Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Domingo

Volviendo los oscuros asesinos

Fecha de publicación: 05-08-18
fotoarte Jorge de León > El periódico Por: Edelberto Torres-Rivas
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No es necesario ser un especialista en historia política o versado en teorías de las clases sociales, para darse cuenta de la importancia de los campesinos por sus funciones estructurales en la sociedad. Nótese que no he hablado de la capitalista. Los campesinos han existido en todos los períodos de la humanidad, pero su destino ha sido siempre el mismo. Los campesinos han sido mano de obra y carne de cañón, eternos pagadores de impuestos han ocupado siempre los últimos lugares de la escalera social. Pero todo esto contrasta con su capacidad de producir alimento y extraer minerales, haber sido “primera fila”, etcétera. Ninguna sociedad hecha y derecha ha podido prescindir del campesinado.

Esta breve síntesis del papel del campesino nos sirve de introducción a su problema en Guatemala. La nación guatemalteca tiene una configuración extraordinaria porque su campesinado es mayoritario, y tiende a crecer si se ven bien las cosas. En torno suyo se creó el síndrome de la parcela campesina, que idealmente en algún momento se creyó factible. Los licenciados dicen que se terminó la tierra (privada), los campesinos dicen que todavía hay. En la historia conocida el tema del exceso de campesinos (tierra redundante) en el campo se ha resuelto de una manera clásica y después de variadas formas; por ejemplo, se resolvió

1) gracias a la potente demanda de trabajo en las ciudades que se estaban industrializando, el campesino migró por millones (en Inglaterra) y se convirtió en obrero.

2) por razones militares, en los Siglos XVII y XVIII se produjeron las grandes guerras religiosas en Europa. Rusia, Francia y Alemania tuvieron más de un millón de soldados sobre las armas; recuérdese que eran muy mortales y el problema era la falta de trabajadores. Y

3) soluciones intermedias, como sucedió en algunos países donde hubo industrialización a medias, en el medio rural, trabajo urbano pero no alcanzaba para resolver el tema. Y apareció la represión.

En decenas de países el problema campesino movilizó el profundo resentimiento de la clase, de explotación sin medida. En México hubo una profunda revolución victoriosa y en otros levantamientos campesinos frustrados. Resolver la cuestión campesina es cambiar las bases de su trabajo, su identidad cultural. Con Árbenz se hizo un intento de cambio que no se pudo terminar. Hace más de medio siglo que como en otros países los campesinos de Guatemala esperan, se han organizado y conforme el destino, los han empezado a matar.

> Luis Arturo Marroquín, dirigente de Comité de Desarrollo Campesino (Codeca), asesinado a balazos, San Martín Jilotepeque, Jalapa, 9 de mayo.

> José Can Xol, Comité Campesino del Altiplano (CCDA) Alta Verapaz 10 de mayo.

> Mateo Chamán Paau, (CCDA) Secuestrado y luego asesinado en Alta Verapaz. 13 de mayo.

> Ramón Choc Sacrabá, (CCDA) Alta Verapaz 30 de mayo.

> Alejandro Hernández (Codeca), Jutiapa, 4 de junio.

> Florencio Nájera (Codeca), Jutiapa, 4 de junio.

> Francisco Munguía (Codeca), Jalapa, 8 de junio.

> Juana Raymundo (Codeca), Quiché, 27 de julio.

Estos ciudadanos eran campesinos, organizados no solo sindicalmente sino en un grupo político. ¿Quién ordenó el asesinato de estos campesinos? ¿Se les había criminalizado?

En Guatemala están volviendo los ejecutores de los crímenes del pasado reciente. Matan conforme un plan. Esta vez no basta la denuncia, no es solo la condena moral lo que se hace. Ahora se está acabando la paciencia. Si las autoridades no cuidan a la gente, puede el pueblo reaccionar.

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