Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
Domingo

Ciber Jimmy y ciber mentiras

Fecha de publicación: 24-06-18
Por: Jaime Barrios Carrillo
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La mentira es la forma más simple y obvia de autodefensa. 
Susan Sontag

El presidente Jimmy Morales aparece públicamente presentando la llamada “Estrategia nacional de seguridad cibernética”. Pero acusando a la prensa independiente de desinformación. Es más, llega al extremo de imputar a los medios, a las redes sociales y a las ONG de haber logrado la “indignación ciudadana”, es decir la ciudadanía está indignada, decepcionada y realmente muy molesta con el gobierno a causa de que el pobre Jimmy ha sido desprestigiado por los medios. Todo es una conspiración para denigrarlo.

Argumenta sacando en mano un libro que trata sobre desinformación, citando textualmente lo relativo a crear noticias falsas valiéndose de la emoción y el temor de los ciudadanos. Da un ejemplo: el 5 de junio se jugó con la noticia de que habría caída de flujo piroclástico de Escuintla, creándose pánico en la población. Jimmy miente de nuevo, como tantas otras veces, la alarma provino de una institución de su gobierno: la Conred, que no deja de equivocarse o lo contrario brilla con un trabajo efectivo. No hacía mucho Jimmy había dicho que se seguía buscando desaparecidos cuando oficialmente se había terminado la búsqueda. La mentira compulsiva es un rasgo del gobierno.

Ahora viene con esta estrategia de seguridad cibernética de dudosa estructura operativa, de dudosa financiación presupuestaria (¿70 millones?), de dudas en el tipo de participación directa del ejército. Dudas y más dudas. La estrategia vendría en lo cosmético a proteger a Guatemala de ataques cibernéticos, principalmente contra las llamadas “estructuras críticas”, es decir telecomunicaciones, electricidad, etcétera. Pero en el fondo, sin maquillajes, puede convertirse en una política de control social, de control de medios, de las ONG y de las redes sociales. En síntesis: acorde al espíritu autoritario y castrense de Jimmy Morales y su juntita.

Lo anterior indigna, ya que cuando se habla de desinformación y de comunicar mal o espuriamente para confundir o quedar bien con algún actor internacional, en  este caso Estados Unidos, el gobierno de Jimmy Morales debería quedarse callado. Lo que en puro chapín se conoce de manera cómica como, y lo digo ahora que todavía tenemos libertad de expresión, “cerrar la trompa”. El ejemplo más reciente de esta falta de pericia informativa y de manipulación interesada fueron las declaraciones del vocero del ejecutivo Heinz Heimann, refiriéndose al caso de la separación de los niños de sus padres inmigrantes dentro de la dura política antiinmigrante del presidente Trump. Las imágenes de niños llorando enjaulados le dieron la vuelta al mundo.

Nunca imaginó Jimmy Morales que la comunidad  internacional se iba a indignar tanto contra esta decisión de Trump, de Europa a América Latina, incluyendo gobiernos, organizaciones regionales e internacionales como Amnistía, etcétera, al grado de llevar a Trump a retroceder. Mientras en Guatemala inicialmente el gobierno de Jimmy había declarado por medio de Heimann que el gobierno “respetaba la política exterior de Estados Unidos”. En menos de dos días el gobierno de Jimmy y su juntita cambiaron de opinión y de paso despidieron a Heimann sobre el cual pendía ya un hallazgo de Contraloría. En pocas palabras, una nueva muestra de liviandad y oportunismo que además constituye una especie de traición de lesa patria ya que lo primeramente declarado afecta los intereses de connacionales y es una violación inaceptable de los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño firmada en 1989.

Aducir que son los medios independientes los que desinforman y mienten porque fiscalizan a este desajustado y prepotente gobierno, que hace aguas por todos lados, resulta una paradoja cuando es evidente, por ejemplo, el ataque digital de netcenters pro Jimmy para enfrentar y estigmatizar las críticas.

La estrategia nacional de seguridad estratégica no está nada clara. Por ejemplo, no se sabe qué métodos usarán, como en las épocas del conflicto armado cuando las fuerzas armadas actuaban a su antojo en el control y represión de ciudadanos sin ninguna restricción ni fiscalización. Resulta relevante preguntarse qué tipo de “armamento digital” van a adquirir, si usarán el “hackeo” o  pincharán otra vez teléfonos y si obtendrán tecnología dirigida a celulares privados y computadoras. ¿Harán vigilancia masiva de todo el tráfico que pasa en el Internet, incluyendo llamadas telefónicas y mensajes de texto?

Preocupa que se haga una especie de “declaración de guerra” de lo que llaman “grupos criminales” en la red, teniéndolos incluso como un objetivo militar. Existe desde ya un riesgo de tener en Guatemala un nuevo hermano mayor (Big Brother) que controla y sabe todo, metiéndose en la privacidad de las personas, las organizaciones y las empresas, creando estratégicamente bases de datos que incluirían ciudadanos, medios y organizaciones. En otras palabras: el control de activistas y de voces críticas.

De todas maneras, no por mucho mentir, desfigurar la realidad y estigmatizar se cambian los hechos. La gente está ahora indignada porque este es el peor gobierno que hemos tenido en la historia de nuestra democracia, con instituciones fallidas, tráfico de influencias y corrupción. Le recomiendo a Jimmy que seleccione mejor sus lecturas, que lea en cambio el libro El arte de gobernar. Manual del buen gobierno de Rogelio Guedea, escrito en lenguaje fácil para que lo pueda comprender y vendido en las redes, entre otros sitios, por Amazon. No le caería mal a Usted Señor Presidente y acaso sería bueno para el país.

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