Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Domingo

“Ortega es un tirano desesperado”: Dora María Téllez, comandante guerrillera nicaragüense

La comandante guerrillera Dora María Téllez ha sido señalada de estar detrás de las protestas que iniciaron en abril pasado. Pero ella lo niega a pesar de que afirma le encantaría que eso fuera cierto. En esta entrevista explica que, a sus 63 años, no le asustan las amenazas del orteguismo pero sí le preocupa que “suelten” a alguien para que mate a algún líder de la protesta cívica y después digan que solo era un simpatizante molesto. Además, dibuja a Daniel Ortega como a un hombre a quien no le importa la vida de los nicaragüenses y solo le preocupan el poder y el dinero.

Fecha de publicación: 12-08-18
OSCAR NAVARRETE > LA PRENSA Por: Eduardo Cruz - Diario La Prensa
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¿Alguna vez pensó volver a vivir en una especie de clandestinidad?

– Nadie en Nicaragua esperó que volviéramos a vivir una dictadura igualita a la de Somoza. Eso es un problema para todos los nicaragüenses y evidentemente los nicaragüenses en general no hemos esperado una dictadura tan sangrienta. El Movimiento Renovador Sandinista, MRS, ha sido muy perseguido por el orteguismo desde hace muchos años. En el año 1998 nos quitaron la personalidad jurídica y otra vez en el año 2008. Toda la vida nos han reprimido. Hemos conocido la represión y las amenazas de este régimen permanentemente.

¿Usted en particular?

– Desde que esto comenzó en abril, ellos desataron una cacería conmigo y una gran campaña, que después se les ha volteado en contra como se les han volteado en contra todas sus mentiras y todas sus cosas. Pero yo creo que los nicaragüenses estamos viviendo una pesadilla cuya responsabilidad completamente es de Daniel Ortega. En tres meses más de 300 muertos, centenares de secuestrados, detenidos, ya casi 200 procesados en el pelotón de fusilamiento judicial de Ortega, desaparecidos, miles de heridos y más de 20 mil nicaragüenses solo en Costa Rica. Eso es una verdadera pesadilla, para cualquiera, porque las familias se separan, las personas tienen duelos tremendos. Hay familias que apenas están en proceso de recuperación y otras están sufriendo.

Usted conoció muy de cerca a Ortega, ¿cómo explica lo que él está haciendo?

– La única explicación que tiene este tipo de cosas son las ambiciones ilimitadas de las personas y la falta de principios. Lo que Ortega está mostrando es que él es un dictador, es un tirano como lo fue Somoza. No ha tenido principios, no tiene apego a la democracia, no tiene apego a las libertades de los nicaragüenses. No tiene apego a nada. Lo único que le ha interesado es crear un gran grupo económico, un gran emporio económico para él y su familia y ejercer un poder ilimitado, completo, con total impunidad. Esta es una persona sin principios cuyo único norte son las ambiciones totales de poder. No le ha importado nada, no le importan las muertes, no le importan los heridos, no le importa nada. Vos tenés a una persona que no tiene ningún escrúpulo.

Se señala que el MRS financia protestas y acaban de hacer una ley contra el financiamiento al terrorismo, ¿cómo ve eso?

– Esa ley contra el terrorismo francamente la veo como un esfuerzo de papel de Daniel Ortega. Y también había una ley de crimen organizado que sirve simplemente para encarcelar a cualquiera, para quitarle propiedades a cualquiera, para atentar contra la economía familiar de cualquier persona. Esa ley de terrorismo es igualita que las leyes de seguridad nacional que tenía Somoza. La ocupan como una ametralladora. Se ponen ahí unos jueces y unos fiscales, que no tienen escrúpulos tampoco, a disparar acusaciones de terrorismo contra cualquier persona. Yo lo veo como un esfuerzo desesperado de Ortega para tratar de acallar la protesta cívica popular. Y lo veo desesperado porque eso no va a tener ninguna utilidad. Él puede llenar las cárceles, va a necesitar un estadio, dos estadios, tres estadios, el estadio nuevo y el estadio viejo para meter a todos los presos que quiera meter y no va a detener la protesta cívica del pueblo. Lo que tenemos ahí es un esfuerzo sin sentido para tratar de detener lo que ya Ortega no puede detener.

Algunos líderes de las protestas ya están siendo enjuiciados.

– Todos esos juicios son ilegales porque han arrancado de una condición ilegal, que es el secuestro. Se ha secuestrado a las personas de sus casas, se les ha sacado sin órdenes de captura, muchos de ellos ni siquiera son presentados sus defensores, las audiencias son privadas y secretas. Actúan como un régimen completamente sin ley ni orden, así que la ley de terrorismo para mí es papel mojado y va a ser papel mojado más adelante cuando todos esos juicios sean totalmente nulos. Lo que sí yo te garantizo es que todos los fiscales, los jueces y los oficiales de policía que están haciendo fila para armar esos juicios, tendrán que entregar cuentas por haber sometido a personas inocentes a la cárcel, porque ahí hay centenares de personas totalmente inocentes, que solamente salieron a protestar, que están siendo acusadas de todo, de todos los crímenes habidos y por haber. Ni siquiera son juicios serios ni se les puede tomar en serio.

¿Cómo ve las entrevistas que Ortega está brindando a medios internacionales?

– Lo veo como desesperación. Vos ves un hombre que se ha mantenido encerrado en su casa en El Carmen, viendo televisión y haciendo lo que le da su gana, que ahora sale desesperado a darle entrevista a todos los medios internacionales que se lo piden. Eso te indica que hay una desesperación de Ortega para tratar de remontar todo el desprestigio internacional que tiene, porque sabe que su régimen no se puede mantener un día más en las condiciones de desprestigio internacional que tiene. Lo peor que le ha pasado, sí, es que Ortega está acostumbrado a dar declaraciones bolita pasada y aquí, de entrevista en entrevista, ha ido cambiando de mentira y ya llegó a un punto que es bastante crítico para él. En la entrevista con Oppenheimer, Ortega dice que los paramilitares son policías voluntarios. Y eso es bien simple, si admitís, y él ya lo admitió públicamente, que son policías voluntarios, aunque todos sabemos que no, él está admitiendo su responsabilidad en todos los crímenes ejecutados por los paramilitares, porque el jefe supremo de la Policía Nacional se llama Daniel Ortega. Por tanto, si esos paramilitares asesinos son policías voluntarios como él dijo, y eso hay que hacerlo como prueba frente a tribunales después, con ese video, de que él es responsable de todos los crímenes como jefe supremo de la Policía Nacional. Ortega, en lugar de mejorar su situación, la ha empeorado, entrevista tras entrevista.

¿Cómo ve a la Policía?

– En un proceso de descomposición profundo. Estoy convencida de que hay todavía una cantidad importante de policías, a los que le parece repugnante el baño de sangre en el cual se ha metido la oficialidad policial.

¿Y al Ejército?

– Lo veo en una posición, tal como ellos lo han dicho, de que no les corresponde meterse en asuntos de orden interno y les corresponde solamente custodiar los objetivos económicos principales. Pero, es cierto lo que dijo Humberto Ortega, no puede haber dos fuerzas armadas en el país. Si ellos fueron tan implacables con lo que llamaban bandas armadas en la montaña, que eso fue apenas tres meses, ¿por qué no son tan implacables en el desarme de bandas paramilitares? Y Humberto se la puso más fácil, que vaya el jefe del Ejército a decirle a Ortega, mire señor, necesitamos autorización suya para desarmar a estos paramilitares. A ver qué es lo que dice Ortega, pero primero que hagan el esfuerzo. Humberto Ortega, como exjefe del Ejército, conoce muy bien el procedimiento y a Avilés le correspondería hacer un esfuerzo básico en esa dirección. Es muy importante porque la imagen del Ejército también está en juego en estas circunstancias. El pueblo nicaragüense, sometido a una represión brutal, ve que el Ejército está en el mejor de los casos cruzado de brazos y dice, entonces ¿para qué queremos Ejército si no nos defiende? La gente se pregunta, ¿cuál es la razón de que tengamos Ejército si andan unas bandas armadas con ametralladoras, con lanzagranadas, con lanzacohetes, con fusiles de guerra y el Ejército ahí, los queda viendo como si no pasara nada. Hay muchas preguntas sobre el rol del Ejército en Nicaragua. Es muy importante que el mando del Ejército reflexione sobre estos temas, cuál es su papel en esta crisis, sobre todo de cara a una violación masiva de los derechos humanos de los nicaragüenses.

Los paramilitares usan armas de guerra, propias del Ejército, ¿eso no los compromete?

– Una actividad esencial, al concluir esta etapa del régimen de Ortega es chequear los inventarios del Ejército. Ellos dicen que tienen unos inventarios bien custodiados, que las armas no han salido de ahí, pero es básico hacer una revisión de inventario porque eso es bien sencillo. Tenían cinco Dragunovs, tienen que tener cinco. El Dragunov es lo más barato que apareció ahí, aparecieron lanzacohetes, yo los vi, usados en Carazo, en un video. Y también usaron lanzagranadas. También las vi en un video de los ataques a Carazo. El Ejército está obligado a saber si eso salió o no de sus almacenes. Pero no necesariamente la aparición de esas armas compromete al Ejército. Cierto es lo que dice el general en retiro Ortega, ahí hay unas armas de guerra y por una de esas, más baratas, le cayó el Ejército completo a unos campesinos en las montañas, bajo el argumento de que eran bandas criminales y hubo hasta ejecuciones sumarias.

¿En qué piensa cuando escucha hablar a Ortega?

– Veo a un sujeto en una posición totalmente decadente, un tirano, con el diseño del siglo XX creyendo que está en el siglo XX. Que puede decir mentiras, que controla todo. El afán de la familia Ortega de controlar todos los medios de comunicación es porque ellos creían que ese control les iba a dar un control sobre la verdad que se difunde. Pero eso fracasó porque este es el siglo XXI, aquí las cosas funcionan de otra manera. Lo que veo es un tirano desesperado, que no tiene un mínimo de pesar por ninguno de los muertos. Este es un hombre que se pone ahí a regatear si son 195 o 197 o 200. En realidad, solamente con los que asesinó el 18, 19 y 20 de abril era más que suficiente para que este gobierno, y cualquier gobierno en el mundo, renuncie y salga del poder. No se necesita hacer una discusión sobre esa cifra de muertos para concluir que este es un régimen asesino. Vos ves a un tipo decadente tratando además de hacer una cosa verdaderamente horrible, que es decirle a las personas, que todavía están vistiendo de negro por sus muertos, de que sus muertos no existen.

¿Qué se puede decir de Rosario Murillo?

– Creo que ella es una persona que desprecia mucho a todo el mundo. Considera que todo el mundo es menos de lo que ella es. Desprecia a todas las personas. Las considera por debajo de su nivel. Ella se considera como una persona con una grandeza y todo el que está alrededor ella lo considera como una persona que puede depender de ella, a la que ella puede maltratar, ofender, decirle groserías. Al pueblo nicaragüense nos ha dicho groserías.

¿Tuvo alguna esperanza en el diálogo?

– Francamente creo que el diálogo sigue siendo una opción. No tengo ni esperanza ni no esperanza, simplemente creo que es el único sitio en el cual tal vez sería posible hallar una solución.

¿A pesar de todo lo que ha dicho Ortega?

– Ellos saben que están liquidados. Lo único que está tratando de hacer Ortega con todas estas entrevistas es de colocarse un poquito en mejor posición para irse a sentar a una mesa a negociar su salida. Eso lo tiene clarísimo él, lo tiene claro Rosario Murillo y lo tiene claro toda la familia y lo tiene claro por lo menos la cúpula del gobierno de Ortega. Yo no sé el resto. El resto puede ser que esté enganchado, pero la cúpula de arriba están clarísimos de que esto está liquidado, que este modelo se acabó. Lo que está tratando de hacer Daniel Ortega es viendo cómo se sienta en la mesa del diálogo en mejor condición y cómo hace para que en la mesa del diálogo se siente su socio Arnoldo Alemán. Se ha dedicado en todas estas entrevistas a elevar el perfil al PLC. Ayer apareció como partido mayoritario ya. Ortega está pensando en que a lo mejor saca un pacto de ahí pero no lo ha podido lograr. Es decir, él siempre va a jugar a la carta de me quedo, pero también sabe perfectamente que está liquidado, no hay nada que hacer. Tiene que negociar su salida. Ahorita estamos nada más en la tramitación del certificado de defunción del régimen.

Los empresarios han denunciado tomas de sus tierras…

– Los empresarios están claros de que la gran venganza de Daniel Ortega es tomarle tierras, propiedades, invadir zonas francas, eso está clarísimo. Eso es factura de Daniel Ortega. Te voy a poner un ejemplo, Christian Fajardo. Ahí lo tienen preso y lo acusan a él y a su esposa María Adilia de terrorismo. Ahora, ¿quién le incendió el hotelito Masaya a Christian Fajardo, y su casa? ¿O fue que se lo autoincendió Christian? ¿Quién fue el que incendió eso? ¿No fue Daniel Ortega el que se lo mandó a incendiar? ¿No fue este jefe de Policía de Masaya el que se lo mandó a incendiar? ¿No fueron los paramilitares de Masaya los que ejecutaron ese incendio? Entonces, ¿esos terroristas dónde están? Todo el mundo sabe que eso es factura de Daniel Ortega. Las decisiones de Ortega es enfrentarse a todo el país y simplemente es un régimen liquidado.

¿Y las reacciones de la comunidad internacional cómo las ha visto?

– Pasaron de la sorpresa al repudio generalizado. Ya no hay nadie, ni de izquierda ni de derecha ni de centro, ni de arriba ni de abajo, que no haya repudiado a Daniel Ortega. No hay nadie ya, relevante en la izquierda mundial, que no haya repudiado a Daniel Ortega. Ni hay nadie relevante en la derecha mundial que no haya repudiado a Daniel Ortega. No hay nadie relevante en el centro que no haya repudiado a Daniel Ortega. A Ortega le queda Sánchez Cerén de El Salvador y pare de contar. Pero ahora, la comunidad internacional pasó del repudio y que él es un presidente constitucional. Las dos cosas son falsas. Ya la Casa Blanca reconoce que el régimen de Ortega es producto de fraudes electorales sucesivos y además de manipulación de la ley. Con eso te dice que este es un régimen ilegal, lo que hemos estado diciendo durante años, porque se basa en fraudes electorales. Se robó las elecciones, dicho de otra manera. Se impuso como candidato violando la Constitución, antes de la reforma del 2014, mediante una sentencia de la Corte completamente espuria, sucia, en la que violó la Constitución.

¿Cuál es su situación?

– Normal, digamos. Ellos han desatado una cacería, divulgaron en todos sus medios de comunicación y en sus redes sociales que yo era la gran artífice de esta gran conspiración contra Daniel Ortega. A mí me hubiera encantado serlo, pero en realidad no lo soy. Ellos han desatado una cacería y yo sé a qué se refiere esa cacería. Esa cacería tiene que ver con el hecho de que, tal vez no te echan presa, pero que alguien te puede matar en la calle, sí, porque para esos los sueltan, igual que mataron a Carlos Guadamuz y apareció como que era un traido personal. Y a mí eso es lo que me preocupa en el caso del liderazgo de la Alianza Cívica y de otros líderes políticos del país, líderes de opinión pública, que corren peligro sus vidas porque te pueden soltar como que son unos fanáticos, que se pusieron bravísimos por las cosas que dice Óscar René Vargas y ¡pra! lo mataron en la calle. Yo creo que eso es realmente un riesgo cuando vos estás en un régimen que no reconoce ningún límite. Y en mi caso yo te digo lo siguiente: Yo tenía 20 años más o menos en la lucha contra la dictadura de Somoza. Entré muy joven. Me faltaban digamos unos 60 años de vida, si calculás que uno se puede morir en el promedio nacional de 80 años. Entonces ahora a mí me pueden faltar 20. Pues yo ya viví bastante, no es una cosa que me va a asustar, las amenazas de cárcel o de asesinato del orteguismo. Y francamente lo peor que uno puede hacer, en su salida, es salir como está saliendo Ortega, que es como un criminal, como un tirano. Aunque él diga que no le importa, a todo el resto del país sí nos importa, para que tengamos ese aprendizaje social. Ese es un tirano, una tiranía, una satrapía, que Nicaragua nunca jamás debe volver a vivir.


Plano personal

La comandante guerrillera es matagalpina y nació el 21 de noviembre de 1955. En los años setenta llegó a la UNAN-León a estudiar Medicina y de ahí salió a Cuba para entrenarse como guerrillera.

En 1978 formó parte del comando que asaltó el Palacio Nacional y luego fue jefa militar de la insurrección en León. En los años ochenta fue ministra de Salud y en los noventa se distanció del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, para formar el MRS. Tiene una maestría en Historia y brinda consultorías. – La Prensa

“Lo que Ortega está mostrando es que él es un dictador, es un tirano como lo fue Somoza. No ha tenido principios, no tiene apego a la democracia, no tiene apego a las libertades de los nicaragüenses. No tiene apego a nada”. Dora María Téllez, guerrillera nicaragüense.

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