del Estado. Un General de Brigada tenía entre 3 mil y 3 mil 500 efectivos. Gran parte estaba solo en el papel. Nóminas inexistentes cuyos salarios y costos (tres mil tiempos de comida diarios, uniformes, etcétera) iban a los bolsillos del general y sus próximos allegados. Lo mismo sucedía en las Fuerza Aérea donde los presupuestos de repuestos, combustibles y salarios corrían la misma suerte.

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos lo sabían y ante las violaciones exageradas de los derechos humanos, la ayuda material y económica al Ejército guatemalteco fue reducida al mínimo. Ya se tenía certeza también de la relación con el crimen organizado y el narcotráfico. Mientras tanto el Ejército recurría a las masacres, a las desapariciones y secuestros y ejecuciones extrajudiciales en forma masiva para enfrentar la agitación guerrillera y las acciones esporádicas de quemas de fincas y ejecuciones extrajudiciales que las guerrillas realizaban. No hubo de hecho ninguna gran batalla entre los dos bandos. No hubo prisioneros. Que las guerrillas fueran un peligro real fue siempre un invento. Más bien fue la pesadilla que la dirigencia militar le vendió a los grupos oligárquicos para obtener recursos, incluido el préstamo y uso de aviones privados. La guerra fue un colosal negocio.

Con los Acuerdos de Paz se creyó que la era militar terminaría. Que la corrupción protegida por motivos de seguridad estaba superada. Pero no fue así, a pesar de la reducción de las Fuerzas Armadas durante el periodo del presidente Berger la corrupción militar migró y tomó otras formas, una de estas el ya mencionado caso de La Línea junto a otros como IGSS/Pisa, Agua Mágica de Amatitlán, casos Industria Militar, el de Construcción y Corrupción, para culminar en el caso Pandora donde se señaló por CICIG y el MP al fallecido Álvaro Arzú y sus relaciones con el asesinado convicto capitán Byron Lima.

Resalta el financiamiento ilícito a la política y la “protección” o blindaje prestado por el Congreso al mandatario en lo que se denomina popularmente “Pacto de Corruptos”. El presidente Jimmy Morales fue acusado del delito de financiamiento electoral ilícito y su hijo y hermano están siendo juzgados por corrupción. Habría que agregar el escándalo de los llamados bonos militares con los cuales el presidente recibió ilegalmente cerca de medio millón de quetzales.

Los niveles de pobreza han continuado, obviamente, y alcanzado niveles desesperados. Los indicadores macro sociales son contundentes y muestran que la pobreza no solo se ha expandido sino ha crecido la llamada extrema pobreza. Los miles de migrantes que huyen del país hacia los Estados Unidos son una prueba irrefutable y dramática. Ingenua o maliciosamente, la ultraderecha guatemalteca en el poder ha creído que el presidente Trump por ser republicano de ultraderecha apoya las variantes fascistoides de Guatemala. Trump se preocupa sin embargo solo de los Estados Unidos, desde su muy particular perspectiva. Y a los que cacarean la soberanía nacional de Guatemala les viene realmente del norte la expulsión de 91 mil connacionales deportados en 2018.

La corrupción contribuye a la ineficacia y a la no ejecución total de las obras que pueden a veces ni siquiera iniciarse, aún después de que los dineros del erario público han sido entregados. Un ejemplo ilustrativo es la situación calamitosa de las carreteras, caminos y puentes de Guatemala, la red vial está bastante destruida.

Resulta no solo equivocado sino inmoral, el seguir viendo la situación y la coyuntura con los anteojos oscuros de 21 mil quetzales de Jimmy Morales. Corrupción y pobreza son dos caras de la misma moneda. La pobreza es inversamente proporcional a la democracia: menos pobreza más democracia. El “legado de Jimmy” para la niñez será en cambio más desnutrición, más mortalidad infantil y falta de escuelas sin olvidar a las 43 niñas del Hogar Seguro asesinadas. En salud será el recuerdo de las medicinas pasadas y la situación catastrofal de los hospitales. Jimmy será recordado por sus chistes y bromas de mal gusto (mal comediante, peor político) como cuando dijo que Guatemala daría mano de obra barata para construir el muro de Trump o el muy torpe comentario dirigido dizque a atraer turistas, poco después de la erupción del volcán de Fuego que segó la vida de cientos de guatemaltecos: “¿Usted se ha quemado los pies con arena volcánica? Lo invito, eso no sucede en otros países”. Será tenido como el gobierno que menos hizo por los migrantes y que más hizo por combatir a la justicia para mantener la impunidad. También por su arrebatos de falso profeta cristiano. En una paráfrasis: “Pobrecita Guatemala tan lejos de Dios y tan cerca de Jimmy Morales”.

Entramos a un año electoral con un gobierno empecinado en restaurar el régimen conservador de corrupción y autoritarismo, contrario a un sistema democrático. El gobierno de la Juntita militar pretende eliminar los pesos y contrapesos institucionales. Se intenta también acallar a la prensa independiente y se trabaja conspirativamente para la aprobación de leyes de censura, control cibernético y persecución de ciudadanos que se consideren adversarios o críticos del régimen. El Pacto de Corruptos constituye un peligro enorme para la democracia y el desarrollo del país. Guatemala no aguantará otros cuatro años de ultraderecha, autoritarismo y corrupción.