Martes 20 DE Noviembre DE 2018
Domingo

¿Podemos ser demócratas sociales?

Fecha de publicación: 15-07-18
fotoarte Jorge de León > El periódico Por: Edelberto Torres-Rivas
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Lo social demócrata es el nombre de la ideología y de los partidos que mantienen la crítica a la sociedad capitalista y, como propuesta, su reforma para hacerla más justa y democrática. El fenómeno social demócrata es un fenómeno histórico poco conocido. Ha sido la forma de organización obrera más extendida en el capitalismo democrático durante más de cien años. Un balance reciente la califica como única fuerza con un récord de reformas en favor del movimiento de los trabajadores.

Tan pronto como la nueva sociedad burguesa desarrolló sus instituciones políticas, el Parlamento, por ejemplo, debía ser elegido popularmente con una postura de total independencia. En esa época las luchas por la igualdad formaban parte del derecho que debe garantizar la democracia. Las representaciones por las cuales optar aumentaron y la elección estuvo entre la acción “directa” y la “acción” política. La reacción del sector de trabajadores que apoyaban la acción directa fue la esperada: no participar, son elecciones de instituciones burguesas. ¿Qué pasaría si gana la mayoría? De aquí hubo cambios, líderes obreros afirmaran que los trabajadores debían organizarse como partido político para conquistar el poder con el fin de establecer la sociedad socialista.

El tema de la participación en los inicios de la producción capitalista fue un asunto complejo especialmente en las sociedades socialdemócratas donde el trabajador es también capitalista. El camino hacia el poder poco a poco abrió un nuevo instrumento de lucha, cuando se accedió al control del Parlamento por medio del voto.

Después de años de participar en fuertes batallas, los socialistas entendieron que en las clases medias también había revolucionarios y sumaban importantes porcentajes y, al mismo tiempo, había muchos trabajadores y campesinos que no formaban “clase”. La sociedad del Estado de Bienestar más próspera y democrática la constituyeron por muchos años después de la 2ª Posguerra, los países socialdemócratas.

La reforma social finalmente siguió planteándose en los primeros años del siglo XX, tratando de resolver cómo los intereses de clase no se correspondían siempre con los intereses de los trabajadores como individuos. Los socialistas afirmaban que la burguesía no solo tenía intereses particulares, sino que además estos estaban en conflicto con los de los trabajadores. Una vez en el poder no hubo confiscaciones, y la propiedad estatal se fue convirtiendo en propiedad privada. Los partidos socialdemócratas, en algunos casos convirtieron en empresas de su propiedad los bienes de consumo, tan importantes para la población. De todo lo dicho surgen las esperanzas que con métodos pacíficos en alianza políticas los trabajadores y los patronos explican la moderna sociedad en términos social demócrata: la propiedad privada y la democracia política, paz social y cooperación.

No es fácil comprender el extraordinario proceso que convirtió los votos de todos en propiedad de vocación social. Lo importante fue la creación del partido socialdemócrata, que con sus votos lograba alianzas con partidos conservadores. A lo ancho de los años de la posguerra se consolidaron los Estados socialdemócratas que constituyeron sociedades socialistas y el Estado de Bienestar. Los niveles de vida alcanzados por la mayoría de la población, coloca a estos países en los límites del bienestar humano. Dos conclusiones que enriquecen las experiencias de la vida en común son: la historia de los pueblos socialdemócrata es irrepetibles pero los ejemplos de colaboración de clase, la coincidencia de intereses de clase por el desarrollo nacional, todo esto puede lograrse. En Guatemala pocas veces se ha intentado, estamos en los prolegómenos de un proceso electoral y es la oportunidad y la necesidad de buscar las coincidencias está en nuestras manos. La filosofía socialdemócrata la hacemos nuestra en lo que ella lo permite. Para Guatemala queremos una democracia social.

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